¿Sabes cómo funciona tu ciclo menstrual?

Conocerlo es básico, por ejemplo, para quedarse embarazada o para evitarlo mediante métodos naturales pero sobre todo es útil para mejorar nuestra vida.

  • ¿Sabes cómo funciona tu ciclo menstrual?
Madrid.

Tiempo de lectura 8 min.

10 de diciembre de 2018. 15:25h

Comentada
Antonia González Fernández. Embrióloga.  Madrid. 10/12/2018

Efectivamente, la inmensa mayoría de las mujeres vivimos diferentes etapas hormonales-emocionales durante nuestro ciclo menstrual (que no solo en la menstruación), y esto nos ocurre cada mes, y nos ocurre porque las mujeres somos cíclicas, por suerte o por desgracia (para algunas) y tenemos variaciones hormonales, durante los 28 días que nos dura el ciclo menstrual.

La sociedad actual industrializada se ha acostumbrado a las rutinas e intentamos mantenernos en nuestra zona de confort el mayor tiempo posible, ya que estamos sometidos a tanto estrés, que no queremos añadir ni un gramo más... y queremos creer que somos planos, que simplemente tenemos malos o buenos días, pero esto, en las mujeres no es tanto así.

Ser un ciclo puede ser maravilloso u horrible (según te gusten los cambios, o no) porque las mujeres vivimos en un cambio constante, subimos y bajamos con nuestras hormonas, y tendremos que empezar a aceptarlo, a integrarlo, y solo se puede hacer si nos conocemos, es la única manera....

Hemos de tener en cuenta, que no todas las mujeres tienen ciclos menstruales de 28 días, también me encuentro casos en la consulta de ciclos de 25 días o ciclos de 35 días. Tener ciclos más largos o cortos, no influye en esas cuatro “fases emocionales”, ya que esas mujeres las pasan igualmente, quizá cambia la duración de cada fase, pero no influye en que por tener unos ciclos distintos dejen de transitar las fases emocionales.

Pero lo más importante, ¿qué fases son esas?

-Fase menstrual

-Fase preovulatoria

-Fase ovulatoria

-Fase premenstrual

En la fase menstrual

Este es el momento que tenemos la menstruación o regla, aquí nuestras hormonas están en sus niveles más bajos. La progesterona ha caído empicado a prácticamente cero, y justamente por esto es que tenemos el sangrado. Nuestro estradiol también está en valores bajos, y la FSH y LH (hormonas que ayudan al ovario a trabajar), es, en estos días cuando tienen unos niveles basales. O lo que es lo mismo, tanto estrógenos como progestágenos, están baja mínimos.

En esta fase, emocionalmente estamos “hacia dentro”, es un momento que lo que más necesitamos es estar solas, estar con nosotras mismas. Es un momento de depuración, de limpieza, y es un momento de “parar”, de observarnos y de querernos. Físicamente estamos más cansadas, con menos energía, por lo que incluso, si haces deporte, se recomienda que estos días hagas ejercicios con poco peso, más bien ejercicios suaves de repetición. La coordinación en este momento hormonal es peor, por lo que es más fácil que podamos tener un esguince, porque nuestros tejidos están más laxos.

Tengamos en cuenta que además estamos sangrando, por lo que los niveles de hierro y ferritina bajan, y eso nos puede provocar más cansancio físico. Resumen: respétate esos días.

En la fase preovulatoria

En esta fase estamos totalmente distintas, aquí estamos más “hacia afuera”, más expuestas, más enérgicas, con más ganas de “acción”, más luchadoras. Es el momento perfecto para emprender nuevos proyectos, alumbrar nuevas ideas, estamos preparadas para empezar eso que siempre dejamos a un lado... quizá porque no era el momento.

A nivel hormonal, nuestros estrógenos están subiendo, la FSH y LH están también aumentando porque se acerca la ovulación, y nos estamos preparando para ella.

