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Esta es la tarta de limón saludable que puedes hacer sin horno y con solo 3 ingredientes

Para una presentación impecable, si deseas un emplatado perfecto, coloca una rodaja de limón en el centro como decoración

Tarta de limón
Tarta de limónistock

Una tarta de limón es un postre tradicionalmente compuesto por una base crujiente de masa, que puede ser de galleta triturada o masa quebrada, y un relleno cremoso y ácido elaborado principalmente con jugo de limón, huevos y azúcar.

Sin embargo, puedes optar por hacerla de forma saludable y rápida:

Para hacer esta tarta de limón, no necesitarás utilizar el horno en absoluto. Solo necesitas tener a mano galletas María o de mantequilla, o las que prefieras, como las de canela, según tus gustos.

El segundo ingrediente es la leche condensada, que proporcionará la consistencia deseada. Aunque contiene un alto contenido de azúcar, puedes optar por versiones light de diversas marcas si prefieres reducir el dulzor. También existe la opción más saludable de hacer tu propia leche condensada sin azúcar en casa, utilizando leche entera, leche en polvo y un edulcorante como la stevia. Mezcla todos los ingredientes en un bol y tritura bien. Luego, deja reposar en el refrigerador durante algunas horas para que adquiera la consistencia adecuada.

El tercer y último componente son tres limones frescos. Utilizaremos el zumo de limón y también incorporaremos la ralladura de su cáscara para decorar y añadir un toque cítrico amargo que complementa perfectamente la dulzura de la leche condensada.

Elaboración

Para comenzar, tomamos los tres limones que utilizaremos en esta receta y los presionamos suavemente mientras los hacemos rodar sobre una tabla de cortar colocada en la encimera de la cocina. Este simple truco ayuda a extraer más jugo al exprimirlos, al "ahuecar" la pulpa del limón sin romper la cáscara.

Una vez que hemos exprimido el zumo, colocamos 500 gramos de leche condensada en un bol lo suficientemente grande. Agregamos gradualmente pequeñas cantidades del zumo de limón al bol y mezclamos con una espátula de silicona. Continuamos este proceso, añadiendo el zumo poco a poco, hasta que esté completamente incorporado a la leche condensada. Para obtener la consistencia deseada, podemos usar una batidora a baja velocidad.

Para hacer la base de galleta

En un recipiente lo suficientemente amplio, coloca unas 300 gramos de galletas y procede a triturarlas lo más posible. Puedes hacerlo utilizando un tenedor con paciencia, un procesador de alimentos equipado con cuchillas grandes para este propósito, o colocando las galletas en una bolsa hermética para congelador sobre la encimera y pasando un rodillo con firmeza sobre ella. Con el tiempo, notarás cómo las galletas se convierten en migas, que es el objetivo deseado.

Una vez obtengas las migas de galleta, añade gradualmente pequeñas cantidades de agua mientras las mezclas. Notarás que la mezcla se va compactando y formando una masa más homogénea, que será la que utilizaremos para moldear la base de la tarta de limón. Cuando logremos la consistencia adecuada, que permita formar una bola similar a la plastilina, la base de galleta estará lista para utilizarla.

Sin horno

Esta sencilla tarta de limón no requiere hornearse. Una vez preparada, su lugar ideal es en el refrigerador. Si tienes prisa por servirla, puedes dejarla enfriar durante aproximadamente dos o tres horas para que adquiera la consistencia adecuada.

Sin embargo, para asegurar un resultado óptimo y sorprender a tus invitados, se recomienda refrigerar la tarta de limón durante toda una noche. Aunque la preparación solo lleva unos cinco minutos, el reposo prolongado en frío garantizará que al día siguiente tenga la textura perfecta. Este tiempo en el refrigerador no solo la hace más refrescante para disfrutar en verano, sino que también ayuda a equilibrar el dulzor de la leche condensada.

Para formar la tarta

Extiende uniformemente la base de pasta de galleta en el molde, asegurándote de que esté bien compactada. Utiliza una cuchara grande o la herramienta plana que prefieras para presionarla firmemente hacia abajo. Es recomendable dejar los bordes ligeramente elevados para crear un borde que contenga la mezcla de crema de leche condensada y limón que hemos preparado.

Una vez que la base de galleta esté bien compactada, añadimos al molde la mezcla de crema de leche condensada y limón, asegurándonos de que tenga la consistencia firme deseada, y la extendemos suavemente con una espátula de silicona. Para realzar el sabor, podemos espolvorear finamente la ralladura de la cáscara de un limón previamente lavado por encima. Para una presentación impecable, si deseas un emplatado perfecto, coloca una rodaja de limón en el centro como decoración.