Granados facilitó subvenciones al empresario que pagó su cumpleaños

Huerta consiguió 280.000 euros de la Comunidad gracias a su intercesión

Marjaliza viajó a Alicante con el entonces alcalde de Valdemoro, José Carlos Boza, en agosto de 2008. Granados comió con Huerta en septiembre de 2014 para arreglar una factura pendiente
Marjaliza viajó a Alicante con el entonces alcalde de Valdemoro, José Carlos Boza, en agosto de 2008. Granados comió con Huerta en septiembre de 2014 para arreglar una factura pendiente

El ex consejero de la Comunidad de Madrid Francisco Granados medió para que José Luis Huerta, el empresario que pagó su fiesta de cumpleaños, recibiera dos subvenciones del Gobierno regional por un total de 280.000 euros para hacer frente a las pérdidas que, según él, le acarreó la organización de un espectáculo musical en 2005. La sociedad de Huerta, Waiter Music, facturó 4,5 millones de euros en diez años al Ayuntamiento de Valdemoro, del que Granados fue alcalde y que para el juez Eloy Velasco era el epicentro de la «trama Púnica».

Fue el propio ex secretario general del PP madrileño quien, según explicó Huerta a la Guardia Civil el 28 de octubre del pasado año, le animó a poner en marcha el espectáculo en la Comunidad de Madrid. «Esto surge tomando una copa con Francisco Granados», cuenta Huerta, imputado en el procedimiento por pertenencia a organización criminal, cohecho, tráfico de influencias y fraude. El empresario le comenta que en varios viajes por Europa ha visto un espectáculo «en el que unos músicos tocan música rock y clásica», un proyecto que costaría «350.000 más producción, un total de 525.000». Granados le dice que le «encanta la idea y que él lo va a hacer en la Comunidad de Madrid», un empujón que lleva a Huerta a impulsar los trámites para llevarlo a efecto tras firmar un contrato con Night of the Proms.

Pero las ventas, explica, no superaron las expectativas y el empresario pide ayuda a su amigo Granados, quien le pregunta «cuánto le haría falta para cubrir los gastos». En torno a 100.000 euros es la respuesta. Dicho y hecho. Granados le pone en contacto con la directora de Arpegio, empresa pública de la Comunidad de Madrid, «con la que llegaría al acuerdo de que una vez que firme el contrato le haría la transferencia del dinero». A cambio, explica, tuvo que entregar al Gobierno regional «más de 2.000 entradas para repartir en conservatorios» (Huerta habla incluso de 3.500). El empresario confirma que recibió la subvención y que el negocio, pese a todo, le acarreó unas pérdidas de 75.000 euros. Uno de los administradores de Arpegio en esas fechas, le recuerdan los agentes que le interrogaron, era precisamente Granados.

Pero no fue ésta la única subvención que recibió el dueño de Waiter Music por intercesión de Granados. El Instituto Madrileño de Desarrollo le abonó otros 180.000 euros. Aunque en un primer momento Huerta dice a la Guardia Civil que no recuerda el concepto de la factura, pero enseguida recuerda que estaba relacionada con la anterior subvención y que ésta fue la primera que cobró por el supuesto fiasco del espectáculo musical y que «visto que no se vislumbraba un posible beneficio le volvió a pedir de nuevo ayuda a Francisco Granados obteniendo la segunda subvención». En total, 280.000 euros.

Quizá por detalles como estos el empresario –que organizó las fiestas de Valdemoro durante una década– pagó los «ocho o diez mil euros» que costó en 2009 («de esto hará cinco años», dijo a los agentes) la fiesta de cumpleaños de Granados (para la que montó «un pequeño escenario» para un grupo de cuatro músicos y hasta «castillos hinchables para los niños») y otros 2.500 euros, por idéntico motivo, el pasado año, «por unos canapés y otras cosas».

Un mes después, el Ayuntamiento de Valdemoro adjudicaba de nuevo la organización de sus fiestas a Waiter Music. «No tenía nada que ver», se limitó a contestar el empresario cuando la Guardia Civil le apuntó la coincidencia.

Pero Huerta manifestó que es «mentira» que se aprovechase de su amistad con Granados para conseguir esos contratos. «Me ayudaría más un técnico que llamara a otro técnico de otro pueblo para recomendarme», dijo, que Granados, «que en aquella época estaba en su mundo». Para la Guardia Civil, sin embargo, el ex consejero actuaba «de conseguidor de las empresas» de Huerta, «recibiendo luego algún tipo de contraprestación», según consta en un informe de la Unidad Central Operativa (UCO) del Instituto Armado de 17 de octubre del pasado año, incorporado al sumario del «caso Púnica».