Cocina japonesa para vivir más

Las gastronomía nipona cotiza al alza. Los restaurantes especializados han crecido exponencialmente. La fama de la dieta saludable le ha granjeado el favor de millones de paladares

Los japoneses son los más longevos del mundo. Su esperanza de vida no hace otra cosa que crecer. En 2018, último dato oficial facilitado, los varones alcanzaron los 81,25 años y las mujeres, los 87,32. En ese milagro de la biología bajo el trono del Crisantemo, se citan múltiples variables que explican y dan forma a esa suerte de elixir para la eternidad, pero una de las más definidas es la dieta nipona a partir de la convención científica que certifica que las costumbres culinarias tienen la capacidad de disminuir el índice de mortalidad hasta en un 15%. Algo parecido es aplicable a la mediterránea, razón, entre otras también, de que los españoles ocupemos el podio entre los que más viven del planeta. Hay pocas cocinas en el concierto internacional que tengan un crédito más fundamentado de saludable que la japonesa, caracterizada por su sencillez y rica en nutrientes naturales. Una buena parte de sus platos no necesitan grandes sazonados ni largos tiempos de cocción, lo que redunda en la retención de la mayoría de las vitaminas. Ese paradigma extendido de la trascendencia y necesidad de comer bien y sano parece ser parte del secreto del éxito del boom que vive la gastronomía japonesa en la actualidad. Y tiene toda su lógica en un contexto global en el que la curiosidad y el afán por atravesar fronteras culinarias y saborear contrastes se han integrado como objetivo de una parte no menor de las experiencias de los comensales de turno. Y luego están los números que sustentan estos preceptos como que en 2016 se contabilizaban alrededor de 90.000 restaurantes de gastronomía japonesa en el mundo cuando su número apenas era de 24.000 diez años antes. Tiene todo el sentido que con esta implantación y sus perspectivas favorables la cocina exportada desde el archipiélago de la costa este de Asia se encuentre entre las tres más populares del orbe. En España tampoco somos ajenos a esa corriente y sumamos alrededor de 800 establecimientos de platos nipones. Y todo bajo los auspicios de una cultura milenaria que impregna ese Japón contemporáneo que exporta su liturgia en la mesa y los platos para delicia de todos los que los comparten.