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Podemos rompe con Sumar y deja en vilo la legislatura

Sus cinco diputados se van al Grupo Mixto, donde tendrán visibilidad, voz propia, podrán aprobar o tumbar las leyes del Gobierno. Díaz saca a Belarra de las comisiones

La ruptura total se materializó ayer. Nadie dudaba de que antes o después fuese a llegar el momento de choque de trenes sin posibilidad de reconducirlos entre Podemos y Sumar, pero nadie en el Congreso pensaba ayer que fuese a producirse tan pronto. Se estaba esperando, el momento apropiado. Sumar no iba a ser quien pulsase el botón rojo para echar a Podemos del grupo parlamentario y preveía, hasta ahora, controlar la guerra interna. Y en el reparto de las culpas, los de Yolanda Díaz salen victoriosos. No han sido ellos quienes han roto el espacio de izquierdas.

Podemos quemó ayer todas las naves, los pocos puentes que quedaban, con Sumar y anunció –a través del medio que dirige Pablo Iglesias– de la salida de sus cinco diputados dentro de la coalición para entrar en el Grupo Mixto. También se sienten reconfortados ellos, porque tendrán más ganancias económicas. «Hace unas semanas, PSOE y Sumar decidieron echar a Podemos del Gobierno. Hemos intentado hacer todo lo posible en Sumar, pero se ha demostrado imposible, por eso les anuncio que desde ahora pasamos al grupo mixto». Con estas palabras, el portavoz morado en el Congreso, Javier Sánchez Serna anunciaba la escisión de los morados. Los morados denuncian que «Sumar ha intentado impedir por todos los medios que los diputados de Podemos hagamos política» y denuncian una serie de sucesos, empezando por no contar con portavocía adjunta en el Congreso o no participar en los dos plenos que han solicitado voz, en la investidura de Feijóo y en el de ayer mismo, donde Ione Belarra quería dar la réplica al ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares. «Sumar ha intentado impedir por todos los medios que los diputados de Podemos hagamos política», denunció el portavoz.

Los morados se ven ganadores con este paso dado. Su ingreso en el Grupo Mixto, supone, de facto, más dinero del que recibían ahora en Sumar. El Congreso abona a cada grupo parlamentario dos tipos de subvención. Por un lado, una cantidad fija por diputado, que es de 1.746,16 euros mensuales, algo que la formación morada seguirá percibiendo; en total son 8.730,8 al mes. Y la otra son 30.346,72 euros que recibe cada mes el grupo y que, en el caso de conjuntos de varios partidos, como Sumar o el Mixto, se reparte entre las formaciones integrantes. En el grupo plurinacional, que cuenta con 31 diputados, Podemos recibía mensualmente 4.894,63 euros por el peso de sus cinco diputados, lo que le habrían supuesto 58.735 euros al año, pero en el Grupo Mixto son menos los partidos con los que repartir y ahora la formación morada es la más numerosa (representa el 62,5% del Mixto), por lo que recibirá mensualmente cuatro veces más por esta vía: 18.966,7 euros al mes (227.600,4 al año), informa Ep.

Perderán eso sí, su poder en las comisiones. Los morados se habían esperado a ayer para romper porque un día antes se habían constituido las comisiones y pensaban que se trataba de una designación nominal que no perderían con la ruptura. Sin embargo, Sumar comunicó ayer la baja al Congreso de los cinco diputados y automáticamente se dieron de baja los representantes morados que tenían voz en comisiones.

Por el contrario, ganaran visibilidad, la que no tenían en Sumar. Y serán decisivos en el transcurso de la legislatura. Podrán tener portavoz, interpelar al Gobierno en las sesiones de control y podrán registrar leyes. Tendrán voz propia y también voto propio, sin rendir cuentas a Sumar. Es decir, ahora, Podemos es un partido más con el que debe negociar el Gobierno de coalición para sacar adelante cualquier ley. La más importante, los Presupuestos, donde los morados ya habían reclamado una negociación propia con Hacienda.

El partido toma la decisión en un día «terribilis» para Podemos. Y eso no pasa desapercibido en Sumar. El polvorín en el partido llegaba con la dimisión del líder de Podemos en la Comunidad de Madrid, Jesús Santos, por «el choque total e incomprensible» con Díaz. Hizo lo propio la líder de los comunes en Cataluña, Jessica Albiach. Precisamente ayer, la dirección morada celebró una reunión de su secretariado donde tomó la decisión de romper con Díaz. La reacción de Sumar fue la de salir con todo contra Podemos. La portavoz Marta Lois acusó a los morados de «deslealtad», denunció que el partido conoció la decisión a través de los medios de comunicación y que fue después cuando la secretaria de Organización, Lilith Vestrynge, comunicó a un asesor –no a la dirección política del grupo ni a Yolanda Díaz– la decisión de la escisión. El PSOE tampoco conocía la decisión de Podemos, a pesar de que los morados decían lo contrario. Quien si lo sabía era la representante del Grupo Mixto, la líder de Coalición Canaria, Cristina Valido, grupo al que ahora pertenece Podemos. «Lo que ha hecho Podemos es una gran deslealtad con más de tres millones de votos», cargó. «Supone la ruptura e incumplimiento del acuerdo de coalición electoral, que era para cuatro años. Hay que estar a la altura del momento histórico», clamó. Además, Sumar denuncia que no solo se es desleal con ellos sino con los «tres millones de votos» del 23J. La portavoz acusó a los morados de poner en «riesgo» el gobierno de coalición. Fuentes de Sumar tildan la decisión de «transfuguismo».

Mientras, la noticia política sentó como un jarro de agua fría en el PSOE. «Nunca es una buena noticia la división de la izquierda, porque cuando se divide la izquierda, gana más la derecha», criticó Patxi López.