Sánchez y Díaz coinciden en Almería en su primer acto conjunto para las generales

Pedro Sánchez y Susana Díaz, junto a miembros del Consejo de Política Federal, el pasado día 28 de octubre
Pedro Sánchez y Susana Díaz, junto a miembros del Consejo de Política Federal, el pasado día 28 de octubre

Hoy será el primer día, de los al menos tres, que coincidirán Pedro

Sánchez y Susana Díaz durante la campaña. Su encuentro, en un acto con militantes en Almería, se produce -como casi siempre- en un clima convulso entre ambos, pues la presidenta andaluza desaprueba los últimos movimientos del líder socialista y no hace nada por ocultarlo. La última vez que Sánchez y Díaz compartieron escenario en campaña fue en las municipales y autonómicas, un mitin antológico en Alcalá de Guadaira en el que los desplantes fueron mutuos y la tensión se hizo evidente incluso para los asistentes. Llegaron y salieron por separado y apenas compartieron gestos de complicidad, a pesar de estar sentados en asientos correlativos.

La presidenta de Andalucía encabeza la principal corriente crítica de Sánchez dentro del PSOE y en los últimos días no ha dudado en enmendar la reforma laboral que propone el partido, exigiendo que el líder socialista la derogue en su totalidad y no sólo ciertos aspectos de la misma. Además, a Díaz no le sentó nada bien que Sánchez no compartiera con los barones autonómicos la reunión que iba a mantener con Mariano Rajoy antes de que esta se produjera, a pesar de haber compartido con todos ellos un Consejo Federal minutos antes.

La federación andaluza es la más numerosa de los socialistas y constituye un pulmón de votos necesario para el partido si quiere mantenerse por encima de los cien diputados tras las elecciones generales. Hoy todos los ojos estarán puestos en las miradas y gestos que se dediquen, conscientes de que si Sánchez no consigue un buen resultado el 20 de diciembre, Díaz iniciará la revolución que le remueva de la dirección socialista.