La mafia rusa de la Costa Brava salpica a CiU

Podrían haber estado blanqueando capitales a través de proyectos inmobiliarios

Cuatro detenidos en Lloret de Mar por blanquear 56 millones. Investigadas posibles conexiones con el consistorio convergente

La Guardia Civil entró ayer por la mañana en el Ayuntamiento de Lloret de Mar (Gerona), en el marco de la «operación Clotilde», con el objetivo de esclarecer, previas órdenes del juez y de la Fiscalía Anticorrupción, la conexión entre este consistorio, gobernado por CiU, y la mafia rusa, muy presente en la zona, la Costa Brava. El Instituto Armado procedió a la detención de cuatro personas, por blanqueo de dinero.

Los detenidos son Andrei Petrov, considerado el líder de la mafia rusa en el litoral gerundense, su padre, Boris Petrov, su colaboradora, Jessica Holguer y Pilar Gimeno, una arquitecta que trabaja en una inmobiliaria de Lloret. Petrov está acusado de blanquear 56 millones de euros. La operación sigue abierta, aseguraron ayer fuentes policiales.

Llueve sobre mojado porque Lloret lleva años siendo investigado por irregularidades, malversación y turbias tramas urbanísticas. El protagonista es Xavier Crespo (CiU), que fue alcalde de la población entre 2003 y 2011. En el último mandato (2007–11) comenzaron los problemas, con la imputación de un arquitecto municipal por la construcción de una mansión en una zona protegida, y por las denuncias de la formación Millor, que acusó a Crespo de numerosas irregularidades. Actualmente es diputado en el Parlamento catalán. Es decir, los petrov «actuaron» en Lloret bajo el mandato de Crespo, en los últimos años.

Conexiones investigadas

Las detenciones salpican ahora al alcalde, Romà Codina, que ocupa este cargo desde el año pasado y que también es de CiU. El juez investiga las posibles conexiones entre el consistorio convergente y la mafia rusa. De momento, la Guardia Civil solicitó documentación de personas físicas y jurídicas, según la versión ofrecida ayer por Codina.

Los cuatro detenidos están acusados de blanqueo de capital en negocios de todo tipo en Cataluña durante dos años. Operaban por todo el territorio catalán, aunque su «sede» estaba en Lloret, uno de los municipios más turísticos de la Costa Brava. El Ministerio Público también considera que han podido cometer otros delitos, como tráfico de influencias, asociación ilícita y prevaricación. La red hacía pasar el dinero por terceros países y posteriormente lo invertían en negocios financieros e inmobiliarios.

La Guardia Civil no descarta más detenciones en la «operación Clotilde», dirigida por el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco.

Además del Ayuntamiento, los agentes también registraron domicilios particulares, y lugares de trabajo, incluyendo el de la arquitecta Gimeno, que podría estar vinculada con obras municipales. La Guardia Civil solicitó al consistorio datos de los trabajos en los que habría participado esta arquitecta. Los detenidos serán trasladados a las dependencias de la Guardia Civil en Madrid, y está previsto que el lunes declaren ante el juez Velasco.

El actual alcalde, Romà Codina, compareció ante la Prensa y negó cualquier vinculación de su Gobierno municipal con la mafia rusa que opera en la zona. Aseguró estar «muy tranquilo», aunque el líder del grupo opositor, Millor, Marc Fuertes, volvió a recordar que en los últimos años han denunciado numerosas presuntas irregularidades de este consistorio.