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Victoria raquítica del Barça en Leganés (1-2)

El equipo azulgrana remontó el gol de En-Neryri con los tantos de Suárez y Vidal, pero su juego fue muy pobre. El uruguayo, Griezmann, Dembélé y Messi jugaron juntos por primera vez. No funcionó

La Liga Santander - Leganes v FC Barcelona
Suárez celebra el tanto del empate FOTO: JAVIER BARBANCHO Reuters

“A ver si ganamos como el año pasado”, decía un niño a su padre camino del estadio de Butarque. Y a los doce minutos, pum: zambombazo de En-Nesyri a la escuadra. El Leganés se adelantaba al Barcelona y aunque quedaba mucho, la proeza estaba un poco más cerca. Pero, ¿es una proeza vencer a este Barça? Por lo visto en la primera parte, no. Y aunque dio la vuelta al resultado, por lo visto después tampoco. Más frío que el día fue el paso de los azulgrana por Madrid. Pese a que había solecito, el aire helaba. Y un témpano eran los chicos de Valverde en una demostración de impotencia. El técnico arriesgó en su alineación, trató de mezclar a sus cuatro hombres de ataque, Luis Suárez, Messi, Dembélé y Griezmann, pero no cuajaban. No se encontraban. Leo se soplaba las manos para calentarse y le costaba tocar la pelota con los pies. Los dos franceses se cambiaban de lado, pero ni en una banda ni en otra lograban nada provechoso. Todo era a empujones, lioso, lento. Apenas un cabezazo de Luis Suárez que paró de maravilla Cuéllar fue la réplica del Barça.

Y el Leganés estaba feliz. El público se animó antes de empezar con “Thunderstrock”, de AC/DC, un clásico que sonaba por los altavoces, y no paró. Los suyos estaban ordenados atrás e incluso daban sustos de vez en cuando. Tuvo Óscar el segundo y En-Nesyri casi repite al recoger un balón largo que había perdido Busquets y que pasó por encima de Piqué. No están en su mejor momento los dos canteranos. Al defensa había quien le decía que se fuera a la Copa Davis, su proyecto empresarial que para muchos afecta a su rendimiento en el campo. Hubo pérdidas incomprensibles y se repitió varias veces el clásico gesto de “qué hago con la pelota” cuando la tenía De Jong, mirando a un lado y a otro sin encontrar un pase con el que hacer daño. Las buenas maneras del holandés no eran suficientes para el Barcelona.

Le quedaba media parte a Valverde para corregirse y lo hizo ya con el marcador empatado. Lo que no había conseguido por tierra lo logró por aire. El aviso fue en un córner que Piqué cabeceó al palo. El remate, una falta sacada por Messi son suavidad y completada por Luis Suárez. Pese a conseguir la igualada, el técnico barcelonista trató de recomponer a los suyos con la salida al campo de Rakitic y Arturo Vidal por Busquets y Griezmann. El fichaje estrella firmó otro partido decepcionante. La verdad es que tira muchos desmarques, pero casi nunca le buscan. Una cuestión de “timing”, como dijo Valverde. Se llevó una buena pitada al abandonar el campo. Los cambios hicieron que aumentara la sensación de dominio del líder, mientras que el Leganés cada vez visitaba menos la zona de Ter Stegen. Tampoco es que fuera un espectáculo, pero el Barça tenía metido atrás a su oponente. Eso sí, le costaba un mundo generar ocasiones. Pase, pase, pase... Nada. Pase, pase, pase... Nada. Ansu Fati fue la última bala de Valverde. Dembélé volvió a la derecha y por allí pareció despertar después de una mala mañana.

Pecaba el conjunto local de tímido. Se olvidó de jugar y todo lo que hacia era despejar balones para aguantar el siguiente ataque. El empate le servía, pero no le dio para resistir, por poco. Otra vez el balón parado rescató al líder. El córner lo remachó Arturo Vidal en una posición que parecía clara de fuera de juego, pero como la pelota venía de un rival... Se revisaba en la sala del VAR, un rato de incertidumbre, los jugadores del Barça rodeaban al árbitro Jaime Latre... Y sí, gol. Una segunda celebración para confirmar otro triunfo de esos que llegan con asterisco. Jugando así al conjunto azulgrana no le va a dar para grandes logros.