No es posible parar el tiempo pero sí retrasar el envejecimiento de la piel

Las mujeres suelen empezar a preocuparse a partir de los cuarenta de retrasar los síntomas del envejecimiento cutáneo

  • No es posible parar el tiempo pero sí retrasar el envejecimiento de la piel
Madrid.

Tiempo de lectura 4 min.

14 de mayo de 2019. 09:44h

Comentada
larazon.es.  Madrid. 15/5/2019

A partir de los 40 el cuidado de la piel es un gran motivo de preocupación para las mujeres. La piel del rostro comienza a perder elasticidad, luminosidad, las arrugas comienzan a marcarse y hasta pueden aparecer las primeras manchas. El cuidado diario es esencial para mantener una piel bonita y firme durante más tiempo. Bionike, explica qué debes saber frente a los signos de envejecimiento y qué hacer para lucir un aspecto más natural.

La flacidez genera pérdida de firmeza en el rostro, es decir, las fibras que sostienen la piel disminuyen y, por tanto, se reduce la concentración de elastina y colágeno, generando menor elasticidad y resistencia de la misma. Es muy común que, a partir de esta edad, aparezca en zonas como la mandíbula, la papada, los surcos al final de la nariz y los párpados. Las cremas ricas en esas dos sustancias son muy recomendables para estos casos.

La deshidratación por déficit de agua en la epidermis es otro de los signos más comunes a causa de factores como el clima, el tabaco, la falta de líquidos e incluso una mala alimentación. Acostumbrarse a beber agua sin esperar a tener sed es un hábito que solo te traerá beneficios y no únicamente para la piel.

La desnutrición o sequedad de la piel se manifiesta al disminuir las glándulas sebáceas, encargadas de sintetizar el sebo y lubricar y proteger la superficie de la piel. Independientemente del tipo de piel, el rostro puede resecarse en cualquier momento.

A partir de los 40, los pigmentos se alteran y empiezan a salir las primeras manchas debido, normalmente, a una previa y excesiva exposición solar en las zonas más visibles: el rostro, el cuello, el escote o los hombros. Hoy día la mayoría de los maquillajes llevan incorporada una protección mínima de 20 pero si eres de las que no te maquillas o bien vives en una zona con mucho sol, lo ideal es que te pongas cada mañana una protección de 50 de SPF. Y, en la playa, por descontado, además de la crema, unas buenas gafas de sol y un gorro con visera. Al no recibir directamente el sol en la cara, además, dejarás de fruncir el ceño.

Uno de los signos que más delatan la edad son las arrugas. Estás líneas de expresión formadas en el entrecejo, la frente o el contorno de los ojos se acentúan con los años a causa del resquebrajamiento de las fibras de las dermis. Son la consecuencia de la disminución del colágeno y la falta de elasticidad entre otros. La utilización de cremas con SPF de 25, 30 o 50 (dependiendo del tipo de piel) puede suponer un 80 % de tu rutina diaria para luchar contra el envejecimiento prematuro de las zonas más sensibles y expuestas a todo tipo de radiaciones y radicales libres.

La limpieza es vital para el mantenimiento de la naturalidad de la piel. Usar un gel limpiador o jabón facial pueden ser las mejores opciones para abrir los poros, recuperar la frescura a la piel y eliminar la suciedad depositada en cara durante la jornada. La limpieza debe ser por la mañana y antes de acostarte.

Asimismo, se debe hacer especial hincapié tanto en la hidratación externa como en la interna. Beber al menos 2 litros de agua al día te ayudarán a mejorar y ganar la firmeza, la elasticidad y la luminosidad perdida.

Los tratamientos “antiaging” serán buenos aliados para reducir las marcas. Usar cremas y suplementos ricos en vitaminas C, como los serums, o en ácido hialurónico, como los contornos de ojos, para mantener hidratada la zona y aumentar su volumen.

Dormir bien es fundamental para que la piel regenere. Se recomienda hacerlo durante 7 - 9 horas diarias ya que, los signos del cansancio se reflejan en el rostro mediante la aparición de arrugas, bolsas y ojeras y un tono de piel más apagado.

No fumar. Fumar, además de ser malísimo para la salud, reduce la oxigenación de la piel por lo que se ve opaca y sin vida.

Moderación con el alcohol. El alcohol deshidrata y la deshidratación se refleja en una piel opaca, sin lucidez. Beber con moderación supone no tomar más una copa de vino o cerveza al día aunque lo mejor es beber agua.

Últimas noticias