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El chuletón de vaca Rubia Gallega, una de las carnes protagonistas del nuevo espacio gastronómico en la Piazza Iside (Isis) de Roma.

Codeándose con las mejores del mundo, luce poderosa en el restaurante Sarkós.

Y así “tan tranquila”, espera a ser la elegida por los comensales. “Posa” junto a una pieza de la famosa Wangyu, la carne más deseada de la vaca japonesa y junto a ellas, el Black Angus americano, la Sashi finlandese ( la “Wangyu europea”), el steak Wafu del Japón, la Simmenthal suiza o el filete Tomahawk. También tiene de vecina a la Marbled italiana, a la carne Holandesa y a la Danesa. Vamos, un despliegue en toda regla, que el restaurante de la mano del Chef Umberto Vezzoli, no ha dudado en ponerlas en primer plano y mostrar las brasas en donde se cocinan delante de los afortunados comensales.

La Rubia Gallega una de las protagonistas del nuevo Sarkós en Roma
La Rubia Gallega una de las protagonistas del nuevo Sarkós en Roma FOTO: Alicia Romay

A Vezzoli le gustan, tal como confiesa, los sabores primarios y disfruta de los ingredientes perfumados. Los crudos y el “no muy hecha” es su lema. Dice que los sabores de Sarkós se distinguen de los otros que ofrecen los restaurantes romanos, porque son alegres, colorados, crocantes, vitamínicos y rápidos. La califica de una cocina primordial y contemporánea. El chef destaca que ha pensado en ofrecer un menú sobre todo sano y con productos de altísimo nivel. De la carne ¡lo mejor está en el hueso!, y que nos lo pregunten a los que somos carnívoros...

El antipasto para la cena es rico, fresco y sorprendente. Por mencionar algunos de las delicias podría elegir el Tartar de Marbled Piemontese a las hojas de oro y tartufo con huevo a la carbonara, o el Tataki de Sashi Finlandese con apio y salsa de ostras, ó la panzanella - ensalada- a la toscana, con pan ensopado con Flat Iron Steak Irlandese al Gomasio. No podía faltar parte de la cocina italiana como la Crema de Calabaza con cebolla roja en tempura y un toque de algas Wakame, el Rissoto Mantecato a la A.O.P., con carpaccio de Black Angus de Kansas, los Fetuccine salteados a la Bolognesa, o las Linguine Verrigini ahumadas con hilos de oro con crudo de carne y zanahorias fusionadas con jengibre y un toque de Junipero. Hay otro plato con espinacas con cabellos de Bufala a los tres tomates y albahaca...

En los postres encontramos lo mousse, los centrifugados tartas semifrías y merengues.

La plaza en donde se encuentra este nuevo referente gastronómico en Roma, tiene una historia preciosa, porque era el Templo de la Dea Iside (Diosa Isis), un santuario romano creado para rendirle honores a la diosa egipcia, la Dea de la fertilidad y de la magia. Un lugar en donde hace 2000 años, era el destino diario de miles de seguidores de los cultos orientales más misteriosos. El templo de la Diosa Isis (Iside en italiano), tuvo mucha vida hasta la época de Graciano en el siglo IV, el emperador al que le gustaban los cultos paganos. Aquí, en este punto de Roma, que se localiza a 10 minutos andando desde el Coliseo (desde el lado de la Vía Labicana) se celebraron las fastuosas celebraciones con motivo del Navigium Isidis, la fiesta religiosa anual romana que se celebraba en honor de la diosa Isis. Esta celebración estuvo muy extendida en la religión romana en el año 150. La fiesta se celebraba cada 5 de Marzo marcando la reanudación de la navegación bajo la protección de la diosa egipcia.

La Plaza Iside con el templo de la Diosa Isis al fondo
La Plaza Iside con el templo de la Diosa Isis al fondo FOTO: Imagine Communication

Y que mejor nombre para este lugar que Sarkós, es una palabra griega que aunque en ocasiones está vinculada al sarcasmo, etimológicamente se refiere a carnívoro o devorador de carne.