Política

Los enfrentamientos entre Mossos y radicales y el intento de asalto al Parlament marcan el aniversario del 1-O

Los radicales se enfrentaron a los Mossos frente al Parlament
Los radicales se enfrentaron a los Mossos frente al Parlament

Los independentistas intentan asaltar el Parlament y retiran la bandera de España de la Delegación del Govern en Gerona. Varios grupos organizados cortan durante dos horas el AVE y puntos de la AP7 ante la pasividad de los Mossos de los Mossos.

Los Comités de Defensa de la República (CDR) pugnaron anoche por entrar en el Parlament de Cataluña, en cuyo interior tuvieron que refugiarse los Mossos d'Esquadra mientras los manifestantes colocaban pegatinas con el lema «república en construcción» en la puerta principal de la institución. La Policía autonómica recibió refuerzos de antidisturbios, cargó con porras y proyectiles de plástico y fueron desalojados los asaltantes mientras salían al exterior los agentes que se encontraban dentro. También se produjeron cargas delante del edificio de la Policía Nacional en Via Laietana.

A lo largo de la jornada, los CDR habían cortado durante un par de horas la circulación del AVE desde la estación de Gerona, bloquearon varios puntos de la AP7, entorpecieron la circulación en pleno centro de Barcelona e incluso entraron en la Subdelegación que el Ejecutivo catalán tiene en la capital gerundense para quitar la bandera española y colgar la «estelada» sin oposición policial. Es decir, el ala más dura del independentismo aprovechó el aniversario del 1-O para volver a poner patas arriba la movilidad ciudadana ante cierta pasividad de los Mossos, sin refuerzos extra pese a la oleada de convocatorias anunciada a través de las redes sociales hace días.

«A nivel de personal, de agentes disponibles, ayer fue un lunes normal como cualquier otro, no hubo refuerzos extra», señala a este diario una fuente del cuerpo policial en Barcelona. La poca presencia de los Mossos–salvo en contadas excepciones, como en la concentración ante la Subdelegación del Gobierno en Gerona o la protesta a las puertas del Parlament– fue constante. Un ejemplo: para la manifestación de universitarios que tuvo lugar a mediodía en la capital –con la presencia de 50.000 según los convocantes y 13.000 según la Guardia Urbana– lo normal hubiera sido que se desplegaran tres unidades de los Mossos (unas 30 furgonas), y ayer había unas diez aproximadamente, según la misma fuente.

Esta escasez de agentes y dispositivos organizados en el territorio también se vio a primera hora de la mañana en el AVE de Gerona. Un grupo de unos 500 miembros de los CDR acudieron antes de las 7:00 a la estación gerundense, donde sólo había unos pocos agentes en su interior y varios vigilantes de seguridad privada, quienes intentaron evitar sin éxito la entrada de los CDR. Una vez en el recinto, los independentistas bajaron hasta las vías para cortar durante dos horas la circulación de trenes sin oposición policial. No fue hasta las 7:30 cuando llegaron dos patrullas de refuerzo para disuadir sin éxito el boicot.

Sobre las 9:00, el grupo concentrado desconvocó la acción y rápidamente se dirigió al edificio de los servicios territoriales del Govern en Gerona, situado apenas a 500 metros de la estación del AVE. Allí se repitió la escena: en su interior había sólo cinco o seis agentes –y no de la unidad de antidisturbios– y varios miembros de seguridad privada, quienes fueron incapaces de evitar que los CDR subieran hasta el piso de arriba, salieran al balcón, descolgaran la bandera española e intentaran colgar una «estelada» y una segunda bandera independentista. Más tarde acuedieron dos patrullas. «No había un dispositivo preparado en la estación y luego fueron libremente a la delegación de la Generalitat», explica otra fuente del cuerpo policial, quien reconoce a este diario que «no se actuó» para intentar frenar la oleada de acciones de los CDR en Gerona.

Por la tarde, la situación cambió y los Mossos intentaron corregir la escasez de agentes de la mañana con un fuerte y amplio dispositivo policial para frenar la protesta convocada ante el edificio de la delegación del Gobierno central en la capital gerundense. La movilización se saldó con el lanzamiento de varios objetos y botes de pintura por parte de los independentistas a los Mossos d'Esquadra y con momentos de tensión evidentes entre los agentes y los manifestantes.

En Barcelona también se vio la inacción policial con una protesta de los CDR ante el edificio de la Bolsa de Barcelona, en pleno paseo de Gracia y a escasos metros de plaza de Cataluña. Tras recorrer varias calles del centro de la localidad, los manifestantes se sentaron enfrente de la entrada principal para impedir la salida de los trabajadores e incluso ataron con cadenas las puertas para impedir su apertura. No fue hasta una hora después, al dispersarse la manifestación, cuando varios agentes antidisturbios decidieron intervenir para quitar las cadenas y despejar la zona.

A primera hora de la mañana, los CDR también actuaron ante varios edificios oficiales: en concreto, se manifestaron y encendieron bengalas ante la sede de Fomento del Trabajo, la de la Agencia Tributaria y el Banco de España, donde engacharon pegatinas de la «República en construcción» y gritaron consignas en contra del «régimen del 78».

Además de la AP7, también hubo cortes destacados en otras carreteras y en los accesos de la Central Integrada de Mercancías (CIM) Vallès. Los Mossos estaban desplegados pero no intervinieron y esperaron a que se disolviera el boicot.