Van de Beek: la amenaza para el Valencia en la Champions que maduró con el judo y el atletismo

El centrocampista creció en el Ajax gracias al Plan Cruyff, que revitalizó la cantera del club holandés. Es uno de los jugadores en la agenda del Real Madrid

El joven que empezó a entrenar con el Ajax cuando tenía 10 años es ahora un centrocampista de prestigio en Europa. Es un «asesino silencioso» con una capacidad extraordinaria para estar en el lugar adecuado en la zona de gol. En el área, tiene imán con la pelota. Intuición, talento, pero también hay mucho trabajo detrás.

Cuando llegó al Ajax, el mítico Bergkamp lo señaló: «Este chico tiene potencial». En el club holandés empezó a funcionar el denominado Plan Cruyff, un innovador método de trabajo para revitalizar la cantera, recuperar un estilo de juego atractivo y hacer fichajes de futbolistas que no bloquearan a los que venían detrás. Incluía un plan individualizado para cada chico, tanto física como técnicamente. «Van de Beek, por ejemplo, era muy bueno con la pelota, pero no sabía correr», afirma a este periódico Ruben Jongkind, uno de los directores del Plan Cruyff, junto al ex internacional holandés Wim Jonk. Le cambiaron la técnica de carrera. «Hizo muchas horas de atletismo con entrenadores de élite de ese deporte y también fútbol americano y judo», desvela Jongkind. «Esos otros deportes no eran una meta, pero sí una herramienta para mejorar aspectos físicos y mentales que el futbolista normalmente no experimenta en la formación. Por ejemplo, el salto con pértiga requiere velocidad, movilidad, estabilidad, fondo, valor, la mentalidad de elevar el listón», continúa.

Van de Beek procedía de una zona rural y fue descubierto por Harm Greving cuando tenía siete años. «Dejamos que siguiera con él; con él trabajaba la técnica individual», continúa Ruben. Y combinaba eso con un par de entrenamientos con el Ajax, que cada vez fueron a más, y más específicos. «Con Wim Jonk tuvo un trabajo individualizado para reconocer el principio de profundidad y del tercer hombre [la clave para hacer una triangulación]», prosigue. Se trataba de que entendiera el fútbol además de jugarlo, de encontrar su sitio y de que fuera valiente, más allá del resultado. El objetivo era formar un futbolista para el primer equipo. «Antes jugó más de “6”, como Busquets, porque para los entrenadores era mejor que lo hiciera ahí para guardar la pelota para poder ganar, pero él necesitaba más. Por eso cuando empezamos nosotros le pusimos de “8” porque veíamos que así podía desarrollar sus capacidades técnicas y tácticas», analiza Jongkind. Por eso el Real Madrid se fijó en él en verano y casi lo ficha. La puerta sigue abierta. «Hay cosas más importantes ahora», dijo ayer Van de Beek, pensando en el Valencia.

El Plan Cruyff se rompió en el Ajax de mala manera, pero sus frutos se han visto las últimas temporadas.