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Luis Enrique será el seleccionador en la Eurocopa

Robert Moreno se despide de los jugadores con lágrimas y sin dar su última conferencia de prensa

Luis Enrique, durante un partido con España
Luis Enrique, durante un partido con España

Robert Moreno se marchaba del Wanda Metropolitano arrastrando su maleta y sin atender a los medios. José Francisco Molina, el director deportivo de la Federación, le acababa de comunicar su destitución como seleccionador. La sala de prensa se quedó vacía después de la comparecencia de Cosmin Contra, el técnico rumano, sin que nadie de la Federación diera señales de vida. «No estaba en condiciones», fue la única explicación del departamento de comunicación varios minutos después. El ya ex seleccionador se había despedido ya de sus jugadores con lágrimas en los ojos. Sabía que era su último partido al frente de España y que no llegará a la Eurocopa, para la que ha clasificado con comodidad a la Roja.

Pero no ha sido suficiente. Luis Enrique es el seleccionador de Rubiales. Lo era después del Mundial, lo era cuando se fue y lo sigue siendo. El asturiano es el técnico que el presidente de la Federación quiere en el banquillo en la Eurocopa. Y allí estará el asturiano. «La Federación podría anunciar de manera inminente la vuelta de Luis Enrique al banquillo de la Selección», anunciaba la cadena Cope minutos antes del comienzo del encuentro contra Rumanía. «El técnico asturiano habría dado el visto bueno a la propuesta de la RFEF y sería el entrenador en la próxima Eurocopa», añadía.

El acuerdo estaba cerrado antes de que España afrontara sus dos últimos compromisos en la fase de clasificación. Las palabras del presidente en la zona mixta después del partido contra Malta, el más completo con Robert Moreno en el banquillo –independientemente de la categoría del rival– abrieron la puerta de salida al técnico. «Hay normas que se mantienen y otras que no y aquí hay un departamento que lidera Molina y cuando termine la fase de clasificación me comentará, hablaremos y veremos qué se hace si es que hay que hacer algo. Yo respaldo totalmente a Molina y sus ideas son las de la Federación», decía Rubiales después de la goleada a Malta. «Nos queda un partido y después tenemos mucho tiempo para pensar, para reflexionar y ahí actuaremos y veremos lo que hacemos», añadía. La Federación ha convocado una conferencia de prensa en Las Rozas a las 12:30 de la mañana de hoy con Rubiales y Molina. Sin Robert Moreno. Una convocatoria parecida a la que el 19 de junio sirvió para presentar a Robert como seleccionador.

El hasta ahora técnico de España no dudó en decir que daría «un paso al lado» si Luis Enrique regresara. Lo dijo en septiembre, en su primera convocatoria como seleccionador titular. Unas palabras que ahora se hacen realidad. Más por decisión del presidente que por voluntad propia. Los números de Moreno con la selección son casi perfectos. La ha dirigido en nueve partidos –todos ellos oficiales– con siete victorias y sólo dos empates, los de la convocatoria de octubre contra Noruega y Suecia. Pero no basta.

Las dudas desveladas por el presidente sobre su continuidad sacaron el lado más reivindicativo de Robert Moreno en la previa del partido ante Rumanía. «Me doy un diez», dijo cuando le preguntaron qué evaluación hacía sobre su trabajo en la fase de clasificación para la Euro. Era una nota compartida con su equipo técnico y con los jugadores. Un diez sobre diez daba también a sus posibilidades de sentarse en el banquillo de España durante el gran torneo del próximo verano. Una valoración que estaba muy lejos de la realidad.

Uno de los motivos de que Robert Moreno asumiera el puesto de seleccionador cuando se marchó Luis Enrique era que no había ningún técnico de verdadero prestigio libre. Al menos uno del prestigio de Luis Enrique y que convenciera al presidente. El otro motivo principal era que Rubiales siempre confió en que Luis Enrique regresara al banquillo de la Roja.

El presidente de la Federación ya ha demostrado que no le tiembla el pulso cuando se trata de destituir a un entrenador. Ya lo hizo antes del Mundial con Lopetegui, al que había renovado unas semanas antes. Quedaban dos días para el debut ante Portugal. Quedan casi siete meses para la Eurocopa, pero la historia se repite con Robert Moreno.