¿Por qué tengo hambre después de comer?

El hecho de ingerir grandes cantidades de comida no implica que estemos nutriendo a nuestro cuerpo.

Es una pregunta que seguro que más de uno nos hemos hecho en algún momento de nuestra vida. Bien sea con nuestros menús diarios o después de las comidas y reuniones de trabajo o familiares en las que aparecen variedad de platos en donde probamos todo y, a pesar de haber comido en grandes cantidades, terminamos con necesidad de más.

Pero, después de ingerir estas porciones de comida, ¿cómo es posible que sigamos sintiendo la necesidad de comer?

“Comer no implica que te estés nutriendo. Por mucha cantidad de comida que ingieras, si no le estás aportando a tu cuerpo los nutrientes necesarios para que funcione correctamente, no se sentirá saciado y te pedirá más. El hambre es la forma que tiene tu cuerpo de comunicarse contigo para que decirte lo que necesita” comenta Fran Sabal, autora del libro Nutrición Emocional y creadora de la Escuela de Nutrición Emocional.

Esta necesidad de seguir comiendo, no frenará hasta que tu cuerpo no se sienta satisfecho, por lo tanto, si no sabes cómo nutrirlo correctamente, estarás tomando cantidades de comida que no son beneficiosas para tu cuerpo, que a la larga repercutirán sobre tu peso, y habrás entrado en un bucle en el que por más que comas no terminarás de sentirte colmado.

¿Cuál es la solución?

Fran, tras años de investigación y formación desarrolló El Método de los 4 Elementos, una forma sencilla e infalible para alimentarnos y nutrirnos de forma saludable. Consiste en seguir un hábito alimentario saludable y equilibrado obteniendo un balance entre los macro y micro nutrientes, es decir, aprender a mezclar las proteínas, hidratos de carbono, grasas saludables, vitaminas y minerales. Los nutrientes son los siguientes:

1             Proteínas: Las encontramos principalmente en las carnes, carnes vegetales, pescados, mariscos, huevos, lácteos y legumbres.

2             Hidratos de carbono: podemos obtenerlos en todos los cereales como la pasta, el arroz, la avena, entre otras, pero debemos consumirlos de forma integral, ya que integral viene de la palabra íntegro lo cual significa que conserva sus propiedades naturales.

3             Grasas saludables: que se encuentran en los aceites, frutos secos, semillas, aguacate, coco, aceitunas entre otros.

4             Vitaminas y minerales: principalmente los obtenemos de las frutas y verduras.

Es fundamental que todas tus comidas diarias contengan todo tipo de nutrientes para que nuestro cuerpo pueda realizar sus funciones y aportarle la energía necesaria, lo que además te hará conseguir platos deliciosos, nutritivos y que te ayudarán a reducir tu ansiedad, consiguiendo un hábito alimenticio saludable que a la larga se verá reflejado en nuestro peso.