Rajoy: «No me temblará la mano si descubro irregularidades en el PP»

Evita mencionar al ex tesorero y da por zanjado el «caso Bárcenas» con su expulsión del partido. Defiende la honorabilidad de los tres anteriores secretarios generales del PP

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, durante su intervención hoy en la clausura de la reunión intermunicipal del PP, en Almería
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, durante su intervención hoy en la clausura de la reunión intermunicipal del PP, en Almería

«Sí, hombre...». Así había contestado el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, a la pregunta sobre los sobresueldos en el PP que le lanzó un periodista cuando se dirigía a clausurar la reunión de alcaldes que este fin de semana se ha celebrado en Almería. El «caso Bárcenas» se ha llevado también por delante el foro organizado estratégicamente por Génova para dar aire a la reforma municipal que el Consejo de Ministros aprobará el próximo viernes. Ayer el único interés era si Rajoy hablaba o no de su ex tesorero y de las polémicas informaciones que han aparecido en los últimos días, desde los 22 millones de euros en Suiza hasta los supuestos pagos en B a cargos del PP.

Rajoy no entró en el detalle del revuelo y ni siquiera mencionó por su nombre a Bárcenas. Pero sí solemnizó un contundente mensaje de compromiso de lucha contra la corrupción. «Podéis estar tranquilos, porque el PP siempre ha reaccionado con transparencia y rigor cuando ha estado en cuestión», sentenció. Y dos «recados» más para calmar las aguas: el de que el problema del ex tesorero se zanjó en su día porque ya no está en el partido y son ahora los tribunales los que tienen que resolver sobre su situación; y el de que no le «temblará la mano» a la hora de actuar si tiene conocimiento de irregularidades.

Sobre la etapa de Bárcenas y las sombras sobre los equipos directivos del partido que se han extendido desde su entorno, Rajoy apeló a la honorabilidad de los anteriores secretarios generales, Javier Arenas y Ángel Acebes, y de la actual, María Dolores de Cospedal. Y reiteró que su partido ha ajustado su gestión interna a la legalidad. «Tienen una trayectoria de honradez y dedicación que es garantía para todos», subrayó sobre ellos.

La resucitación de la amenaza de Bárcenas le ha llegado al Gobierno justo en el momento en el que esperaba tomar algo de oxígeno con la calma de los mercados y con la apertura de un nuevo ejercicio en el que los ajustes de impuestos y los recortes de gasto están ya en marcha. Y cuando sabe que él también está «tocado» por el descrédito casi sin precedentes en democracia que sufre la clase política. La respuesta a esto último, y de la que ayer también echó mano el presidente, ha sido reivindicar el prestigio y la honorabilidad de los políticos bajo la denuncia de la injusticia del «todos son iguales». «No es aceptable que se diga que en política todo es sucio. No es justo», sentenció Rajoy ante su cúpula y una nutrida representación de sus alcaldes. Pero dicho esto, el presidente también instó a los suyos a mejorar en ejemplaridad, porque es la manera, les subrayó, de dar legitimidad a los recortes y a los sacrificios que se están pidiendo en estos momentos a los ciudadanos. «Hay que ser honrados y trabajar, pero también hay que ser más ejemplares», dijo.

En lo que a él le afecta, aseguró que si tiene conocimiento de irregularidades o conductas impropias que tocan al PP, no le «temblará la mano». «Es una de mis responsabilidades, y no es de las menores, que el PP siga siendo un gran partido de personas honradas y que trabajan por las personas de su país», añadió.

La dirección popular confía en que la respuesta que han dado al primer movimiento de presión de Bárcenas en la arena pública, «para buscar a la desesperada protección ante los tribunales», haya servido para que entienda que cerrarán filas y no se dejarán «amedrentar» por las amenazas. En clave interna del PP, el entorno de Bárcenas ha intentado ya jugar la baza de dividir al partido entre la «vieja guardia», en la que todavía hay dirigentes que tienen lazos de contacto con él, y ese «nuevo PP» que representa Cospedal y que siempre ha insistido en desvincular su imagen de los «malos procedimientos» del pasado. Ya en 2009 la gestión de esta estrategia generó conflictos internos.

Por otro lado, el presidente del Gobierno elogió la labor desarrollada en el pasado por el ex presidente del PP andaluz y actual vicesecretario general de Política Autonómica y Local del partido, Javier Arenas, y se mostró convencido de que en el «futuro» seguirá desarrollando una gran tarea. «Muchas gracias por lo que hiciste, por lo que haces y por lo que a buen seguro continuarás haciendo en el futuro. Has ganado las elecciones en Andalucía, todos contamos contigo, estás haciendo un gran esfuerzo y estamos muy satisfechos», dijo.