Luzón toma posesión

Los retos de Luzón: recuperar el sosiego y más medios para luchar contra la corrupción El nuevo responsable de la Fiscalía Anticorrupción asume mañana el cargo tras el efímero paso de Moix.

Los retos de Luzón: recuperar el sosiego y más medios para luchar contra la corrupción El nuevo responsable de la Fiscalía Anticorrupción asume mañana el cargo tras el efímero paso de Moix.

Devolver la tranquilidad a la Fiscalía Anticorrupción para que sus integrantes puedan centrarse en su trabajo sin que la unidad especializada sea protagonista, como ha sucedido en los últimos meses, más por sus disputas internas que por sus investigaciones. Eso es lo que demanda mayoritariamente la carrera fiscal a Alejandro Luzón, que mañana tomará posesión del cargo de fiscal jefe Anticorrupción en el salón de plenos del Tribunal Supremo. Buena parte de las demandas de las asociaciones de fiscales coinciden con las líneas maestras de la propuesta de actuación con la que Luzón se ganó la confianza de la

mayoría del Consejo Fiscal y del propio fiscal general del Estado, José Manuel Maza. Ahora, tendrá que ser el nuevo fiscal jefe quien se encargue de plasmar esos buenos propósitos en hechos. “Tiene personalidad. Lo ha demostrado muchas veces -asegura uno de los fiscales que será su subordinado desde hoy-. Es una persona normal, accesible, que trabaja como el que más y que conoce la delincuencia económica mucho antes que el resto de los fiscales de la casa. Nos da tranquilidad que se haya elegido a alguien que quiere a la Fiscalía Anticorrupción”. Y es que, subrayan estas mismas fuentes coincidiendo con el diagnóstico de las asociaciones profesionales, “lo que Anticorrupción necesita ahora es sosiego después de lo que hemos pasado. Se le recibirá muy bien”. “Moix abrió demasiados frentes y no supo gestionarlos. Su actuación fue frontal cuando sabía que la respuesta iba a ser también frontal. Luzón no cometerá un error así”, añaden. “Debe devolver a la Fiscalía Anticorrupción -asegura Emilio Fernández, portavoz de la Unión Progresista de Fiscales (UPF)- a la normalidad, al trabajo callado, evitando que sea primera página por cuestiones de organización que no deben trascender al exterior”. Del mismo modo, la mayoritaria Asociación de Fiscales (AF) también considera -en palabras de su portavoz, Jesús Alonso- que es preciso “volver a una etapa de tranquilidad y sosiego para iniciar un nuevo camino que haga frente a las nuevas formas de delincuencia manteniendo el alto nivel de calidad de esa fiscalía”. Miguel Pallarés, de la Asociación Profesional Independiente de Fiscales (APIF), abunda en esa impresión. “Luzón va a ser capaz de sumar y escuchar a los compañeros. Reúne las característica necesarias para ejercer la jefatura y coordinar Anticorrupción para, tras una situación no deseable, volver a la normalidad”, dice Pallarés,

para quien en pos de ese objetivo “es fundamental volver a dar más protagonismo a las juntas de fiscales y no abusar de la estructura jerárquica”.

El reforzamiento de la plantilla es uno de los puntales del programa de Luzón en el que coinciden los portavoces de las asociaciones, aunque todos están de acuerdo en que esa carencia puede generalizarse a la Fiscalía en su conjunto. “Anticorrupción ha soportado en los últimos años una avalancha especialmente notable de casos”, recuerda Alonso. “Es evidente que una fiscalía tan importante necesita medios suficientes sin recurrir a fiscales en comisión de servicios”, asegura Fernández. Pallarés también cree que Anticorrupción necesita más fiscales y reforzar las delegaciones territoriales con más investigaciones porque

“el número de asuntos que se le ha venido encima desborda a la plantilla actual”.

La elección de Luzón, aunque no fue unánime, sí concita parabienes. “Es un gran profesional y el que trate de influir en él pinchará en hueso. Las injerencias políticas dependen del talante del fiscal jefe. No debes dar la imagen de que eres influenciable -mantiene el portavoz de la UPF-. Estoy seguro de que no va a tener problemas”. “Es una persona técnicamente muy capaz, con sólidos conocimientos jurídicos y conoce la casa, por lo que puede detectar con mayor facilidad los problemas”, sostiene Alonso, portavoz de la Asociación de Fiscales. Otra de sus promesas, terminar con las filtraciones, también es bienvenida por las asociaciones, aunque según recuerda Fernández “no debe ir en contra del derecho a la información”. “Quizá el legislador debería otorgar más instrumentos para llegar a quien filtra”, apunta Alonso.