No todos los psicópatas están en prisión, aprende a reconocerlos

No todos los psicópatas cometen asesinatos pero sí convierten la vida de las personas de su entorno en un infierno

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Madrid.

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22 de marzo de 2018. 08:33h

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Madrid. 22/3/2018

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¿Qué es un psicópata? ¿Cómo actúa? ¿Qué tipo de personalidad tienen? ¿Cómo afecta a las personas que les rodean? Según la Dra. Halty, la psicopatía representa uno de los trastornos psiquiátricos más devastadores presentes en cualquier sociedad, no solo por la gravedad y violencia de las conductas que genera sino también porque exige la utilización de un amplio rango de servicios, desde el sistema penitenciario y judicial, a los sistemas de salud mental y bienestar. Juan José Carral, psicólogo y director de la clínica Ciprea, nos da todos los detalles.

Uno de los principales expertos internacionales, el canadiense Hare, describe a los psicópatas como depredadores de su propia especie, que utilizan el encanto, manipulación y violencia como control de los demás y satisfacer sus propias necesidades. Faltos de conciencia y sentimientos hacia los demás, toman con extraordinaria sangre fría sus acciones, violando las normas y expectativas sociales sin el menor sentimiento de culpa o remordimiento. Es cierto que estos sujetos son responsables de una gran cantidad de crímenes graves, de la violencia y del daño físico, emocional y social que se produce en cualquier sociedad. Pero quizás el dato más alarmante sea que prácticamente todo el mundo, el algún momento de su vida, se ve afectado por las conductas antisociales de los psicópatas, ya que estos se encuentran bien representados entre los criminales reincidentes, delincuentes sexuales, traficantes de drogas, estafadores, mercenarios, políticos corruptos, abogados sin ética, tiburones de las finanzas, vendedores sin escrúpulos, terroristas y líderes de sectas religiosas. Otro de los principales investigadores de la psicopatía, el estadounidense Cleckley, indicó que estas personas, a pesar de un déficit en la percepción de emociones humanas como pena, lástima, compasión y en definitiva, para amar o ponerse en el lugar de otras personas, “aprenden” los signos indicativos de emociones en los demás y con ello se muestran como personas encantadoras, adorables, magníficos e intachables. Solo pasado un tiempo, cuando esa “máscara” se les cae finalmente, se puede ver el siniestro personaje que hay detrás (Pittman, 1957).

Pero, ¿son todos los psicópatas unos asesinos en serie? ¿Están detrás de todas las desapariciones, violencia sexual o asesinatos?

Tradicionalmente se ha estudiado este trastorno en poblaciones carcelarias, al ser el lugar donde con más seguridad se encontrarían psicópatas. Sin embargo, los resultados no reflejan la realidad poblacional, ya que no todos los sujetos caracterizados de psicópatas se encuentran en la cárcel. La mayoría, los llamados psicópatas subclínicos (o con éxito) presentan exactamente las mismas características que los otros, pero su grado de sofisticación es tal, que pueden realizar una actividad cotidiana y cometer actos maquiavélicos al mismo tiempo sin levantar sospechas. Por tanto, el término subclínico hace referencia al hecho de que no han ingresado aún en prisión, ya sea porque las actividades que han realizado no se encuentran dentro de la ilegalidad o porque aún no les han descubierto.

¿Qué factores diferencian a los psicópatas subclínicos (o con éxito), de aquellos que se encuentran en la cárcel? Para poder responder adecuadamente a esta pregunta, hay que entender dos tipos de factores de la psicopatía (Hale):

Factor I: abarca rasgos de la personalidad como la grandiosidad, la crueldad, la falta de empatía, la falta de culpa y remordimientos, la frialdad emocional y la capacidad de manipular a los demás. Este tipo de rasgos, se encuentra presente en la mayor parte de la población subclínica, por lo que la convivencia con estas personas puede ser realmente destructiva.

Factor II: comportamiento antisocial que se describe como un patrón de comportamiento crónicamente inestable, impulsividad y versatilidad criminal. Se encuentra en la mayor parte de la población carcelaria.

Habiendo explicado los factores, se puede asegurar que los psicópatas con éxito son diferentes a los encarcelados. Los psicópatas no criminales, a pesar de tener altas puntuaciones en crueldad, frialdad emocional y capacidad de manipulación, no puntúan alto en conductas antisociales, por lo que no llegan a tener problemas con el sistema legal, a pesar de que pueden hacer de la vida de los que les rodean, un auténtico infierno.

No todos los psicópatas están en prisión, aprende a reconocerlos

Los psicópatas subclínicos, ¿en qué lugares se mueven? ¿qué tipo de profesiones eligen? Las doctoras en psicología por la Universidad Pontificia de Comillas, Halty y Prieto, en una investigación realizada con una muestra de estudiantes de diversas disciplinas, encontraron una mayor presencia de los llamados psicópatas subclínicos, en carreras de ámbito organizacional, como la carrera de empresariales, donde las características de personalidad pueden ser desarrolladas y les permiten la consecución de los objetivos valorados en dicho ambiente. En esta investigación, pudieron demostrar que los hombres puntúan más alto en todas las subescalas que las mujeres.

