Rodrigo da la vida al Valencia

El Valencia se impone al Ajax en Amsterdam (0-1) y se clasifica para octavos de final

Siete años después el Valencia volverá a estar en los octavos de final de la Champions. Un gol de Rodrigo Moreno en la primera parte fue suficiente para que los de Albert Celades consiguiesen el billete para la siguiente ronda del torneo. Había que ganar o calcar el resultado del Chelsea de Frank Lampard y en uno de los grandes templos del fútbol europeo, el Johan Cruyff Arena, el Valencia dio un golpe sobre la mesa. Primeros de grupos y el Ajax, con el triunfo de los londinenses, disputará la Liga Europa.

Sin el guardameta titular, ni el delantero de referencia, el Valencia se plantó en Ámsterdam con ganas de cambiar el guión de su historia. Después de seis temporadas sin pisar los octavos, había llegado la hora. El problema es que enfrente no esperaba un rival cualquiera. Era el equipo revelación de la pasada temporada. Pero eso pareció no importarle al Valencia de Celades, que se puso el traje de las grandes galas. No estaban Cillesen ni Maxi Gómez, pero ante la atenta mirada de Peter Lim, propietario y máximo accionasista del club, Jaume Doménech y Rodrigo Moreno se hicieron grandes. El castellonense detuvo la poca dinamita que le lanzaron Tadic y Ziyech, que no tuvo su noche, y el segundo, con un golazo, clasificó a los suyos como primeros de grupo. Ferrán Torres, que pese a sus diecinueve años parece que lleva jugando este tipo de partidos toda la vida, dibujó un pase milimétrico para el hispanobrasileño que, tras un sensacional control, fusiló a Onana. Si frente al Chelsea, Rodrigo abandonó Mestalla pensando en aquella ocasión que erró en el último suspiro, anoche el «19» abandonó el Johan Cruyff Arena a hombros y con los ojos vidriosos. Por primera vez, al igual que el resto de sus compañeros, a excepción de Parejo, que ya sabe lo que es disputar una fase eliminatoria en Liga de Campeones, Rodrigo se enfrentará a los mejores de Europa.

Sin Garay sancionado y con Gabriel Paulista expulsado en el último suspiro del partido, Diakhaby se hizo grande. El francés estuvo sobresaliente al igual que el resto de la zaga valencianista. No fue hasta el minuto 36 cuando los de Erik Ten Hag probaron los reflejos de Jaume Domènech y hasta el minuto 42 cuando tuvieron su ocasión más clara. Pero ahí estaba Gayá para sacar el remate de Van de Beek que se colaba bajo los tres palos. En la segunda mitad tocaba achicar aguas, pero esta vez el barco sí que salió a flote y el Valencia estará en el sorteo de los octavos de final del próximo lunes en Nyon.