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Las consecuencias de la oxitocina sintética y epidural en el parto

Aunque su uso sea generalizado en los partos medicalizados, sus efectos son muchos y no son inocuos

  • Las consecuencias de la oxitocina sintética y epidural en el parto

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19 de febrero de 2018. 12:58h

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Gema Lendoiro Madrid. 20/2/2018

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Antes de que las mujeres dieran a luz en los hospitales, los partos no tenían apenas intervención médica. Cuando a partir de la década de los sesenta se empezó a parir en complejos hospitalarios por regla general, comenzó a usarse de manera progresiva el uso de medicamentos que, ahora se sabe, no siempre traen unas buenas consecuencias para la madre. En términos generales se podría decir que, salvo que las condiciones del parto así lo requieran para la salud de la madre y el bebé, lo mejor, el mejor parto es aquél que tiene la mínima intervención médica y, por supuesto, la mínima intervención farmacológica.

La oxitocina, esa gran desconocida

El cuerpo de la mujer está diseñado biológicamente para parir lo que implica que la naturaleza le ha dotado de todos los recursos para dicho momento. No solo eso, también ha dispuesto que todo funcione de manera correcto para facilitar que se quede embarazada en su etapa fértil (el proceso de atracción entre un hombre y una mujer tiene como fin biológico, que no social, que se produzca el encuentro sexual y la concepción garantizándose así la naturaleza la supervivencia de la especie) En el sexo es una de las hormonas centrales de la excitación sexual y de los orgasmos tanto de hombres como de las mujeres. Los niveles de esta hormona en sangre aumentan durante el acto sexual y aún más durante el orgasmo. Durante el orgasmo femenino, la oxitocina produce contracciones uterinas que ayudan a transportar el esperma hacia el óvulo para facilitar la concepción, y durante el orgasmo masculino, la oxitocina provoca contracciones en la próstata y en las vesículas seminales.

Y es en el momento del parto donde la oxitocina hace su entrada triunfal, estelar. Científicamente se define como un neuropéptido formado por una cadena de nueve aminoácidos. La palabra oxitocina vio la luz en 1906, acuñada por el fisiólogo británico Henry Dale. Procede del griego y significa “parto rápido” y es la responsable de regular el ritmo del parto/nacimiento y de facilitar la lactancia. En términos científicos la oxitocina (natural) es una hormona producida por los núcleos supraóptico y paraventricular del hipotálamo que es liberada a la circulación a través de laneurohipófisis y que tiene como función ser un neuromodulador en el sistema nervioso central modulando comportamientos sociales, patrones sexuales y la conducta parental. (Fuente, El Parto es nuestro)

La sintetización de la oxitocina natural, es decir, lograr que fuese un fármaco para ayudar a la mujer en el parto, parecía una buena idea sin embargo se sabe ya, después de mucho tiempo usándola, que no es en absoluto inocuo y, de hecho, cuando se inocula se hace obligatorio monitorizar al feto. Su uso está, además, estrechamente ligado con el de la anestesia epidural por lo que es importante que las mujeres que van a dar a luz tengan toda la información de lo que se les va a suministrar. No se trata de parir con dolor o renunciar a la analgesia, se trata de que dispongan de toda la información necesaria antes de que se les administren ambos fármacos.

Las consecuencias de la oxitocina sintética y epidural en el parto

¿Qué implica el uso de oxitocina sintética de cara al parto?

Tal y como recoge la web El Parto es nuestro con recopilación de varios artículos científicos: La oxitocina sintética provoca unas contracciones más fuertes y por tanto dolorosas que las originadas por la oxitocina endógena. Esto suele llevar a la mujer a solicitar la epidural como medio más efectivo para paliar el dolor. La epidural a su vez ralentiza el parto, lo que obliga a aumentar la dosis de oxitocina, de manera que se entra en una espiral peligrosa, tanto para la madre como para el bebé. Este último puede terminar teniendo sufrimiento fetal, por no poder soportar el ritmo y la intensidad de estas contracciones provocadas artificialmente.

Se requieren al menos dos minutos entre contracciones para recuperar el nivel basal de saturación de oxigeno fetal, de modo que si las contracciones se suceden con más frecuencia, el bebé es incapaz de recuperar completamente la saturación de oxigeno y esto dará lugar al sufrimiento fetal. Por ello, cuando se usa oxitocina sintética hay que monitorizar de manera continua la frecuencia cardiaca fetal, para poder advertir enseguida si las contracciones perjudican al bebé. Esto implica que si no se dispone de un monitor inalámbrico se verá comprometida la movilidad de la mujer, que deberá estar atada al monitor mediante cables, con lo que esto conlleva de incomodidad, aumento del dolor, dificultad para el descenso del bebé, etc.

Pero es que además, la oxitocina en bastantes ocasiones no es efectiva, pues las contracciones que provoca son solo calambres musculares que resultan ineficaces para dilatar el cuello del útero, por lo que a pesar de todos los inconvenientes y perjuicios que ocasiona, muchas veces no logra que el parto avance y es necesario recurrir a una operación de cesárea para finalizarlo.

Efectos colaterales de la oxitocina sintética:

Incremento de la necesidad de analgesia por el aumento de dolor.

Mayor frecuencia de taquisistolía (más de seis contracciones en diez minutos).

Mayor frecuencia de hipertonía del útero.

