Urkullu subvenciona con 32.000 euros al entramado proetarra

El Gobierno vasco otorga a Lokarri y al colectivo de presos más fondos que a las víctimas

El lendakari, Iñigo Urkullu, ayer en el Pleno del Parlamento vasco

- Casual o no, el momento elegido por el Gobierno vasco para conceder varias subvenciones a Etxerat, el colectivo de familiares de presos de ETA, y a otras asociaciones del entorno abertzale no parece ser el más oportuno. Sobre todo, porque entre los agraciados también está Lokarri, la organización que aboga por la normalización en el País Vasco y que promueve la visita del Grupo Internacional de Contacto de Brian Currin –no confundir con la Comisión Internacional de Verificadores (CIV)–. Y es que el socialista Patxi López había acabado con la «tradición» de subvencionar a este tipo de organizaciones. Pero con la llegada de Iñigo Urkullu al Palacio de Ajuri Enea ha regresado la concesión de este tipo de ayudas, que ascienden a más de 32.000 euros, según público el pasado martes el Boletín Oficial del País Vasco.

La resolución, firmada por la directora de víctimas y derechos humanos Monica Hernando, prevé la concesión de 26.959,75 euros a Lokarri a través de cuatro subvenciones: una, de 4650,42 euros para el proyecto «espacios abiertos de participación. Presentaciones sociales, recomendaciones Foro Social»; otra, de 9.239,25 euros para promover el «Foro Social para impulsar el proceso de paz»; una tercera, de 5.346,82 euros para costear las «publicaciones para avanzar en el proceso de la paz» y una cuarta ayuda, y quizá la más llamativa, de 7.723,26 euros para la «red estatal e internacional de apoyo a la consolidación de la paz». La pregunta es si con este dinero se costeará, como ya ocurrió en anteriores visitas y que desveló su coordinador ,Paul Rios, la presencia del verificador Brian Currin en el País Vasco. Además, la resolución por la que se resuelven «las subvenciones a organizaciones y movimientos sociales que realizan proyectos en materia de paz, convivencia y derechos humanos» incluye otras dos ayudas a Etxerat, el colectivo de familiares de presos de ETA, por un importe total de 13.972,02 euros. Por último, se subvencionan dos proyectos del «Torturaren Aurkako Taldea», integrado en el «frente de cárceles», con 3.891,59, mientras que para la Euskal Memoria Fundazioa, organización próxima a la izquierda abertzale, se destinan 1.214, 81 euros.

Pero si llamativa es la concesión de estas subvenciones, más lo es si se compara con las que reciben en la misma resolución las víctimas del terrorismo. Así, por ejemplo, la Fundación Fernando Buesa recibe 2.989,24 euros para el proyecto «los derechos humanos en la Enseñanza Secundaria y el Bachillerato», mientras que la Fundación Gregorio Ordóñez recibe 3.987,40 euros para la «remodelación de la página web». Al Colectivo de Víctimas del Terrorismo en el País Vasco (Covite), el Gobierno vasco destina 10.601,61 euros por medio de dos subvenciones: una para las XII Jornadas Covite sobre «víctimas del terrorismo y violencia terrorista» y otra para la «remodelación y traducción de su página web». En total, las víctimas reciben algo más de 17.500 euros, aunque se eleva hasta los 30.792,96 euros si se suma la ayuda de 13.214,71 euros a la extinguidad Gesto por la paz.