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La izquierda radical se afianza como única alternativa al PP

Unidos Podemos usurpa al PSOE la hegemonía de la izquierda: le supera en tres puntos y un escaño

Los populares se mantienen como primera fuerza con el 30,5% de los votos y C’s no frena su caída y se sitúa a niveles del 20-D

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Madrid.

Tiempo de lectura 5 min.

07 de junio de 2016. 02:54h

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Madrid. 6/6/2016

Las expectativas de voto se mantienen bastante estables a una semana de que empiece oficialmente la campaña electoral. Unidos Podemos continúa por encima del Partido Socialista en intención de voto y de nuevo, como ocurrió en el «tracking» que publicó LA RAZÓN la semana pasada, podría superar a los socialistas en escaños. El PP se afianza como primera fuerza con el mismo porcentaje de voto que en el anterior sondeo, el 30,5 por ciento, lo que le coloca en una horquilla de entre los 125 y los 130 escaños.

Desde que se anunció la alianza entre Izquierda Unida y el partido de Pablo Iglesias, Podemos, y sus confluencias, los socialistas siempre se han quedado por debajo en intención de voto. En este último termómetro electoral la coalición de izquierdas pierde dos décimas y se queda en el 24,5 por ciento, pero supera a los socialistas en tres puntos. En escaños, los de Pablo Iglesias podrían conseguir entre 80 y 84 diputados.

El PSOE tiene un apoyo del 21,4 por ciento, una décima más que en el «tracking» hecho público la pasada semana, lo que traducido en escaños les otorga entre 80 y 83 escaños. En el mejor de los casos, empataría con Unidos Podemos en escaños. Y en el peor, el pacto electoral al que han llegado las formaciones de Pablo Iglesias y Alberto Garzón podría superarlos en hasta cuatro diputados. Este escenario no deja ningún margen a la actual dirección socialista para conjurar el riesgo de que en la misma noche electoral se renueve la sublevación interna para forzar un cambio de liderazgo.

La suma del Partido Socialista y Unidos Podemos se movería entre los 160 escaños y los 167 escaños, pero seguirían necesitando apoyos para alcanzar la mayoría absoluta. Mientras que el bloque del centro derecha, la suma de Partido Popular y Ciudadanos, estaría entre los 162 y los 169 escaños. Tampoco alcanzaría la mayoría absoluta, que está en los 176 escaños. Los partidos trabajan con la idea de que el margen del desempate oscile entre los cuatro y los cinco escaños, no más.

Aunque el Partido Popular se mantiene, Ciudadanos pierde tres décimas con respecto al anterior «tracking» electoral. Esto confirma que ni siquiera el viaje de Albert Rivera a Venezuela ha servido para que la formación naranja recupere apoyos. Es el partido con el voto más inestable y su campaña confirma las dificultades para resituarse en el escenario político después de su fallido acuerdo de investidura con Pedro Sánchez. El sondeo le da un 13,9 por ciento del voto, y entre 37 y 39 representantes en el Congreso de los Diputados.

Ciudadanos ya ha pactado con el PSOE después de las elecciones autonómicas y municipales del año pasado en feudos tan emblemáticos como Andalucía. Pero lo que aumenta el coste de este pacto es que fue un acuerdo que de origen se sabía que no era suficiente para conseguir un Gobierno. Es decir, con una vida tan corta como para que no fuera sencillo limitar sus efectos de tener que volver a pelear por el voto en las urnas. Más allá del golpe de efecto del viaje a Venezuela, el eje de la campaña de Rivera está situado en cargar contra la figura del presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, mientras que al mismo tiempo también insiste en salvar la de su ex socio Pedro Sánchez.

Desde finales de abril, una vez que se confirmó la convocatoria de unas nuevas elecciones generales, y decayó el pacto que habían firmado con el Partido Socialista, los de Rivera no han dejado de perder apoyos electorales. Desde el 15,5 por ciento que tenían entonces hasta el 13,9 por ciento actual, lo que supone pasar de los 40/45 escaños hasta los 37/39 que les da esta última encuesta.

La participación también sigue bastante estable, dentro de su tendencia a la baja con respecto a las elecciones de diciembre. En este último «tracking» se recupera en cuatro décimas con respecto al de la semana pasada, volviendo a los niveles de diciembre. La participación en aquellos comicios no fue precisamente para tirar cohetes. Hace cuatro meses votaron el 69,67 por ciento de los electores. Fue la cuarta cifra más baja de las doce convocatorias que se han celebrado desde 1977.

Ahora se situaría en el 63,9 por ciento, en el mismo nivel que a finales de abril. La fecha de las elecciones o el hastío de los políticos aumenta el peligro de la abstención. Hasta ahora, salvo en el año 1989 el centro derecha se ha impuesto siempre en aquellos comicios en los que la participación ha sido inferior al 70 por ciento. Pero no se debe el contexto político actual, en el que en la pugna por el voto han entrado en juego dos nuevos partidos, que en diciembre ya se aseguraron su representación parlamentaria.

El trabajo de campo de esta encuesta se realizó entre el 23 y el 27 de abril, y entre el 30 de mayo y el 3 de junio, con un total de 2.000 entrevistas. Este viernes arrancará una campaña electoral continuista con la de diciembre, los mismos programas, los mismos candidatos y los mismos mensajes. Salvo por el efecto que pueda tener en el reparto de votos la coalición Unidos Podemos dentro del espectro de la izquierda, pero también, colateralmente, en el centro-derecha, ya que están por medir las consecuencias del nuevo reparto de restos en la aplicación de una ley electoral que hasta ahora se ha movido en un contexto esencialmente bipartista.

El otro punto de inflexión es el primer debate a cuatro de la democracia, que se celebrará elpróximo lunes 13 de junio en la Academia de Televisión. Hasta ahora, los sondeos confirman que a Pablo Iglesias y a Alberto Garzón les está yendo bien por el momento su estrategia electoral, y que Mariano Rajoy también está siendo eficaz a la hora de mantener la fidelidad de su electorado. Aunque sin que esto suponga un vuelco ni en el bloque de la izquierda ni en el del centro-derecha.

Las coaliciones

- El bloque de derechas. La suma del PP y Ciudadanos se movería entre los 162 y los 169 escaños, quedándose a entre 13 y 5 escaños de la mayoría absoluta (175). En esta tesitura, los partidos constitucionalistas deberán contar con la abstención del PSOE para llegar a La Moncloa.

- El bloque de izquierdas. La suma del PSOE y Unidos Podemos oscila enre los 160 y los 167 escaños, por lo que seguiría necesitando apoyos externos –de soberanistas y nacionalistas– para alcanzar la mayoría absoluta (175). Sánchez ya se negó en marzo a ser investido con los votos de ERC y DyL.

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