Los progestágenos todavía no han aparecido, porque éstos solo aparecen cuando se ovula, así que después os explico. ¿Y físicamente qué nos sucede? Al estar más enérgicas y fuertes, es el momento de realizar ejercicios de fuerza, por ejemplo, hacer ejercicios de pesas.

En la fase ovulatoria

En esta fase estamos más cariñosas, más tiernas, con más apetencia sexual (recordad que estamos ovulando). A esta fase yo la llamo, estamos más “maternales”. Es un momento muy especial, unos días en los que nos gusta mostrarnos, nos hacemos ver. ¡Es pura biología!

Para que se produzca la ovulación tiene que aumentar de mucho una hormona, la LH (hormona luteinizante), gracias a la gran subida de esta hormona, se produce la ovulación, se rompe la pared del folículo (bolsita que contiene al óvulo) y lo deja salir para que sea atrapado por la trompa. Además de la subida descomunal de la LH, también aumentan los estrógenos y la FSH (hormona folículo estimulante).

Y físicamente estamos más enérgicas, claro, pero curiosamente se ha visto durante la ovulación se producen más lesiones en aquellas mujeres que practican deporte de manera constante. Por lo que cuidado, no debemos hacer sobreesfuerzos, pero podemos hacer ejercicio de una manera equilibrada.

A partir de la ovulación nuestra temperatura corporal empieza a aumentar, y también se ha visto que, de una manera leve, también aumenta la testosterona (hormona masculina), por lo que tendremos más ganas de ejercitar los músculos.

En la fase premenstrual

En esta fase, también llamada lútea, emocionalmente estamos más “especiales”, estamos en un momento de reflexión, aquí es cuando empezamos a bajar el ritmo, y nos sentimos más susceptibles, más sensibles e incluso más melancólicas. Y todo esto ocurre por el baile hormonal de los progestágenos y los estrógenos.

La progesterona juega un papel fundamental en la fase lútea, ya que alcanza un pico máximo justo 7 días antes de que se produzca la menstruación. Y si no hay implantación del embrión, la progesterona empieza a bajar hasta cero. Y es por esta causa que se produce el sangrado o descamación del endometrio (capa interna del útero).

Los estrógenos también suben y bajan, al igual que lo hace la progesterona. Y estas subidas y bajadas tan bruscas, nos afectan tanto físicamente como emocionalmente.

Y a nivel físico, nuestro cuerpo utiliza más la grasa como fuente de energía, por lo que se recomienda hacer ejercicios aeróbicos, pero no de alta intensidad. Ya que tenemos una peor circulación sanguínea, nos sentimos más inflamadas, tenemos más retención de líquidos... y justo durante esta fase hacer ejercicio es importante, porque nos ayudará a mejorar toda esta sintomatología premenstrual.

¿Por qué es importante que cada mujer conozca sus fases?

Bajo mi experiencia personal y profesional, es verdaderamente útil auto-conocerse, primero porque para poder pedir a los demás, al mundo exterior, qué necesitamos, hemos de saber nosotras, qué necesitamos realmente. Además, dependiendo de cómo estén nuestras hormonas, será más recomendable hacer unas y u otras actividades físicas. Pero es que, y esto es un consejo personal, podemos organizar nuestra agenda personal, nuestra tabla de ejercicios, en base a esas cuatro fases! Porque obtendremos nuestro máximo potencial.

Por ejemplo, si mis ciclos son regulares, y sé cuándo va a ser mi fase menstrual el próximo mes, y quiero organizar una cena con amigos y familia, puedo elegir NO ponerla en esa semana, porque estaré más “hacia dentro”, necesitaré más descanso y más tranquilidad. La puedo poner a la semana siguiente.

Si es posible, ¿por qué no voy a hacerlo, si eso va a repercutir en mi cuerpo, en mi mente y en mi estado anímico? A esto lo llamo yo “darse permiso”. Y nos hace mucha falta, pero mucha mucha.

En realidad conocer las fases y respetarlas es una herramienta para mejorar nuestra vida.

Antonio González Fernández es embrióloga y directora del centro de Fertilidad Natural Psicofertilidad Natural

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