La ansiedad generalizada en padres que trabajan en casa

Si algo nos ha enseñado el confinamiento es a desarrollar una convivencia extrema con nuestras familias, y que contrario a lo que se esperaba en la mayoría de los casos ha sido algo que ha traído aspectos positivos a todas las familias, a saber valorar el tiempo, el espacio, el aburrirse…Ana Asensio, psicóloga de Vidas en Positivo.

Pero también ha tenido aspectos de estrés según qué edades, sobre todo en los mas pequeños, que ha hecho que sea complicado conciliar trabajo, espacio, entretenimiento y que ellos comprendieran la situación y el gran cambio de rutina.

Los niños por su parte han valorado muchísimo la presencia de los padres en casa, les ha parecido un lujazo, pero han necesitado que les diera el aire, moverse ,trotar, y ver a sus amiguitos en algunas ocasiones.

Una vez superado esto y con muy buena nota en la mayoría de los casos, aunque el estrés haya aumentado, aunque hayamos pasado días mejores y días peores, el balance de la relación en casa en general ha sido muy positivo.

Pero qué sucede cuando creíamos que al terminar el confinamiento todo se iba a terminar y la rutina comenzaría.

En el caso de España esto no ha sido así debido a que estamos en época de vacaciones de verano, muchos campamentos de verano no se han desarrollado, ahora tampoco existe el colegio online para aquellos casos en los que era posible conciliar rutina laboral con rutina escolar en el confinamiento, y nos encontramos un pelín sobresaturados de tanta convivencia juntos, es decir dicho a modo coloquial que necesitamos que corra un poco el aire, cambiar de entorno, volver a rutinas que nos devuelvan espacios propios, orden, conversaciones de adultos y retomar la normalidad de la que muchas veces nos quejamos y nos hemos quejado y tanto nos gusta.

Por eso te diré que si sientes, estrés, si este estrés se traduce en ocasiones en agobio en estar un poco sobrecargado, en necesidad de estar unos días a solas, o en casa, o en pareja, y esto no se hace posible por el momento, te diré en primer lugar que todo esto es normal, que tener esas sensaciones y emociones son normales, pero que también si las identificas es importante ponerles solución y cuidarnos. Al final estas somatizaciones lo que nos están diciendo es que necesitamos un poco de espacio, un poco de tiempo para nosotros.

1. Busca momentos durante el día para ti:

Como padres, sobre todo las madres generalmente no nos damos cuenta y en la vorágine del día a día siempre somos las últimas, es más, llega un momento y puede que pasados años de dinámica que de repente te des cuenta dónde está tu espacio, tu tiempo, que qué fue de ti, y esto he de decirte que es muy importante y vital para mantener una familia cuidada y atendida con energía y felicidad. Por lo tanto en tu agenda diaria, además de no sobrecargarla, deja un hueco o dos solo y exclusivamente para ti, aunque inicialmente no se te ocurra nada que hacer y te sientas extraña si se han bajado a la piscina con el padre, y tu te quedas en casa y decides que nada de plancha, nada de cambiar armarios o nada de colocar el lavavajillas o preparar la cena…la intención es nada de tarea por el hecho de la inercia de tener que hacerla. El hecho es quedarse para hacer lo que nos conecte , guste o relaje, sea lo que sea (que también puede ser ordenar, o cocinar…) pero mi recomendación inicial es entrar en la dinámica de no actividad, es decir de no hacer nada.

2. Educa a tu familia en la importancia de tu espacio y tiempo:

Que tu familia sepa de tu boca, y de una actitud amable, en la que desde tu corazón nace la frase sin justificarte, sin dar explicaciones desde el agobio, sino introduciendo como aprendizaje que tu necesitas tu tiempo para ti, para relajarte, para estar completo/a, llena/o de energía…a pesar de que tus hijos en una edad sobre todo quieran que estés presente todo el rato o hacer todo contigo, irán comprendiendo y respetando este espacio al igual que respetan que nos duchamos y que dormimos en nuestro cuarto o que vamos a trabajar…Introduce tu espacio en tu rutina como un hábito saludable más.

3. No te exijas estar presente en todo y querer llegar a todo:

La autoexigencia es algo que cuando uno es padre y madre va in crescendo, y es importante mantenerse atento a esto porque puede ser causa de mucho estrés y de ansiedad o somatizaciones, alteraciones del humor y desviarnos del sentido real por el cual iniciamos un proyecto de vida familiar. Por lo tanto la autoexigencia como mejora si, pero como avasallador y pese a todo No, atiende a esto y date el mensaje continuamente de autocuidado, amabilidad, y ser muy amigo tuyo para no caer en estado de salud incomodos y que además te puedan acarrear discusiones de pareja y otras historias no deseadas.

4. Túrnate con tu pareja si la tienes:

Si no podéis recurrir a ayuda externa de familiares o cuidadores, la escuela infantil, colegio o campamentos, quizás durante unos años lo mejor será para pasar espacios propio buscar la complicidad y el compañerismo de nuestra pareja, sabiendo que esto no nos esta separando, sabiendo que nos estamos ayudando durante estos años, para mantener a la familia unida, mantener salud mental, mantener equilibrio personal y sabiendo que llegará un día en el que la dependencia de los hijos será menor y los espacios propios y de pareja podrán ser mayores. Por lo tanto Calma, que con amor todo se resuelve.

5. Si puedes o podéis, mi recomendación para pasar tanto tiempo a solas y de recarga.

Como espacios en pareja para poder dedicarnos conversaciones, ocio, alguna escapadita, y estar como si fuésemos novios, es contratar a alguien que os ayude en casa o que te haga de Nanny mientras tu/vosotros te/os despejas; una madre, un padre despejado y feliz es mas importante que una presencia continua con agobio, estrés y ansiedad.

Y recuerda siempre cuidarte, Hacer cosas que te distraigan, salir , pasear, café con amigos, ir de tiendas, bailar, escuchar música, meditar, darte un masaje, leer, ver tu serie favorita, o nada simplemente estar en el sofá mirando a la pared y descansando tu cuerpo y mente, retomando el contacto contigo, de manera que tu casa no se convierta el sitio del que quieres escapar si no se convierta el lugar a al que quieres volver con la energía super recargada a dar.

Ana Asensio

Psicóloga y Fundadora de Vidas en Positivo

www.vidasenpositivo.com