La guerra abierta entre Chenoa y su padre llega a los tribunales

Juan Carlos Corradini: “No se puede demandar a un padre por decir quién es su hija biológica. Las ‘amenazas’ son para asustarme y que me calle, nada más”

Al padre de Chenoa no le asustan las “amenazas” de su famosa hija. José Carlos Corradini sigue desde Buenos Aires cómo se desarrollan los acontecimientos tras expresar su disgusto en LA RAZÓN al sentirse ignorado totalmente por la cantante. Chenoa no profundiza en el tema, pero admite que lo ha puesto en manos de sus abogados, dando a entender que podría demandar a su progenitor, algo que Corradini no entiende porque “en mis declaraciones no hay motivo de demanda. Pero estoy acostumbrado a este tipo de situaciones, de negaciones… Yo creo que las ‘amenazas’ son para asustarme y que me calle, nada más. No se puede demandar a un padre por decir quién es su hija biológica. Reconocí a Laurita y a su hermano Sebastián desde el primer momento de sus vidas. En la entrevista no hay ningún motivo para que los abogados de mi hija me demanden por difamación”.

A eso añade que piensa que “Laura está muy nerviosa con el tema de su boda, o quizá está mal asesorada. No sé, lo único que le deseo es que sea muy feliz con su pareja, que tenga una buena familia política, como es la de su futuro marido, que es un profesional muy importante de la medicina. Quizá, con el tiempo, Laurita recuerde un dicho español: ‘Hijo eres, padre serás, lo que hicieres contigo harán’. Yo estoy muy tranquilo y con la conciencia muy sana”.

Sigue dictando sus memorias a una amiga periodista: “Ese libro se va a publicar y yo contaré en él mi verdad. Si eso es difamar a alguien, lo siento. Chenoa es hija del público, pero Laura es hija biológica mía". Por tanto, admite que le duele no estar invitado a esa boda, pero a su vez comprende que “sea su padre de vida quien la acompañe en un día tan señalado, porque ese hombre la ha cuidado mientras yo estaba ausente”.

Pese a las trabas, confiesa que está dispuesto a “reconciliarme con Laura cuando ella quiera, a verme con ella para hablar de todo lo que sea necesario… Deseo que la vida le ilumine lo necesario para que sea inmensamente feliz. Los padres somos padres hasta que los hijos cumplen una edad. Después, ellos pasan a ser padres e hijos de la vida y cada uno es libre para elegir su camino. Pero que le quede claro a Laura y a su hermano Sebastián que yo les he aceptado como hijos para siempre. En este aspecto, reitero que mi conciencia está muy tranquila, y sería feliz si los dos quisieran acercarse a mí algún día. Sobre todo, para que conozcan mi versión, porque llevan muchos años escuchando la contraria. Y si tras oír la mía deciden seguir apartados de mí, les respetaré totalmente. Pero no pueden renegar de sus raíces. La sangre que corre por sus venas es mía también”.

Desde que sus primeras declaraciones salieron a la luz son varios (exactamente tres) los programas televisivos que se disputan la exclusiva de traer a Corradini desde Argentina a sus platós. De momento, en ello están. Negociando.