Claves para hacer el regreso a la rutina con niños más fácil

La psicóloga Patricia Ramírez aconseja ajustar los horarios unos días antes y ayudar a los hijos a preparar la mochila y el material escolar desde la ilusión de un proyecto nuevo

La vuelta al cole es un momento de cambio para los niños, puesto que supone el fin de las vacaciones y la vuelta a la vida cotidiana y la rutina. Esto puede ser desconcertante para ellos, ya que probablemente sus horarios, rutinas y actividades se hayan alterado por completo en los últimos meses.

La vuelta al cole es un momento de cambio para los niños, puesto que supone el fin de las vacaciones y la vuelta a la vida cotidiana y la rutina. Esto puede ser desconcertante para ellos, ya que probablemente sus horarios, rutinas y actividades se hayan alterado por completo en los últimos meses. La pérdida de tiempo libre y las novedades pueden llenarlos de dudas (generarlos frustración), por lo que es muy importante que los padres ayuden a los hijos a adaptarse al cambio. En realidad, los niños deben entender que todos nos adaptamos al cambio.

La reconocida psicóloga Patricia Ramírez asegura de la mano de eBay que la transición de las vacaciones al periodo escolar requiere de cierto tiempo. “Hay que dar margen suficiente para evitar agobios, ajustar los horarios para volver a levantarse temprano y pedir a los hijos que preparen su mochila y el material escolar”, indica la experta. En ese aspecto, es oportuno que tengan la capacidad de organizar sus tareas académicas y que, por ejemplo, ordenen en carpetas los trabajos de cada asignatura. Por tanto, la preparación ha de ser una actividad agradable, donde el niño se sienta involucrado y motivado.

Una silla adecuada como ésta con respaldo lumbar donde los más pequeños puedan hacer las tareas cómodamente supone un gran cambio para favorecer la concentración y la estimulación por los deberes asignados. La compra de una nueva mochila, y la renovación del estuche, son alicientes para que los niños cojan con más ganas la vuelta al colegio. Llevar encima un objeto especial, como estas pinzas de pelo, puede generarles ilusión y suponerles un incentivo. A los niños, por lo general, les encanta el material escolar nuevo y realizar con ellos este tipo de compras, permitiendo que elijan, les ayuda a estar más motivados. ¡A todos nos gusta estrenar!

Ramírez también destaca que “conviene familiarizarse con todo lo que tiene que ver con el centro académico y hablar sobre lo que se van a encontrar, siempre en términos positivos”. Un truco para que el cambio sea más llevadero es leer cuentos de niños que van al colegio, pues es un lugar que siempre debe asociarse a la diversión, a la socialización y al aprendizaje. Por supuesto, es esencial que los pequeños tengan ilusión por ver a sus amigos y compartir momentos.

En este sentido, los padres y madres debemos evitar comentarios nuestros del tipo “qué horror, otra vez al trabajo”. Los niños relacionan con este tipo de comentarios que volver a la rutina es desagradable. Por el contrario, debemos hablar de nuestra vuelta al trabajo con ilusión, resaltando lo que más nos llena y motiva, y hablarles de forma positiva de la vuelta al cole. “Es genial encontrarte con los amigos, y con esa profe que te parece tan divertida”.

Los juegos suavizan la vuelta a la rutina

Volver a la cotidianidad será más llevadera con juegos, ya que ayudan a lidiar con problemas de falta de responsabilidad o de nerviosismo. Pintar en cuadernos de dibujo o desatar la creatividad con un pack de ceras son muy buenas opciones para que el ocio suavice el choque. Los niños deben entender que ir al colegio no es necesariamente el fin de las horas de diversión, y que siempre hay un rato para pasarlo bien y hacer algo divertido. También es bueno que durante el verano ya hayan leído o hecho algún ejercicio de repaso para evitar cierto descontrol.

Educar a los niños en el juego es enseñarles una forma divertida de aprender. En la medida de lo posible, trata de relacionar las responsabilidades de tus hijos, como es hacer los deberes o recoger, con algo divertido. Pon música, pon tiempos, ponles un reto. Jugar siempre es placentero.

A ello se suma el ejercicio físico, un elemento que aporta una serie de ventajas psicológicas para los más pequeños. “Ocupar a nuestros hijos con actividades deportivas es una forma de distanciarlos de hábitos menos saludables”, afirma Ramírez. “También favorece la concentración y la atención, liberando endorfinas, con lo que mejora el estado anímico y ayuda a controlar estados emocionales como el estrés y la ansiedad”, expone la psicóloga. En ese sentido, castigar a los niños sin hacer deporte o, al contrario, presionarlos con la competición, no son buenos recursos. No puedes castigar a tu hijo con una actividad que mantiene sus funciones cognitivas en forma. Practicar actividad física con regularidad permite además que se concentren mejor en sus estudios.

El ejercicio físico y el juego deben ir asociados, siendo un método factible para que la vuelta al cole sea más llevadera. Para ello, es importante que el calzado sea cómodo y adecuado, y un juguete o accesorio siempre suma. Por ejemplo, este smartWach para niños que contenga elementos estéticos que les guste es una gran alternativa para que disfruten de los trayectos con su GPS o para que se animen y practiquen una actividad física. La mayor recompensa de tus hijos es ser conscientes de los valores que aprenden en el colegio y en el deporte. Tienes que enseñarles a que relacionen los éxitos deportivos y escolares con la manera en cómo se comprometen con sus objetivos. Si cuando tú sales a correr te motiva tener constancia en el móvil o en tu reloj de la actividad que has realizado, a ellos también.