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Una segunda vuelta para los líderes: así llega cada partido el 26-M

Sánchez quiere repetir su éxito, Casado se agarra al voto útil, Rivera sale a ganar, Iglesias busca salvar los muebles para llegar a Moncloa y Abascal consolidarse en la arena política.

  • Una segunda vuelta para los líderes: así llega cada partido el 26-M

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25 de mayo de 2019. 03:26h

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25/5/2019

PSOE: Los barones socialistas enfilan su futuro

En 2015, el PSOE logró las mayores cotas de poder territorial con los peores resultados de su historia. Sin ser la fuerza más votada se hizo con los gobiernos de Aragón, Baleares, Castilla-La Mancha y la Comunidad Valenciana. Los socialistas ganaron en Asturias y Extremadura, donde también gobernaron. Ahora, el objetivo no es ganar sino poder revalidar los ejecutivos de hace cuatro años. El escenario a evitar es que ocurra como en Andalucía, cuando el «pacto de perdedores» de PP, Ciudadanos y Vox rompió la hegemonía socialista. A nivel territorial, los barones socialistas se juegan el éxito de su apuesta de no concurrir conjuntamente con Sánchez en el superdomingo, un escenario que defendieron vehementemente que les perjudicaba, pero que –sin embargo– le supuso pingües beneficios electorales a Ximo Puig, que sí hizo coincidir sus comicios el 28-A. El acierto de optar por separarlas no se medirá en la victoria, sino en la capacidad de gobernar. Ainhoa Martínez

PP: El partido se juega su estabilidad vital

Desde que se conociera el resultado de las elecciones generales todos los focos han estado puestos en la figura de Pablo Casado. Vinculando su continuidad o no al frente del PP al resultado de estas elecciones autonómicas y municipales. Pero quienes acumulan años de historia en las «cocinas» del PP colocan la mirada más lejos del futuro del líder del partido. Después del «golpe» que el PP recibió en las generales, y en un escenario político absolutamente endemoniado para fijar estrategias y marcar espacio, en el resultado del domingo dicen que no sólo está en juego quién es el líder del PP. Se juegan el futuro del propio partido y su capacidad de sobrevivir al pulso con Ciudadanos en la decisión de la formación naranja de mudar una vez más de piel, renunciar a su sentido original, la transversalidad entre derecha e izquierda, para quedarse con el puesto del liderazgo de la oposición, pero desde el centro derecha, el mismo sitio que ocupa el Partido Popular. Carmen Morodo

CS: Gobernar, liderar el centro y crecer

Ciudadanos sale a ganar el partido. Después de los resultados logrados en las elecciones generales la formación naranja quiere gobernar. Y ese será su principal reto. Apuestan por «sorpassar» a los populares en las principales comunidades autonómicas y capitales de provincia y a que, a diferencia de los comicios de hace cuatro años, donde prestaban su apoyo de investidura al PP, esta vez sean los populares quienes les tenga que apoyar a ellos. Al igual que ya intenta lograr Rivera en el Congreso erigiéndose como líder de la oposición, tienen en juego su apuesta por liderar el centro y seguir creciendo como partido en el ámbito territorial. Entre sus objetivos, los gobiernos de Madrid, Aragón y la capital de Valencia. En otras comunidades, bastiones socialistas donde las encuestas hacen improbable un cambio, apuestan por ser decisivos y se han cuidado en no descartar en según que casos posibles pactos con los que llaman los «disidentes» de Pedro Sánchez. C.S. Macías

Podemos: Territorios, presionar a Moncloa y Madrid

«Nos jugamos mucho». La frase resume cómo afrontan los morados este 26-M. La viene pronunciando Pablo Iglesias esta última semana y no tiene segundas lecturas. Quiere decir lo que dice: Podemos se la juega. Después del PP es la formación que más se expone mañana. Se la juega a tres niveles. En primer lugar, en los territorios. Podemos aspira a tener la llave con la que Pedro Sánchez pueda retenerlos, sostener el empuje del PSOE y conservar plazas emblemáticas como la Barcelona de Colau. En segundo lugar, se juega las cartas con las que negociará en Moncloa la investidura. La pérdida de 30 escaños ha dejado a Podemos en una situación de inferioridad en su interlocución con el PSOE. En tercer lugar, Madrid. Dinamitado el idilio con Carmena, Podemos lo fía todo al resultado en la Comunidad. La gran baza de Iglesias: que Pedro Sánchez necesite de Podemos para recuperar, Madrid, la joya de la corona y formar gobierno con Gabilondo. Pablo Gómez

Vox: Movilizar a su electorado y ser decisivos

Vox tiene en juego consolidarse como una firme alternativa política y afianzar sus estructuras territoriales. Para ello, ha concentrado su artillería en las principales comunidades autónomas y capitales de provincia. Aunque son optimistas y salen a ganar, tendrán que conseguir ser decisivos para frenar la entrada de gobiernos de izquierdas o evitar que repitan. Después de las elecciones generales donde fijaron unas expectativas muy altas, que no se cumplieron, ahora tienen el reto de volver a movilizar a los más de dos millones y medio de votantes que confiaron en Vox y sumar a nuevos electores. Vox tiene entre sus objetivos la batalla por Madrid. Para ello, deberán luchar por mantener al menos el 13 % de lo logrado el 28-A para poder reeditar un pacto a la andaluza. Además se enfrenta a la dificultad de que, aunque tiene unas marca a la alza, el peso de los candidatos y de las propuestas locales y autonómicas tienen más fuerza en esta ocasión que el de las siglas. C.S. Macías

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