La Razón en datos

De rechazar a Montero a no saber quién es Diana Morant: los ministros-candidatos no tiran

A pesar de la estrategia de Sánchez, hay ministros que todavía son muy desconocidos. Otros no lo son, pero sencillamente no caen bien.

Valoración ministros
Valoración ministrosT. GallardoLa Razón

Igual que en otras ocasiones, Pedro Sánchez ha hecho algo que ya estaba inventado pero que él ha elevado al máximo exponente. Tras la pérdida de poder territorial de 2023, aprovechó la Moncloa para convertir a sus ministros en candidatos autonómicos y, más cuestionable aún, a sus candidatos en ministros. Si bien ha servido para que algunos de ellos sean más conocidos, las candidaturas siguen sin despegar. Hay algunos que todavía son unos desconocidos en sus comunidades autónomas y, quienes no tienen este problema, sin embargo, despiertan mucho rechazo.

Eso es lo que sugieren los sucesivos barómetros del CIS, analizados en clave territorial por LA RAZÓN, y a pesar de que el centro que dirige José Félix Tezanos no se caracteriza precisamente por ser crítico con el Gobierno.

"Los datos ofrecen una primera lectura positiva, que es que ha crecido el grado de conocimiento de los ministros", asegura Jordi Virgili, doctor en comunicación política. "Es lógico, por la exposición habitual, y también porque algunos están presentes en temas de actualidad. Pero aunque ser conocidos es prácticamente imprescindible, no es suficiente. También entra en juego la valoración, y ahí ninguno aprueba", añade.

Grado de conocimiento de ministros
Grado de conocimiento de ministrosT. GallardoLa Razón

De los cinco ministros candidatos que tiene Sánchez, ninguno supera el 5 de media, según el último CIS, el de julio. Son, además, datos que se mantienen estáticos en el tiempo. "Es un problema que la valoración se mantenga pese a que sean más conocidos", reconoce Virgili. "Además, se ve que son candidatos muy polarizantes, que tienen un alto índice de rechazo", añade. Pero vamos caso a caso.

Óscar López

El ministro de Transformación Digital y líder del PSOE en Madrid, Óscar López, es probablemente el que peor parado sale de todos sus compañeros. Es poco conocido y, además, aquellos que sí saben quién es no le ven con buenos ojos. Según el CIS, a López solo le conoce el 63,9% de los madrileños. Para poner en perspectiva el dato, actualmente es más conocido en Castilla y León, donde también fue candidato, que en Madrid. En esa comunidad, el 65,8% de las personas le reconocerían si se lo cruzaran por la calle.

El desconocimiento puede ser salvable, porque es el último que entró en el Gobierno y las tornas pueden cambiar. Sin embargo, la puntuación es más preocupante. En una escala del 1 al 10, donde 1 es muy mal y 10 es muy bien, el 38,7% de los madrileños valora a Óscar López con un 1, la peor nota posible. Sólo el 25,7% de los madrileños le sitúa por encima del 5. Es decir, solo uno de cada cuatro personas que le conocen tiene una opinión favorable de él.

Estos datos contrastan con su rival, Isabel Díaz Ayuso. Ella no es solo conocida en Madrid, sino en toda España, por un lado. Y si bien es cierto que Ayuso también genera mucho rechazo, este no parece ser un lastre a nivel electoral. Su mayoría absoluta en las últimas elecciones es una muestra de ello.

Diana Morant

La titular de Ciencia, Diana Morant, estaba llamada a lograr cosas grandes para el PSOE. Sustituyó al carismático Pedro Duque en la cartera y a Ximo Puig al frente de los socialistas valencianos. Además, la climatología le puso en bandeja, aunque de forma trágica, uno de esos cisnes negros que pueden hacer cambiar las cosas: la DANA del 29 de octubre y la cuestionada gestión de Carlos Mazón.

Ella, sin embargo, no ha sabido sacarle rédito a nada de eso. Es una de las ministras más desconocidas del Gobierno, a pesar de que lleva mucho tiempo, y la más desconocida de los ministros candidatos. Aunque ha crecido, todavía no la conocen ni la mitad de los valencianos; sólo sabe quién es el 44,5% de ellos. Huelga decir que no se suele votar a alguien que no se sabe quién es.

En lo único que salva los muebles es en la nota. "Es la mejor valorada de todos y es el único perfil que no polariza", explica Jordi Virgili. "Hay un 14,2% que la sitúa en el 7, más equilibrada que los demás. Pero podría haber sacado más rédito de la DANA y parece que no lo está capitalizando". Para muestra, un botón: tras la DANA, la gente que la conoce sólo ha aumentado en cinco puntos.

María Jesús Montero

En la última copa de Navidad que ofreció la Moncloa, el Gobierno hablaba de la necesidad de encontrar para Andalucía un candidato que "polarizara", según sus palabras. Se decía por el hecho de que Juanma Moreno parece caer bien a todos, y ese candidato acabó siendo candidata: María Jesús Montero.

Ella no tiene el problema de conocimiento, es la más conocida, pero tiene otros. "Es la que suscita un mayor rechazo. Casi la mitad de los andaluces (el 43,2%) la valora en el 1, en muy mal", apunta Virgili, que denuncia esta práctica de tener ministros que sean candidatos porque sus decisiones como Gobierno pueden estar "contaminadas" por sus aspiraciones electorales.

En el caso de Montero, además, es que ella puede salir mal parada porque, como titular de Hacienda, es la encargada de negociar asuntos como la financiación singular para Cataluña, que no se entienden en Andalucía. Y hay que tener en cuenta que ella va a tener que enfrentarse a las urnas en las andaluzas de 2026, será la primera de todos sus compañeros en hacerlo.

Pilar Alegría y Ángel Víctor Torres

Como experto, Virgili también critica que la política nacional está muy polarizada y que, con su estrategia, Sánchez está "contagiando esas dinámicas de disputa a la política autonómica, donde antes había cierto entendimiento". Y pone el ejemplo de Aragón. Javier Lambán tenía un perfil más o menos transversal y Pilar Alegría, en cambio, divide. El 38,1% de los aragoneses, más de un tercio, la califica de la peor forma posible. Sin embargo, el 42,5% la puntúa por encima del cinco, demostrando que prácticamente se está a favor o en contra de ella.

El único que parece equilibrado en estos parámetros es Ángel Víctor Torres, líder del PSOE canario y ministro de Política Territorial. Es conocido, porque ya fue presidente de Canarias, y es el segundo mejor valorado, tras Morant, con presencia en el rango intermedio de la tabla. Además, ahora está de actualidad por el reparto de menores migrantes y defiende la misma posición que el Gobierno actual de Canarias que le sustituyó. El problema es que la UCO está supuestamente elaborando un informe sobre él que podría hacer que sus cualidades ya no sirvan. Ya se vio con Santos Cerdán.