Política

El zulo de ETA podría estar bajo el control de los jefes de la banda

La Policía francesa investiga el hecho de que el zulo de ETA hallado ayer muy de París, capital en la que durante determinadas temporadas se escondían los máximos cabecillas de la banda

La Policía francesa investiga el hecho de que el zulo de ETA hallado ayer muy de París, capital en la que durante determinadas temporadas se escondían los máximos cabecillas de la banda.

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La Policia francesa investiga el zulo de ETA hallado ayer muy cerca de París, capital en la que durante determinadas temporadas se escondían los máximos cabecillas de la banda. Según han informado a LA RAZÓN fuentes antiterroristas, en el escondite había explosivos y material para fabricarlos, así como municiones

La Justicia gala ha abierto una investigación tras el descubrimiento del escondite. El zulo fue localizado por un paseante en el departamento de Yonne, al sur de París, y la Fiscalía Nacional Antiterrorista ha abierto una investigación por asociación de malhechores con fines terroristas.

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Los máximos cabecillas de ETA tenían controlados una serie de zulos para comandos especiales a los que encargaban determinados atentados.

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El zulo fue localizado por un paseante en el departamento de Yonne, al sur de París, y la Fiscalía Nacional Antiterrorista ha abierto una investigación por asociación de malhechores con fines terroristas, según dijeron a Efe fuentes judiciales. Las pesquisas han sido confiadas a la Subdirección Antiterrorista de la policía francesa (SDAT), añadieron estas fuentes, sin detallar el tipo ni la cantidad de explosivos hallados.

Otras fuentes de la lucha antiterrorista consultadas por Efe han precisado que en el zulo había 120 detonadores, cientos de proyectiles, varios kilos de explosivos e iniciadores, y que ha sido descubierto por senderistas bajo un montón de piedras. Asimismo, había varios bidones, alguno de los cuales estaban vacíos, según las fuentes, que han aclarado que todas las hipótesis apuntan a que se trata de un antiguo zulo de la banda terrorista. También el canal France 3 apuntó que a priori se trata de un escondite antiguo, en el que había «inscripciones en euskera». La emisora France Info añadió que el zulo fue detectado el martes en el bosque de Marmeaux y contenía explosivos, cartuchos y detonadores.

La banda dio por finalizado su desarme al comunicar el 8 de abril de 2017 a las autoridades francesas una lista de zulos en los Pirineos Atlánticos, departamento del que forma parte el País Vasco francés, y el más utilizado por la organización terrorista para esconder sus armas.

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La llamada Comisión Internacional de Verificación del final de la violencia de ETA, constituida en 2011 para certificar el cese de la actividad de la banda terrorista, dio por buena la entrega de los arsenales de la organización en Francia. No obstante, su coordinador, el ceilandés Ram Manikkalingam, consideró «probable» que algunos zulos pudieran haber quedado «perdidos» en territorio francés debido a la desarticulación de los comandos.

«Desarme total»

Según publicó este periódico, la entrega de armas que hizo ETA en Bayona en abril de 2017, en medio de un gran despliegue mediático, un auténtico «paripé» como lo han denominado algunos expertos, no supuso ninguna colaboración con la Justicia. Las 118 pistolas y armas largas entregadas entonces, que permanecían escondidas en ocho zulos (y no doce, como se había anunciado) estaban «limpias»; es decir, no habían sido utilizadas en ningún atentado, por lo que no servían, a efectos de investigaciones periciales, absolutamente para nada. Las investigaciones franco españolas así lo han acreditado.

Los cabecillas de la banda, según fuentes antiterroristas consultadas por LA RAZÓN, habían seleccionado cuidadosamente las pistolas y fusiles con los que pretendían escenificar el «desarme total».

La banda criminal no tiene el más mínimo interés en que se esclarezcan los 307 asesinatos que cometieron sus pistoleros y cuya autoría concreta no se conoce. Se trata, uno más, de un acto de inhumanidad por parte de ETA, ya que los individuos a los que se podría implicar por esos asesinatos están, en muchos casos, sentenciados por otros actos delictivos.

La disolución de ETA se oficializó el 3 de mayo de 2018, después de sesenta años de terrorismo y más de 850 asesinatos.