Política

La consulta inicia la andadura en el Parlamento catalán

Parlament de Catalunya
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CiU, ERC, ICV-EUiA y la CUP han registrado hoy en el Parlament la propuesta para pedir al Congreso las competencias para convocar la consulta, pese a que el Gobierno ha dejado de nuevo claro que "no hay nada que discutir ni negociar".

CiU, ERC, ICV-EUiA y la CUP han registrado hoy en el Parlament la propuesta para pedir al Congreso las competencias para convocar la consulta, pese a que el Gobierno ha dejado de nuevo claro que "no hay nada que discutir ni negociar".

Tras el pacto sellado ayer en el Palau de la Generalitat entre el presidente catalán, Artur Mas, y dirigentes de CDC, UDC, ERC, ICV, EUiA y CUP, los partidos del acuerdo han dado un nuevo paso hoy al registrar en el Parlamento catalán una propuesta que previsiblemente se votará el 15 de enero y que se presentarán en el Congreso.

En forma de proposición de ley orgánica, el texto pide al Congreso que se delegue a la Generalitat, en virtud del artículo 150.2 de la Constitución, la competencia para "autorizar, convocar y celebrar un referéndum sobre el futuro político de Cataluña".

Todo ello pese a que la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha insistido hoy tras el Consejo de Ministros que "no hay nada que discutir ni que negociar"respecto a la consulta soberanista y ha apelado al respeto a la ley, especialmente al presidente catalán, Artur Mas, a quien le ha pedido concretamente que "reflexione".

La número dos del Ejecutivo central ha dicho que el Gobierno velará para que los catalanes se vean "lo menos perjudicados"posible por la iniciativa soberanista de la Generalitat y ha asegurado que, "por irresponsabilidades de otros gobiernos, lo que no va a hacer es perjudicar a los servicios públicos"que reciben los ciudadanos de Cataluña.

Sin mencionar directamente el debate catalán, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha asegurado en un acto junto al presidente del Consejo Europeo, Herman van Rompuy, que sólo desde la unión y en el barco que representa la UE se pueden sortear "las procelosas aguas de la historia"y hacer frente a un futuro que debe ser compartido entre todos.

Mientras, la vicepresidenta del Govern, Joana Ortega, ha explicado que ya trabaja en la preparación de diferentes aspectos técnicos y logísticos de la consulta soberanista, entre ellos la creación de un censo catalán.

Tras el pacto de ayer en el Palau de la Generalitat, las ejecutivas de UDC y CDC, por separado, han validado la consulta con doble pregunta, la primera sobre si quiere que Cataluña sea un Estado y, en caso afirmativo, una segunda sobre si este debe ser independiente.

Sin embargo, los dos socios de la federación de CiU han lanzado mensajes distintos en cuanto al sentido del voto, ya que los convergentes han dejado claro que apostarán por 'sí' en las dos preguntas -iniciarán ya una campaña a principios de 2014-, mientras que los democristianos han subrayado que no decidirán su voto hasta que se convoque una consulta.

CDC y UDC, así como el Govern, han coincidido sin embargo en que la consulta debe ser legal, sin descartar unas elecciones plebiscitarias si el Estado impide todas las vías que plantean para convocarla.

Precisamente, el líder de ERC, Oriol Junqueras, que se ha reunido hoy por primera vez con el líder de UDC, Josep Antoni Duran Lleida, ha afirmado que su partido "no tiene urgencia"por entrar en el Govern de CiU.

Sobre esta cuestión, el conseller de Presidencia, Francesc Homs, ha declarado que la posible entrada de ERC en el Govern se tratará "después de Reyes", una cuestión que ha ligado a la posibilidad de una candidatura conjunta a las elecciones europeas.

Al igual que UDC, tampoco tiene determinada la respuesta a las dos preguntas ICV-EUiA, cuyo coordinador nacional, Joan Herrera, ha dicho que el modelo autonómico está "agotado"y ha avisado de que el Estado "debe decidir si seduce o amenaza"ante la propuesta catalana.

Por su parte, la número dos del PSOE, Elena Valenciano, ha defendido hoy "abrir un camino de diálogo"sobre la reforma de la Constitución española, como vía para "evitar el choque de trenes"y hacer frente el "desafío"que, a su juicio, supone la convocatoria de una consulta soberanista en Cataluña.