Memoria Histórica
Felipe VI no es bien recibido en el perdón histórico en Guernica
El Gobierno no acudió a arropar al Rey y el PNV le afeó que fuera de «mero acompañante» del presidente alemán: "También debería pedir disculpas".
La localidad vasca de Guernica vivió ayer un acto histórico de profundo simbolismo. El presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, acudió junto a Felipe VI a la localidad vasca y protagonizó un acto de desagravio en el que pidió perdón por el bombardeo de la Legión Cóndor nazi en 1937. No se trata de la primera vez que Alemania pide perdón, ya lo hizo Roman Herzog en 1997, pero entonces fue a través de una carta que leyó su embajador en España. Ahora, ha sido un jefe de Estado el que lo ha hecho, in situ, frente al mausoleo de las víctimas.
Sin embargo, para algunas fuerzas políticas el acto fue insuficiente. No por Steinmeier en sí, sino por Felipe VI. El PNV aprovechó la ocasión para marcar una postura muy dura contra el Rey, quien consideran los nacionalistas vascos que también tiene que pedir perdón. El motivo que argumentan es que el régimen de Francisco Franco también fue corresponsable del bombardeo y que el Estado español también debería sumarse al perdón.
"Si Alemania, con un presidente que no tiene nada que ver con el régimen nazi, va a pedir perdón, lo que no entendemos es que el Rey español venga a Guernica y no haga el mismo gesto de petición de perdón, de disculpas", aseguró el líder del PNV y exportavoz en el Congreso, Aitor Esteban. "Que venga aquí (Felipe VI), después de la visita que hubo en 1981, tiene que ser para significar algo al pueblo vasco, a su reconocimiento nacional. Venir únicamente de acompañante, después de tantos años, ciertamente, me parece que falta algo", añadió.
A pesar de las críticas, el PNV si participó ayer en los actos institucionales. Esteban acudió al homenaje y tanto Felipe VI como Steinmeier fueron recibidos y acompañados por el lehendakari, Imanol Pradales. También hubo representación de diversos miembros del PNV en el Parlamento vasco.
Quienes no acudieron al homenaje fueron los representantes de Bildu, ni nadie de la izquierda abertzale. Aunque sí fueron a escuchar al presidente alemán en el Congreso, plantaron a Felipe VI ayer. En este espectro, además, vinculan al Rey como heredero del franquismo porque el dictador designó como su sucesor a Juan Carlos I. "Felipe VI, PP y Vox son los herederos de los responsables del bombardeo de Guernica y ante ellos no cabe la equidistancia ni el blanqueamiento", dijo Oskar Matute, uno de los diputados de Bildu en la Cámara Baja.
También hubo concentraciones y protestas por parte de la izquierda abertzale más radical, pero las autoridades estaban preparadas y no hubo mayores incidentes. Se esperaba que pudieran sucederse actos violentos por la convocatoria que habían alimentado en redes sociales algunos grupos radicales pero, finalmente, se evitaron con éxito.
Tampoco acudió al acto de ayer ningún miembro del Gobierno de Pedro Sánchez. La máxima representación del Ejecutivo estuvo encarnada por la delegada del Gobierno en País Vasco, Marisol Garmendia, y el secretario de Estado de la Unión Europea, Fernando Mariano Sampedro. El ministro de Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, que suele acudir a estos actos, no se asomó a pesar de no tener agenda oficial.
En su discurso, Steinmeier reconoció la "responsabilidad histórica" de Alemania en el bombardeo de 1937 y aseguró sentir "la obligación" de comprometerse con la paz. "Creo que es bueno para nuestras relaciones bilaterales que, por primera vez, un presidente alemán esté aquí personalmente para reconocer la responsabilidad por los hechos de entonces", dijo. "Recorro Guernica con humildad. No queremos olvidar, y no olvidaremos, el sufrimiento que se causó. Debemos defender la paz, la libertad y la democracia, ese es el mensaje que nos transmite hoy Guernica", añadió.