Mayor riesgo de rotura de útero (especialmente en mujeres con cesárea previa).

Mayor riesgo de sufrimiento fetal.

Mayor riesgo de hemorragia posparto.

Mayor tasa de partos instrumentales o cesáreas.

Por todo esto la oxitocina sintética está catalogada como uno de los once medicamentos de alto riesgo, tanto por la Asociación Americana del Medicamento (FDA), como por el Instituto para el Uso Seguro de los Medicamentos (ISMP) de España, esto significa que “si se utiliza incorrectamente existe una gran probabilidad de causar daños graves o incluso mortales en los pacientes”.

Las consecuencias de la oxitocina sintética y epidural en el parto

Efectos en el postparto: ansiedad y depresión

Por si fueran pocos o mínimos los efectos colaterales de la oxitocina, estudios recientes han encontrado que la oxitocina sintética y la anestesia epidural aumentan en las madres el riesgo de sufrir ansiedad y depresión en el postparto. Tal y cómo se recoge en la web del Instituto Europeo de Salud Perinatal, (Kroll-Desrosiers 2017) examinaron si la administración de oxitocina sintética durante el trabajo de parto reduciría el riesgo para las mujeres de trastornos del estado de ánimo posparto y encontraron que su administración aumentaba perceptiblemente el riesgo de las madres de sufrir depresión y ansiedad en el postparto.

Los investigadores estudiaron los efectos de la oxitocina sintética (Pitocin) utilizando un conjunto retrospectivo de datos de mujeres expuestas (n = 9.684) o no expuestas (n = 37.048) durante el parto o inmediatamente después del nacimiento.Para las mujeres con antecedentes de depresión o ansiedad, el riesgo de trastornos emocionales en el posparto aumentó en un 36%. Para las mujeres sin antecedentes, el riesgo aumentó en un 32%. Esto era cierto para las mujeres tanto si tuvieron parto vaginal como si fue por cesárea.

Los investigadores se sorprendieron por estos hallazgos. Habían planteado la hipótesis de que la oxitocina, siendo una hormona de bienestar, habría tenido un efecto protector sobre la salud mental de las madres en lugar de hacer que fueran más propensas a la depresión. ¿Qué es lo que explica sus hallazgos? En parte, la diferencia entre sus expectativas y lo que realmente sucedió se debió al diseño de la investigación. La oxitocina natural y la oxitocina sintética se comportan de manera diferente. La oxitocina natural, que es sintetizada por el cuerpo, se libera en pulsos en la circulación y directamente en el cerebro. El Pitocín, la versión sintética de la oxitocina, se administra por goteo en la circulación. No atraviesa la barrera hematoencefálica y por lo tanto no tiene efecto sobre el sistema nervioso central. Por tanto, la oxitocina sintética no puede tener ningún un efecto positivo sobre la salud mental.

Los efectos sobre la salud mental de la anestesia epidural

El uso de la oxitocina sintética generalmente acompaña a otras intervenciones en el parto, particularmente la epidural. De hecho, es muy raro que alguien tenga un goteo de oxitocina y no se le administre la epidural.La combinación de oxitocina sintética y una epidural a menudo conduce a una cascada de más intervenciones, incluyendo el nacimiento por fórceps y cesárea.Esa combinación en particular disminuye los niveles de oxitocina natural (Jonas et al.,2009), lo que pone a las madres en mayor riesgo de síntomas depresivos, ansiedad ytrastorno de estrés postraumático(TEPT)(Kendall-Tackett,2017). En nuestro estudio de 6,410 nuevas madres, encontramos quelas mujeres a las que se había puesto la epidural tenían más síntomas depresivos en el primer año, incluso después de controlar otros factores como las intervenciones de nacimiento, historia de depresión y asalto sexual, ingresos, educación y paridad (Kendall- Tackett, Cong y Hale,2015).

La oxitocina natural, la que las mujeres generan en su parto

La oxitocina tiene su misión: facilitar el parto y entre sus funciones está la de facilitar una analgesia natural. Eso sí, la oxitocina no se lleva nada bien con el cortisol que es la hormona del estrés que aparece en el momento que una mujer que está dando a luz recibe un trato que rompe la intimidad que necesita un acto como parir. De ahí que la mayoría de las mujeres que dan a luz bajo presión no sientan ese factor de analgesia natural que proporciona la oxitocina endógena ya que ésta bloquea sus efectos cuando hay fuertes dosis de ansiedad.

Precisamente por esta explicación sobre las funciones de las hormonas es por lo que siempre se recuerda la importancia de parir en un entorno donde la madre se sienta cómoda. Es un círculo vicioso. Si la madre no está cómoda y a gusto, moviéndose, poniéndose de cuclillas...las funciones naturales de su cuerpo no funcionarán como deben por lo tanto se estancará el parto lo que hará que muchos médicos y profesional sanitario opten por el uso de la oxitocina sintética que, a su vez, requerirá el uso de una analgesia epidural.

Las epidurales y las infusiones de oxitocina sintética crean un sistema bidireccional que se mantiene mutuamente: las epidurales disminuyen la liberación de oxitocina natural durante el nacimiento, por lo que se administra oxitocina sintética para compensar. A su vez, la infusión sintética de oxitocina provoca contracciones dolorosas, por lo que las epidurales se administran para ayudar a las madres a sobrellevar el dolor adicional...es la pescadilla que se muerde la cola.

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