Ultimátum a Rubalcaba: los barones le piden fecha de primarias ya o congreso

El PSOE se está movilizando ante el Comité Federal para forzar un nuevo calendario. La operación requiere de la aprobación de Griñán, a quien varios han pedido ya audiencia

Mensajes a Rubalcaba: «La agonía no se debe prolongar por más tiempo»
Mensajes a Rubalcaba: «La agonía no se debe prolongar por más tiempo»

13 de julio. Anoten la cita. Alfredo Pérez Rubalcaba reúne al Comité Federal del PSOE, máximo órgano entre congresos, y entre los barones ya han empezado los movimientos. Reuniones bilaterales entre los responsables de los territorios, consultas a la «vieja guardia», almuerzos, cenas, reuniones discretas, citas secretas... La olla del socialismo está a toda presión pero la dirección federal se mantiene impertérrita ante los ecos que llegan de Castilla-La Mancha, Valencia, Madrid, Galicia, Extremadura, e incluso Andalucía: el calendario previsto no aguanta, hay que revisar los tiempos, las bases lo piden a gritos. Las voces son cada más intensas y empieza a haber una estructura organizada dispuesta a forzar un pronunciamiento en este sentido de la plana mayor del socialismo. Esto es un ultimátum a Rubalcaba y su dirección: fecha de primarias ya o congreso extraordinario.

«La agonía no se puede prolongar por más tiempo», sentencia un secretario general convencido de que urge más que nunca hacer un chequeo general, seguido de un diagnóstico sincero de la situación y prescribir entre todos el tratamiento con el que que sacar de la UVI al partido. Los escenarios, a su juicio, podrían ser varios, pero todos convergen en uno: el cambio de liderazgo. Y éste, se elija en primarias o en un congreso extraordinario, debería estar resuelto antes de las próximas elecciones europeas de junio de 2014, y no después, como pretende la dirección de Ferraz. Quien así habla recuerda que, en enero, la última vez que se reunió el Comité Federal, se aceptó el calendario desplegado por Rubalcaba: primero, el proyecto; después, las personas. Pero también, que al «día siguiente» ya había cuadros, incluso desde dentro de la Ejecutiva Federal, cuestionando esos plazos. «Esto es lo que no puede volver a pasar en julio. El mismo ejercicio que pedimos para que España salga de la crisis económica es el que debemos aplicar en el PSOE: salir todos juntos y salir unidos». Y para eso los socialistas tienen que plantear abiertamente el 13 de julio si están o no de acuerdo con adelantar la elección del candidato a las próximas elecciones generales. Si es así, la segunda pregunta, según este mismo barón, es si Rubalcaba y su dirección se sienten con fuerzas de pilotar el proceso. Si la respuesta es «sí» bastaría con acordar un nuevo calendario respetado por todos. Si la respuesta es «no», la solución sería convertir la Conferencia Política en un congreso extraordinario.

Poco a poco se consolida, pues, en la mayoría de los territorios, la teoría del secretario general de los socialistas castellano-manchegos, Emiliano García-Page, el único que desde el principio planteó abiertamente que las primarias debían celebrarse en el primer trimestre del próximo año, inmediatamente después de la Conferencia Política de otoño con la que el PSOE dará por renovado su proyecto político. Con este propósito, en las últimas semanas han sido varias las conversaciones y encuentros entre barones para formar un criterio conjunto. Y todos saben que la llave de la puerta al cambio la tiene Andalucía, cuyo secretario general y presidente del partido, José Antonio Griñán, es quien mantiene con respiración asistida a Rubalcaba. Si el andaluz, más partidario de un congreso que de unas primarias, diera el visto bueno a la operación que se está diseñando, la catarsis estaría asegurada. No en vano, son varios los líderes territoriales que ya han pedido «audiencia» al barón más influyente del PSOE para convencerle de la necesidad de cambio. Pero a Griñán no le seducen hoy ninguno de los aspirantes a la carrera de la sucesión. Ni Patxi López, ni Eduardo Madina, ni siquiera Carme Chacón, a la que los andaluces apoyaron mayoritariamente en el Congreso de Sevilla, son hoy de su agrado. De ahí que hace semanas apuntara la posibilidad de que Andalucía aportara también candidatos al baile sucesorio.

Lo que a estas alturas todo el mundo parece tener muy claro es que el tiempo político de Rubalcaba ha pasado y que, en ningún caso, él jugará la partida. Tanto es así que hay un barón asiduo a todos los conciliábulos que apuesta por que el secretario general haga un pronunciamiento público de retirada bien en el Comité Federal de julio o bien en la Conferencia Política. Lo haga finalmente o no, el tiempo apremia y los «precandidatos» lo saben, de ahí que sigan todos entrenando a la espera de que la fiesta empiece inmediatamente después del verano.