¿Qué lleva a las personas con psicopatía a comportarse de esta forma? Según Halty, existen varias hipótesis, una de ellas es que estos individuos, tengan una pobre capacidad para visualizar mentalmente las consecuencias de su comportamiento. Basándose en el trabajo de Luria, que puso de manifiesto la falta de resonancia emocional en los diálogos internos de los psicópatas, Hare plantea la posibilidad de que la falta de conciencia de estos individuos no dependa únicamente de la capacidad de imaginar consecuencias, sino también de la capacidad para establecer un diálogo mental con uno mismo.

No obstante, según Lucía Halty, la hipótesis que cuenta con un mayor apoyo empírico hace referencia a la incapacidad de los psicópatas para desarrollar respuestas emocionales de miedo y ansiedad. En ella se parte de que la ansiedad asociada al potencial castigo por un determinado acto resulta fundamental para el desarrollo de la conducta, lo que ayuda a suprimir dicho comportamiento en el futuro.

¿Cuál es la estrategia que siguen las personas con psicopatía para atraer a sus víctimas? Al principio, mediante un refuerzo positivo constante: con la presencia de halagos, se adelantan rápidamente a sus necesidades, les hace sentir especiales y poco a poco van entendiendo las carencias afectivas de sus víctimas, anticipándose a esas situaciones donde las carencias afectivas se hacen más presente (acompañándoles a entrevistas de trabajo complicadas, apoyándolas en momentos de toma de decisiones que les hacen sentir inseguros/as), de tal forma que estas personas rápida y eficazmente, entran en la vida afectiva de sus víctimas y adquieren una dependencia casi inmediata.

Una vez que están dentro, son plenamente conscientes de que esas necesidades afectivas, pasarán necesariamente bajo su control y pasan a controlar no solo a la persona en cuestión sino toda la red familiar, social y laboral de la víctima, que acaba sintiendo una enorme inseguridad si su perpetrador no está presente, aquí es cuando los psicópatas se manejan como pez en el agua, manipulando, tergiversando o sometiendo a la víctima al control que se le antoja.

¿Cómo son las principales fases de “trampa emocional” que el psicópata teje? Según Piñuel, se producen siete fases:

a) Primera fase idílica: El psicópata pasará a hacer sentir a su víctima como alguien muy especial. La sensación de media naranja o de hacerle ver lo maravillosa e importante que esa persona es para él, no se hace esperar. La víctima se queda rápidamente prendada de esa falsa sensación de seguridad que imprime.

b) Sexo como instrumento de control. Una vez que la víctima ha caído en su “red”, el psicópata utilizará el acercamiento afectivo como forma de controlar, produciéndose un reforzamiento intermitente: el psicópata pasará de dar afecto, anticipándose con caricias inesperadas, sexo desenfrenado y muy placentero a quitar caricias, someter a una indiferencia total de su víctima. Percibiendo ésta la sensación de estar atrapada y a merced de su afecto.

c) Celos y sensación de pérdida: El psicópata es una persona que necesita sentir el control y el poder, por lo que no se detendrá únicamente en una relación, buscará varias para conseguir el objetivo que pretenda. Su falta de escrúpulos y ausencia de ansiedad, le llevará a mostrarse frío y distante cuando lo desea, de ahí que es habitual que de pronto deje colgado a su víctima cuando se le antoje.

d) Eliminación de rivales: Si hay personas que se ponen en medio de los psicópatas, frecuentemente es capaz de convencer a sus víctimas de que están locos o que desean separarles, llegando a hundir familias enteras o a que la víctima acabe denunciando a familiares porque el psicópata les ha convencido de que buscan aprovecharse económicamente...

e) Doble cara: Cuando la víctima es consciente, ya es muy tarde. Pasa a ser considerada por los demás como una loca o como una persona insana, ya que el psicópata puede hacer ver a los miembros de su entorno, que realmente él es la víctima, con éxito.

f) Maneja la vulnerabilidad de la víctima a su antojo.

g) Daños psicológicos: Las personas pueden llegar a sentirse desequilibrado, depresivo y hasta con ideas de suicidio. Con la sensación de no disfrutar de la vida como antes de conocer al psicópata.

¿Qué hacer? Lo primero, en cuanto se tenga sospechas de estar con alguien así, buscar ayuda psicológica. Lo segundo, cortar total y absolutamente la comunicación con esta persona (redes sociales, whatsapps, correos, llamadas...) si la víctima tiene hijos con esta persona, es importante ponerse en manos de un abogado, porque no dudará en utilizar los hijos en su interés o en contra de la víctima sin ningún remordimiento.

¿Qué posibilidad de recuperación o tratamiento tienen? A nivel psicológico, muy pocas. Si bien es cierto que aquellos psicópatas con un componente antisocial podrían ser reintegrados en la sociedad y evitar esas conductas antisociales, al carecer de emociones, empatía y falta de temor, volverán de forma insidiosa a hacer daño a las personas que les rodean, manipulándoles, coaccionándoles o haciendo su vida literalmente “un infierno”.

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