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La CUP cuestiona a Jordi Sánchez: «Nosotros no lo votamos»

ERC acepta legitimar a Puigdemont en el Parlament para acelerar un acuerdo con JxCAT que aún está en el aire

  • El diputado de la CUP Carles Riera durante la rueda de prensa realizada en el Parlament
    El diputado de la CUP Carles Riera durante la rueda de prensa realizada en el Parlament

Tiempo de lectura 4 min.

28 de febrero de 2018. 03:56h

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Toni Bolaño 27/2/2018

Un mensaje frío como el hielo, acorde con las temperaturas que se registraron en Cataluña, llegó ayer a los negociadores de Junts per Catalunya y ERC. Fue escueto a la par que contundente. «Nosotros a Jordi- Sánchez no lo votamos. No representa al gobierno legítimo. No es lo que queremos. Es la vieja convergencia». Esta frase fue expresada por dirigentes de la CUP a los negociadores de ambos partidos. Si la CUP no apoya al candidato, el candidato no ganaría la investidura porque registraría 65 votos contrarios, o 69 si la CUP vota en contra, por 64 a favor. «Sería un desastre por la cerrazón de Puigdemont», apuntan fuentes independentistas. La CUP, además, volvió a plantear un viejo tema a ERC: «Proponed a Junqueras».

El ex líder de la Asamblea Nacional de Cataluña no cuenta con el apoyo de los antisistema y no despierta entusiasmo en ERC, aunque los republicanos «no podemos decir que no, en aras de la formación de gobierno», aunque la carta Junqueras nunca ha sido archivada por los republicanos. Los dirigentes de ERC saben que Sánchez «no tiene recorrido. Está amortizado y no podrá ejercer como presidente». Por este motivo, los de Junqueras exigen saber «la hoja de ruta y quiénes serán los candidatos que sustituyan a Sánchez. No es lo mismo negociar un gobierno con Sánchez a la cabeza, con Jordi Turull, con Elsa Artadi, o con Marc Solsona. Cada candidato tendrá su propia negociación», se apunta desde el entorno de ERC, que quiere saber «a quién estamos invistiendo. Queremos el tercer nombre». Una clara referencia a que tanto Sánchez como Turull tienen sus días contados al frente del gobierno.

Otras voces independentistas se suman a este coro de voces críticas con el camino que tratan de imponer Carles Puigdemont, sus acólitos en Bruselas, que serán miembros del Consell de la República, y Junts per Catalunya. «Cómo puede ser que el pacto sea cerrar la candidatura de Jordi Sánchez. Si saben que ni podrá ser presidente, ni ejercer. Esto no es un pacto. No es nada. El acuerdo está más lejos de lo que parece», apuntan.

Al margen de la presidencia, todo está un poco manga por hombro. Hay algunos acuerdos, pero los temas mollares siguen abiertos «en canal». No hay acuerdo sobre la Conselleria de Presidencia. Si Turull al final es presidente esta conselleria puede pasar a mejor vida, siendo asumidas sus funciones por el portavoz del Ejecutivo y la secretaria general de Presidencia, para la que suena Eduard Pujol.

El nudo gordiano

Tampoco hay acuerdo sobre la vicepresidencia. Junts per Catalunya quiere abolirla, a lo que los republicanos se niegan. Ni en medios de comunicación. En este ámbito, que es el gran nudo gordiano, los republicanos se quedan con la presidencia de la Corporación de Medios Audiovisuales y con TV3, a lo que JxC se niega porque quiere mantener a Vicent Sanchís al frente de la televisión pública. «El acuerdo dice que ERC se queda con la presidencia de la CCMA, la dirección de TV3 y la jefatura de informativos de Catalunya Ràdio», afirma un conocedor de las negociaciones marcando el terreno del acuerdo.

En las últimas horas, los de Puigdemont han intentado construir una nueva conselleria, la de Transformación Digital, que sería para ERC. La respuesta de los republicanos es contundente: «No». ERC sólo ha facilitado cuatro nombres. El de Economía, Pere Aragonés; Justicia, Esther Capella; Salud, David Elvira; y Relaciones Exteriores –que los neoconvergentes denominan Relaciones Institucionales–, Raül Romeva.

Tampoco han dilucidado si Marta Rovira asumiría la vicepresidencia o lo haría el propio Aragonés, ni quiénes serán los titulares de Bienestar Social y Trabajo y Agricultura. Fuentes republicanas apuntan que estos nombres los decidirán Rovira y Oriol Junqueras en una reunión que se celebrará en los próximos días.

La bronca sigue también centrada en Interior. Junts per Catalunya quiere que la asuma ERC, posibilidad que niegan los republicanos. El actual responsable de la CCMA, Brauli Duart, es el candidato que más suena, pero ayer JxC intentó divulgar otros nombres como jefes de los Mossos si ERC asumiera la responsabilidad. Uno de ellos, el ex dirigente socialista y ex alcalde de Vilanova i la Geltrú Joan Ignasi Elena, que desmintió la información a LA RAZÓN. De momento, Junts per Catalunya, y al margen de Interior, sitúa al frente de Territori a Josep Rull; Presidencia –con todas las incógnitas– a Jordi Turull; de Empresa, Elsa Artadi; Cultura, Laura Borràs, siempre y cuando no acabe siendo un cromo a repartir en la negociación con ERC; y Gobernación, Marc Solsona, mientras que sigue vacante Educación.

En Junts per Catalunya también hay quien se muestra preocupado. «Puigdemont no deja hacer. Mejor dicho, no quiere dejar hacer porque eso le debilita. Está forzando la negociación. No descartes un “ballesta”», recordando a su sustituto en la alcaldía de Girona, que duró 48 horas.

Mientras, el acto de desagravio al ex president en Bruselas, previsto por sus entusiastas para este domingo, duerme el sueño de los justos. El jueves quieren escenificar un acuerdo en el que se incluya el gobierno, inexistente por el momento; la hoja de ruta, inexistente; y el papel político de Carles Puigdemont en el Consell de la República, también inexistente. Mucho tienen que cambiar las cosas para llegar con los deberes hechos al pleno del día 1. No es imposible, pero todo está muy verde. A falta de pan, JxC y ERC votarán la resolución en defensa de la legitimidad de Puigdemont. Poco más.

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