Valencia

Quiroga: El PNV está jugando a dos barajas, con el PSE y con EH Bildu

La presidenta del PP del País Vasco, Arantza Quiroga, sostiene que tras las elecciones municipales y forales el PNV está “jugando a dos barajas” porque podrá mantener “un doble pacto”: uno con el PSE-EE para dotar de estabilidad a Euskadi y otro con EH Bildu “que tiene su vertiente hacia Navarra”.

La líder del PP vasco ha analizado, en una entrevista con Efe, la situación política resultante de las elecciones municipales y forales del pasado 24 de mayo, que han otorgado la hegemonía institucional al PNV y han significado un duro varapalo para los populares vascos, que han perdido más de 40.000 votos y gran parte de su representación.

Quiroga ha explicado que el PSE “se equivoca” si cree que su pacto con el PNV para dotar de estabilidad a las instituciones va a servir como “freno” a las aspiraciones soberanistas de los jeltzales, quienes tienen ahora “un doble pacto”.

“El PNV está jugando a dos barajas, a dos manos”, ya que por un lado ha cerrado un acuerdo con los socialistas en las instituciones de Euskadi y, por otro, mantiene una alianza con EH Bildu que se ha materializado en Navarra y en Vitoria.

“En el momento en que el PNV quiera hacer un cambio tiene el relevo de EH Bildu para jugar a esa estabilidad en otros términos y de otra manera”, opina la dirigente popular, quien ha asegurado que los socialistas apoyarán a los jeltzales “para estar muy calentitos, en el poder y teniendo muchos puestos” pero no podrán ejercer de “freno” a las “decisiones que pueda tomar el PNV de cara a nuevos estatus o caminos que quiera emprender”.

Quiroga teme que, con todo el poder que ha acumulado el PNV en estas elecciones, pueda optar en un momento dado por emprender un camino soberanista en el que “si el PSE-EE no le sigue” activará ese “segundo pacto” con EH Bildu para confluir en torno al derecho a decidir.

Asegura haber “digerido” ya lo ocurrido el sábado en Vitoria, cuando el PNV, con sólo cinco concejales, arrebató la Alcaldía al popular Javier Maroto con el apoyo de EH Bildu, Sumando-Hemen Gaude -la marca de Podemos en la ciudad-, e Irabazi, y admite que “con la pataleta no se consigue nada”, tras lo que niega que su votación contra el fracking en el Parlamento Vasco pretendiera “pasar factura” a los jeltzales.

A su juicio, la posición de Maroto respecto a la inmigración ha sido “una excusa” para desbancarlo, ya que este mismo criterio no se ha empleado en otros lugares, como Sestao, donde su alcalde, el peneuvista Josu Bergara, no ha sido apartado pese a haber recibido denuncias por no empadronar inmigrantes.

Tampoco se utilizó un criterio ético, explica Quiroga, la pasada legislatura en Gipuzkoa, cuando el PNV se negó a desbancar a Bildu y “no le importó que no condenara la violencia, ni su pasado, ni todo lo negativo que sabían que iba a ser para el territorio”.

A su juicio, la elección de Gorka Urtaran como alcalde de Vitoria fue “legal”, pero no “legítima” porque “hubo un engaño previo” a los votantes, a los que el PNV dijo que “no construiría nada con EH Bildu”.

“Es legal, absolutamente legal lo que ha pasado, pero hay un engaño previo, porque esto no es lo que se había dicho que se iba a hacer después”, argumenta Quiroga, quien añade que no puede entender “que se no se considere que los votos a Maroto son legítimos”.

No oculta su preocupación por los resultados cosechados en el País Vasco, incluso en Álava, ya que la subida en este territorio se ha reflejado sólo en Vitoria, y asume que su formación debe “hacer ajustes en la organización interna” y relanzar su mensaje, para lo que está ideando convocar un cónclave, que puede tener formato de conferencia, para el próximo mes de septiembre.

Respecto al caso de Gipuzkoa, no se arrepiente de la posición beligerante del PP respecto al caso Bidegi, que no ha tenido coste electoral para el PNV, porque este partido “ha conseguido trasladar la imagen de que aquí no hay corrupción y no pasa nada”.

No obstante, Quiroga opina que los casos de presunta corrupción que salpican a los jeltzales acabarán pasándole factura en el futuro porque “eso termina por caer por su propio peso”, como le ha ocurrido a su propio partido en Valencia.

Se refiere también a los partidos emergentes, que en el caso de Euskadi no serán determinantes, pero que “es evidente que han recogido un hartazgo con las formas de hacer política”, aunque después “se han mimetizado rápidamente en el panorama político” y “no hacen nada diferente a lo que hacen el resto de partidos”.

En el caso vasco, Podemos “parece que tiene cierta tutela por parte de EH Bildu”, lo que “se ha trasladado a su comportamiento en la constitución de los ayuntamientos”.

Estos partidos no han hecho daño electoral al PP vasco, según Quiroga, que lamenta que los votantes populares “se hayan quedado en casa”, salvo en Gipuzkoa, donde el voto útil para desalojar a Bildu de las instituciones se ha concentrado en el PNV y el PSE.

“Siempre se decía que estas opciones iban a acabar con el PP y tampoco es eso, nosotros somos nuestro propio enemigo”, lamenta la dirigente vasca. E