La Policía tomará declaración a la abogada de Cockx sobre la filtración del vídeo de la Infanta

Ha interrogado ya a los funcionarios de Castro que se sentaron en los bancos bajo sospecha

La Policía sigue intentando identificar al posible autor o autores del vídeo de la declaración de la Infanta Cristina el pasado sábado. Según fuentes de la investigación, los agentes tomarán declaración «de forma inminente» a la abogada María del Carmen Jiménez, uno de los dos letrados que acudió a la comparecencia en los juzgados de Palma de Mallorca en sustitución de la defensa de Robert Cockx –supuesto testaferro de Iñaki Urdangarín–, que ejerce el abogado Javier Saavedra. Jiménez, junto a su compañero Francisco Carvajal, se sentó en los bancos de la derecha de la sala desde los que, según la Policía, se habría efectuado la grabación de las imágenes. Una vez que se practique ese interrogatorio, que según las fuentes consultadas se llevaría a cabo en Madrid a través de los agentes de la Brigada de Policía Judicial, y en función de cómo discurra esa declaración, se acordarán nuevas citaciones y «es posible que se ordene algún registro domiciliario», añaden.

Los agentes de la Jefatura Superior de Baleares al cargo de la investigación «ya han hablado con todos los funcionarios del juzgado de Castro que se encontraban sentados en esa zona». Las fuentes consultadas, sin embargo, descartan que uno de ellos pueda ser el autor del vídeo. «Encima que el juez les permite entrar en la declaración no le van a armar semejante show», aseguran. Además, «en una de las tomas se ve de espaldas a una de las funcionarias que estaban en primera fila». «Es imposible que sean ellos», subrayan.

En esa zona marcada en rojo por los agentes también se sentaron, en algún momento de la comparecencia, el abogado del duque de Palma, Mario Pascual Vives, descartado en cualquier quiniela («sería un auténtico disparate»), y otro letrado sustituto, en este caso del abogado de Carlos García Revenga, Enrique Molina (que no pudo asistir a la declaración), aunque los investigadores tampoco se plantean que sea el responsable de la filtración.

La Policía maneja la posibilidad de que la grabación dure más de los 5:19 minutos que se han filtrado a través de Wouzee, una empresa de «streaming» (difusión de imágenes a través de la Red). Aunque los agentes no descartan que se haya grabado toda la comparecencia de la Infanta ante el juez Castro, también contemplan que sólo se hayan registrado 45 minutos de las más de seis horas de declaración, porque uno de los funcionarios interrogados habría explicado a los agentes que, justo en ese momento, se sentó en un lado del banco desde el que se entorpecía la grabación.

En previsión de una nueva entrega de vídeos, y dado que la prohibición de introducir en la sala dispositivos de grabación se adoptó para preservar el derecho a la intimidad de la Infanta, las fuentes consultadas apuntan que «el juez debería acordar una medida cautelar prohibiendo la difusión de esas imágenes, si es que antes no lo solicitan los propios abogados de la hija del Rey». «Lo normal sería que tomase la medida para evitar que las consecuencias del delito de desobediencia o revelación de secretos que se habría cometido», añaden.

La imagen de un abogado que se incorporó un par de minutos tarde al interrogatorio, y que pasa por delante de la cámara, ha sido clave para orientar las pesquisas hacia la zona de la sala donde se sentaban, entre otros, esos dos letrados. Y eso que las imágenes se han manipulado para conseguir un «efecto espejo» que dificulta localizar desde qué ángulo se grabó el vídeo (de hecho, la pantalla situada a la derecha del juez Castro figura en las imágenes difundidas a la izquierda).