Londres amenaza con medidas legales «sin precedentes»

El Gobierno avisa que mantendrá los registros en la verja porque «son una obligación». Los 3 buques británicos que atracarán en Gibraltar zarpan hoy. El Gobierno reserva 900.000 euros en ayudas al sector pesquero afectado por las provocaciones gibraltareñas

El portaaviones Illustrious prtió ayer desde el puerto de Portsmouth
El portaaviones Illustrious prtió ayer desde el puerto de Portsmouth

El Gobierno avisa que mantendrá los registros en la verja porque «son una obligación». Los 3 buques británicos que atracarán en Gibraltar zarpan hoy. El Gobierno reserva 900.000 euros en ayudas al sector pesquero afectado por las provocaciones gibraltareñas

Después de que durante el fin de semana se multiplicaran las colas para entrar a Gibraltar, la respuesta diplomática de Londres no se hizo esperar en la mañana de ayer. Un portavoz del Gobierno británico afirmó que el primer ministro, David Cameron, se encuentra «muy decepcionado» ante la negativa española a poner fin a los registros, que calificó de «motivados políticamente» y de «totalmente desproporcionados». Por ello, según el portavoz de Downing Street, anunció que el Gobierno de Reino Unido está estudiando qué acciones legales podrían llevar a cabo para obligar a España a que los controles cesen antes de que la temporada turística quede arruinada del todo. «Si decidimos seguir esta vía, seguramente presionaremos en la Unión Europea para que se resuelva este asunto con urgencia», subrayó el portavoz antes de asegurar con cautela que «éste sería un paso sin precedentes y queremos estudiarlo cuidadosamente antes de tomar una decisión».

Estas declaraciones tienen lugar días después de que las autoridades gibraltareñas amenazaran con denunciar a España ante el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo por los registros en la verja. Londres había poco menos que dado por concluída la crisis después de que el pasado 7 de agosto, durante la conversación telefónica entre Cameron y Rajoy, un portavoz británico asegurara que este último se había comprometido a relajar los registros. Tanto Moncloa como Exteriores han desmentido que tal garantía fuera dada por Rajoy.

Por su parte, un portavoz del ministerio de Asuntos Exteriores, recordó ayer en declaraciones a Reuters que los registro que España efectúa en la verja «no son un derecho, son una obligación». El Gobierno considera los controles que las fuerzas de seguridad están realizando en Gibraltar «irrenunciables» y recuerda que ni el Reino Unido ni Gibraltar pertenecen al conjunto de paises sujetos al tratado de Schengen y que, por tanto, los controles a vehículos que transitan por la verja se ajustan estrictamente a la legislación comunitaria y nacional y son un paso necesario para la prevención del lavado de dinero y el contrabando de tabaco y otros productos en Gibraltar. Como ya recordó el presidente del Gobierno desde Mallorca poco después de reunirse con el Rey en el palacio de Marivent, España contempla todas «las medidas legales para defender los intereses de los ciudadanos españoles».

Pugna diplomática

Esta última amenaza del Gobierno británico se produce después de que este diario hiciera público el domingo que la Asesoría Jurídica del Ministerio de Asuntos Exteriores ya está estudiando la posibilidad de trasladar la cuestión del Peñón a la Corte Internacional de Justicia (CIJ), principal órgano judicial de Naciones Unidas, para que resuelva las diferencias entre España y Reino Unido respecto al Peñón. La invasión ilegal del istmo de Gibraltar, en el que las autoridades del Peñón han construido un aeropuerto y en cuyas aguas se hundieron los 70 bloques de hormigón que fueron el detonante de la presente crisis, sería el punto principal que el Gobierno de Mariano Rajoy trasladaría a este tribunal con sede en La Haya.

Mientras, de puertos militares británicos situados en el sur de Inglaterra empezaron ayer a zarpar buques de guerra de la Royal Navy con destino al Golfo Pérsico y con escalas programadas no sólo en la base de Rota sino también en Gibraltar. El grupo de buques incluye el HMS Illustrious, el HMS Bulwark, el HMS Montrose y el HMS Westminster, este último es la fragata que hará escala en la base naval británica de Gibraltar en mitad de la crisis diplomática con España. La fragata Westminster, cuya llegada a la Roca se espera para el próximo 18 de agosto, estará acompañada por dos buques de la Royal Fleet Auxiliary, el Lyme Bay y el Mounts Bay. Además, hoy partió del puerto de Portsmouth el HSM Illustrious, que se unirá en alta mar al HSM Bullwark, que zarpó ayer de Devonport. Estos buques de guerra formarán parte del grupo Cougar 13 (en el que también participará la Armada Española,) que tiene previsto participar en ejercicios navales en el Golfo Pérsico previstos desde hace meses. Su despliegue, por tanto, no guarda relación alguna con la crisis actual en Gibraltar.

900.000 euros para los pescadores

La flota pesquera de la Bahía de Algeciras recibirá ayudas por valor de 900.000 euros en compensación por las pérdidas sufridas por la reciente crisis desatada en Gibraltar tras el hundimiento de bloques de hormigón por parte de las autoridades del Peñón. El ministerio de Medio Ambiente, que ha mantenido contacto directo con el sector pesquero español, señala que las ayudas se otorgarán por un periodo de seis meses desde este mismo momento y hasta el 31 de enero de 2014.