La nueva normalidad de Marta Verona: «En 20 minutos se puede hacer una comida digna de estrella Michelin»

Así lo afirma la nutricionista y ganadora de Masterchef en una entrevista para LA RAZÓN

Ganó la edición de Masterchef 6 y además de cocinera es especialista en nutrición. Doctoranda por la Complutense y con un master en la prestigiosa Basque Culinary esta joven de 25 años está decidida a hacer fácil lo difícil y defiende la comida rica y saludable. En su vitalidad saltan chispas...

Hábleme de su nueva normalidad...

Paso más tiempo en casa, teletrabajo y escuchando las necesidades de todo el mundo. Creo que ahora somos más conscientes que nunca de la importancia de una dieta saludable para nuestra inmunidad y para sentirnos fuertes para todo lo que pueda venirnos de fuera.

Mientras mucha gente aprendió a cocinar durante el confinamiento, ¿qué hizo usted?

Cocina fácil para todos, la cocina de vanguardia es estupenda, la creatividad nos abre muchísimos horizontes, pero también tenemos que tener facilidad en la cocina para mucha gente. Hacer unas lentejas para que tus hijos puedan comer de manera fácil y rica o un bizcocho, que me encanta, un poco más saludable, ya hemos visto que la harina y la levadura han sido los protagonistas de esta cuarentena.

¿Es posible comer rico y sano?

Es más que posible, solo hay que tener una chispa de ilusión por meternos en la cocina, ponernos el delantal, sacar los cuchillos y en veinte minutos puedes hacer una comida digna de estrella Michelin. De hecho, es más fácil si empezamos cocinando para alguien.

Ganadora de Masterchef, nutricionista, ha hecho un master... ¿De qué se siente más orgullosa?

De ser nutricionista. Sacarte una carrera en la Facultad de Medicina de la Complutense implica mucho esfuerzo, de haberle dado una vuelta a la nutrición más y, sin duda, de dar clases de Nutrición culinaria en la Universidad Complutense.

¿En qué sentido le ha dado una vuelta?

Estamos acostumbrados a hablar de las dietas detox y solemos ser rígidos en cuanto a la nutrición, a mí me gusta relativizar y tiendo a hacerlo todo más fácil.

¿Cuáles son los nuevos proyectos?

Tengo un proyectazo muy importante y es que a finales de año saco mi segundo libro, que no quiero decir todavía el nombre, pero tiene mucho que ver con esto de seguir a las masas o coger un producto sin mirar el etiqueta. Sigo con el programa «Saber vivir», que me encanta, porque el programa lleva 24 años y yo tengo 25 y han sido capaces de renovarlo. Voy a formar parte del programa «La Hora de La 1″ y sigo con mi doctorado.

¿Qué te pierde?

La repostería... En concreto los rollos de canela y los chicles de melón.

¿Y qué hacemos?

Intento reformular recetas, hacer gominolas a base de frutas, bizcochos más saludables y que esos caprichos puedan formar parte del día a día.

¿Una manía inconfesable?

Pues me cuesta confesarlo, pero creo que voy a ser portavoz de muchas personas. A mí me gusta mucho salir a hacer ejercicio, salgo a correr todas las semanas y qué necesidad tengo yo de verme con la cara colorada y la cara totalmente limpia... Así que un poco de rímel siempre llevo. ¡Te sientes más empoderada!

¿A quién pondría en cuarentena?

A mi hermano, que es ciclista profesional y para que descanse un poco.

¿De vinos o cañas?

Vinos blancos y vuelvo a la nutrición, las cañas tienen gas carbónico y eso me llena la tripa y ya no puedo picotear, que es también lo que me gusta y, además, forma parte de nuestra cultura.

De refrescos ni hablamos ¿no?

Bueno las bebidas azucaradas tienen tantísimo sabor que estimulan el apetito. Un vaso de agua te cuesta la vida tomártelo y un refresco te tomas uno detrás de otro. Mejor sin azúcar...

¿Con quién se iría de cañas?

Con cualquier cocinero de tres estrellas Michelin. A mí me gusta aprender es lo que te hace evolucionar como persona. Y estaría callada.

¿Quién le inspira?

Mi padre. Él es biólogo, zoólogo y un gran divulgador de sostenibilidad. Se encarga de estudiar el metabolismo verde y cómo las especies vegetales ayudan al confort térmico y a que disminuya la contaminación. Creo que es el paso más que tenemos que dar todos: cuidar nuestro planeta con nuestros actos.

¿Por qué pierde los papeles?

Cuando no llevo una vida ordenada me pongo muy nerviosa. No soporto la improvisación.

¿Última vez que se ha emborrachado?

Creo que la primera vez que tomé dos vinos después de la cuarentena. No tenía yo ya el metabolismo acostumbrado.

¿Qué le diría a los políticos?

Que escuchen más lo que necesita la gente.

¿En qué se reencarnaría?

En una cigüeña, lo he pensado muchas veces desde pequeña. Nunca me han hecho la pregunta, pero esa perspectiva de poder volar y disfrutar del viento... A veces pienso cuándo ha sido la última vez que he tenido la sensación del aire en la cara.

Váyase de concierto, ¿de quién?

De Alejandro Sanz. Yo siempre he sido de Morat, pero en la cuarentena he escuchado mucho a Alejandro y vi un reportaje suyo y me llamó mucho la atención. Una persona que canta bien con una buena historia detrás es la combinación perfecta para ir a verle.

¿A qué se ha hecho adicta?

A los cafés con espuma y he aprendido a hacérmelos en casa. Leche, botellita de cristal, agitamos bien y café de cafetería.