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Xavier G. Albiol: «El Gobierno debe recuperar la presencia de España en Cataluña»

El coordinador del PP catalán tomó las riendas del partido en un momento de gran desgaste y lo hizo con el estilo que ha marcado su trayectoria política: con enorme decisión.

  • Xavier G. Albiol: «El Gobierno debe recuperar la presencia de España en Cataluña»
Barcelona.

Tiempo de lectura 4 min.

25 de marzo de 2016. 15:36h

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Barcelona. 25/3/2016

–Rajoy y Puigdemont han coincidido esta semana en Barcelona en un homenaje a las víctimas del vuelo de Germanwings, pero no prevén reunirse por el momento. ¿Deberían?

–Es necesario que los líderes políticos dialoguemos, aunque sea desde la discrepancia y aunque no lleguemos a acuerdos. Las declaraciones que hizo Puigdemont afirmando que no quiere verse con un presidente en funciones porque lo que quiere es verse con un presidente con todas las facultades me parecen fuera de lugar, sobre todo después de evidenciarse a través de una broma radiofónica que el presidente Rajoy está dispuesto a dialogar.

–Explicó Rajoy tras esa broma radiofónica que no tiene por costumbre llamar a los presidentes autonómicos para pedir una reunión, ya que el procedimiento suele ser a la inversa. ¿Debería telefonear Puigdemont a Rajoy?

–Efectivamente. Pero Puigdemont se siente cómodo en la confrontación y en el victimismo. Esta actitud es muy peligrosa para Cataluña, porque nos aísla y nos sitúa en la marginalidad política.

–No hay duda de que el Govern de Junts pel Sí prefiere a Pedro Sánchez de presidente. ¿Es así porque observa un margen mayor para la negociación que con Rajoy?

–La peor noticia para Puigdemont sería que Rajoy volviera a gobernar. Los independentistas saben que si mantienen la línea de confrontación, de saltarse el Estado de Derecho, no tienen nada que hacer con nosotros. Estoy convencido de que Puigdemont pone cada día una vela para que Sánchez sea presidente porque, a buen seguro, en la reunión que mantuvieron en el Palau de la Generalitat se produjeron acuerdos inconfesables.

–¿Qué acuerdos se imagina?

–Mire, creo que Sánchez está dispuesto a vender su alma al diablo para conseguir la abstención de Democràcia i Llibertat en una votación de investidura.

–Recientemente usted protestó porque De Guindos se reuniese con Junqueras en el aeropuerto de El Prat. ¿Censura las formas o el fondo?

–Yo defiendo que haya reuniones entre ministros y consellers, pero Cataluña no puede recibir en estos momentos el mismo trato protocolario que cualquier otra comunidad del resto de España. Las formas de estas reuniones son casi tan importantes como el fondo. Me parece muy bien que el ministro De Guindos se reúna con Junqueras en Barcelona, pero esa reunión debe producirse en la Delegación del Gobierno.

–Al cabo de pocos días la escenificación fue muy distinta en la reunión de Montoro y Junqueras en el Ministerio de Hacienda. De hecho, fue usted quien se encargó de anunciar la transferencia de 350 millones a la Generalitat para el pago a proveedores.

–Lo normal es que el PP catalán también sea uno de los interlocutores entre un Gobierno del PP y Cataluña. Nosotros, al menos, aspiramos a jugar ese papel porque queremos ser uno de los garantes de la lealtad institucional y a la vez un actor útil para que Cataluña obtenga los máximos recursos para sus necesidades.

–En los últimos días se han visto tensiones entre Junts pel Sí y la CUP relacionadas con la desobediencia. ¿Cree que su relación está condenada a empeorar?

–Ambos comparten un objetivo común, que es la independencia, pero la CUP apuesta por la ruptura directa y Junts pel Sí intenta ser más sutil. Creo que estamos ante una relación de trileros y dudo que al final de la legislatura catalana los compañeros de viaje de Junts pel Sí sean los dirigentes de la CUP. Hay que observar los movimientos de Catalunya Sí que es Pot y, en menor medida, los del PSC.

–¿De Catalunya Sí que es Pot?

–La franquicia de Podemos en Cataluña es un partido nacionalista que no duda en apoyar el 80 por ciento de las propuestas que presenta Junts pel Sí, conviene no perderlo de vista.

–¿Usted tiene la impresión de que Junts pel Sí está desacelerando el camino hacia la independencia?

–Más que desacelerar, creo que Puigdemont busca seguir avanzando, pero no en línea recta. Cuando se aclare el escenario en el Congreso, el Gobierno debería hacer una reflexión muy seria para recuperar la presencia de España y del Estado en Cataluña. No hablo únicamente de un punto de vista administrativo, sino también desde el ámbito cultural y del deportivo. Los independentistas han aprovechado en este tiempo el retroceso de España en Cataluña para impulsar la desconexión.

–En esta «reflexión» que plantea, ¿propone que el Estado recupere competencias que ahora están en manos de la Generalitat?

–No hablo exclusivamente de competencias, aunque pienso que si la Generalitat se comporta con deslealtad pues estaría bien recuperar el control de la gestión de ámbitos estratégicos, como los puertos. Pero insisto en que la reflexión debe tener un alcance mucho mayor.

–¿Y qué reflexión hay que hacer en las Diputaciones? Los soberanistas las señalan como la primera piedra de la Hacienda propia.

–Estamos muy atentos a los movimientos en las Diputaciones. Ya le hemos transmitido nuestra alerta al ministro Montoro y vamos a estar muy vigilantes.

–El PP ha experimentado un gran desgaste en el último ciclo electoral. ¿Qué debe cambiar en el próximo congreso?

–Vivimos momentos de transformación y estoy seguro de que sabremos adaptar el partido a las exigencias de los españoles. Creo que va a ser un congreso tranquilo y creo que vamos a adaptar la estructuras del partido de la mano del presidente Rajoy que, seguramente, es quien puede dirigir este proceso con más naturalidad.

–¿Y en el del PP catalán?

–Tenemos unos valores compartidos con muchas más personas de las que nos votan. Hay que conectar con esta gente.

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