Barcelona

Interior refuerza la vigilancia de las mezquitas para evitar atentados

El dispositivo se ha intensificado en Madrid tras la amenaza lanzada por el Estado Islámico.

La seguridad se ha intensificado en zonas peatonales de la capital
La seguridad se ha intensificado en zonas peatonales de la capitallarazon

El dispositivo se ha intensificado en Madrid tras la amenaza lanzada por el Estado Islámico.

La vigilancia de mezquitas es una de las medidas que las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado más han intensificado en las últimas semanas para combatir la amenaza yihadista. En concreto en Madrid, el jefe superior de la Policía, Germán Rodríguez Castiñeira, aseguró ayer que los agentes han aumentado la frecuencia de los controles aleatorios a los que someten a personas y vehículos en las zonas más «sensibles» (aquellas que acogen a un gran número de personas). El refuerzo de los templos musulmanes se ha intensificado desde los atentados de Cataluña con una «vigilancia transitoria» de la que, por motivos de seguridad, Rodríguez Castiñeira no ofreció más detalles.

De forma paralela a estas acciones la Brigada de Información de la Policía Nacional investiga las últimas amenazas de el Estado Islámico que llaman a sus seguidores a atacar Madrid «en particular». Tal y como adelantó LA RAZÓN el pasado miércoles, los yihadistas estarían incluso planeando introducir venenos en frutas y helados así como atacar objetivos muy concurridos estos días de la región como pueden ser las piscinas. No obstante, el responsable de la Policía Nacional en Madrid, quiso calmar los ánimos. Así, manifestó que estas amenazas son «poco específicas» y que, aunque los efectivos policiales hagan todo lo posible para evitar estos terribles atentados, la amenaza «afecta a todo en general y proteger todo es prácticamente imposible».

Además de la labor de prevención de futuros ataques terroristas, los agentes también han recibido órdenes explícitas para evitar que continúen proliferando episodios islamófobos como los que se produjeron los días posteriores a los ataques terroristas de Barcelona y Cambrils. El comisario indicó que no habían vuelto a producirse ataques físicos a musulmanes en Madrid después del último que tuvo como víctima a una mujer en el distrito de Usera, y como escenario una estación del Metro, durante los últimos días de agosto.

El refuerzo de los dispositivos de vigilancia transitoria en las inmediaciones de las mezquitas de Madrid se está centrando también en evitar nuevos ataques islamófobos como los que se produjeron tras los ataques terroristas en las localidades de San Martín de la Vega y Fuenlabrada. En estos casos varias mezquitas amanecieron con pintadas en sus fachadas. Episodios que no se han repetido. No obstante, Rodríguez sí reconoció que, en las comisarías, se han recogido varias denuncias en las que personas musulmanas declaran haber sido objeto de insultos por su condición religiosa.

Las medidas adicionales que se han puesto en marcha en las distintas comunidades autónomas españolas fue ayer el motivo que reunió a la Delegada del Gobierno en Madrid, Concepción Dancausa, con la dirección de la Policía Nacional y la de la Federación Madrileña de Municipios (FMM). En el encuentro Dancausa anunció que mantendrá una nueva reunión con la alcaldesa de la capital, Manuela Carmena, para revisar las medidas antiterroristas puestas en marcha en Madrid tras los atentados (bolardos y la instalación de maceteros en grandes áreas peatonales) y valorar si es necesario reforzarlas o aumentarlas en colaboración con las policías municipales de los municipios de toda la Comunidad. Sobre este encuentro, solicitado por la Delegación, precisó que ambas partes tienen «la mejor disposición» en lo referido a seguridad y el Consistorio ha sido «absolutamente receptivo» cuando se pidió tomar medidas especiales de seguridad como la instalación de bolardos.