Andy Murray, así me salvé de la masacre de Dunblane

El tenista confiesa en un documental cómo se salvó del tiroteo que hubo en su escuela de Primaria

Andy Murray tenía nueve años cuando Thomas Hamilton, un hombre de 44, irrumpió en el gimnasio de su escuela en Dunblane y mató a dieciséis alumnos y a una profesora. Ha sido el mayor asesinato múltiple de niños de la historia de Reino Unido. El tenista ha aprovechado el documental que ha grabado sobre su vida y que se estrena este viernes en Amazon Prime para abordar este dramático episodio que le marcó la vida y sobre el que no se había pronunciado hasta ahora.

Hamilton dirigía un club de Boys Scout al que acudía Andy, que en varias ocasiones compartió coche con el que acabaría siendo un asesino, algo que perturbó al tenista durante mucho tiempo. Thomas Hamilton fue cesado como coordinador de los Boys Scout por «conductas impropias» y el 13 de mayo de 1996 llegó al gimnasio de la Escuela de Primaria de Dunblane y abrió fuego. Andy y su hermano Jamie tuvieron la fortuna de escuchar los disparos antes de llegar a la clase de gimnasia, lo que les hizo salir corriendo hacia el despacho del jefe de estudios, donde se escondieron debajo de una mesa. Hamilton se suicidió después de perpetrar los asesinatos.

Andy Murray cuenta en el filme que «para todos los niños que estábamos allí fue difícil por distintas razones. El hecho de que conocíamos al chico, que íbamos a su club, que había estado en nuestro coche y le habíamos llevado a la estación de tren». Estas declaraciones se las hizo el tenista a Cappuccini, la directora del filme a través de un mensaje de voz en el que el joven no pudo reprimir las lágrimas. Murray contestaba así a la pregunta que ha tenido que escuchar decenas de veces de por qué es tan importante el tenis para él: porque le había ayudado a escapar de los oscuros recuerdos de su pasado.

Problemas familiares

En los años siguientes a la tragedia, sufrió dos nuevos golpes: sus padres se divorciaron y al poco tiempo su hermano se fue de casa para jugar al tenis en Cambridge. «Solíamos hacerlo todo juntos. Cuando se fue de casa fue un momento muy duro para mí», recuerda. La cabeza de Murray se llenó de preguntas y fue entonces cuando apareció la ansiedad y el tenis se convirtió en la mejor vía de escape. Una vía que le ha llevado a ser el número uno del ránking ATP en el año 2016 y campeón de Wimbledon en dos ocasiones. Judy, la madre del jugador, decidió mandarle a Barcelona tras comprobar que su hijo no era capaz de dejar atrás los traumas que había vivido durante su infancia. En la Ciudad Condal empezó una nueva época.

No ha sido fácil para el tenista abrirse tanto y dar detalles de los peores episodios de su vida, ya que tal y como reconoce en el documental, no son cosas de las que se hablen en su entorno familiar. Murray ha reconocido que a pesar de que Cappuccini le haya acompañado durante cinco años y sea su cuñada, le ha costado mucho sentirse preparado para contarle la relación que existe entre el tenis y los peores momentos de su vida.

La lesión que pudo acabar con su carrera

El tenista, además de los momentos más traumáticos de su infancia, aborda otro tema muy delicado: la lesión de cadera que le hizo plantearse su retirada del tenis. A día de hoy, y tras una complicada operación en la que le implantaron una prótesis, asegura que ha desaparecido el dolor y que vuelve a estar preparado para jugar largos sets.