¿Sigue Rocío Carrasco enamorada de Antonio David?

¿Qué le mueve a una mujer a emprender batallas judiciales tan tremendas en contra de su ex y la pareja de su ex?

Antonio David Flores y Rocío Carrasco
Antonio David Flores y Rocío Carrasco .

La idea se me ha ocurrido esta semana tras conocer en Lecturas la sentencia de la jueza que ha dirimido el pleito entre Rocío Carrasco y la mujer de Antonio David. La madre de Rocío Flores le pedía la cantidad de 90.000 euros en concepto de daños morales por una entrevista que había concedido hace dos años. La jueza ha sentenciado en contra de Rocío Carrasco que tendrá que pagar las costas del juicio, que no han sido precisamente escasas.

¿Qué necesidad tiene Rocío Carrasco de meterse en semejantes berenjenales? ¿Qué le mueve a una mujer a emprender batallas judiciales tan tremendas en contra de su ex y la pareja de su ex?

Lleva demasiados años perdiendo energías, convirtiéndose en una especie de bruja mala a los ojos de gran parte de la opinión pública que no tiene derecho a juzgar lo que es o deja de ser una mala madre. No conocen su versión. La preadolescencia es un periodo muy complicado y no son ni uno ni dos los hijos de padres divorciados que deciden cambiar de domicilio a los 16 años.

No siento una especial simpatía por Antonio David por muchísimos motivos. Le tocó la cara a un compañero reportero en un programa en el que trabajé. Fue un “cachetito” supuestamente gracioso, pero algo humillante provocado por una pregunta incómoda.

Cuando volvió a la redacción, todos los compañeros le recriminamos que no le arreara un buen guantazo, por lo menos fuera de cámara. No era un buen consejo, pero nos salió del alma. Aunque vete a saber, mi compi era más joven e igual Antonio David habría hecho lo mismo que hizo Jimmy Jiménez Arnau con Pipi Estrada, utilizar el argumento de que estaba en inferioridad de condiciones. Mi compi tenía unos bíceps del tamaño de los de José, el Guardia Civil en excedencia de ‘La Isla de las Tentaciones’.

Nadie se acuerda de cuando Antonio David le hizo la vida imposible a Rocío Jurado, tras separarse de su mujer, cuando se quedó a vivir en la casa de La Moraleja, por considerarlo su domicilio conyugal. No le despegaban de la casa ni con disolvente. Ni cuando perseguía a la cantante sentándose en primera fila en todas las actuaciones, como el oso moroso que hacía lo mismo con el entonces alcalde de Madrid, Álvarez del Manzano.

Rocío Carrasco se ha callado, ha sido prudente, pero no hace bien en emprender batallas jurídicas para dejar en la ruina al padre de sus hijos. Ya puestos, que escriba sus memorias.

Sería mucho más inteligente. Desde aquí me ofrezco para escribírselas yo, si le apetece… Asesorada por un buen abogado, eso sí, porque los jueces y las juezas también ven ‘Gran Hermano VIP’ y se han dejado convencer por el desconsolado ex Guardia Civil cuyo honor valoraron los tribunales en una peseta. Yo creo que aún siente algo por él. Está claro que es mujer de un solo hombre. Que fue su primer amor, que le quiso con locura, y cuando una atadura sentimental ha sido tan fuerte es imposible cortarla por completo. Por el amor de Antonio David se enfrentó a todo y a todos. Se fue a Argentona, a vivir con el sueldo de él y hasta se enfadó con su padre, el difunto Pedro Carrasco.

Cuando se quedó embarazada de su segundo hijo, Antonio David quiso proteger la exclusiva, y fue su suegro, el campeón de boxeo Pedro Carrasco, una de las mejores personas del mundo del famoseo que he conocido, quien se la chafó.

Un cámara y un redactor de una agencia de noticias se plantaron delante del portero automático de la famosa casa del Paseo de La Habana, y le felicitaron por el embarazo de su hija. El pobre, que era muy buena gente, sencillo y natural, dio las gracias y manifestó que estaban todos muy contentos. Antonio David montó en cólera y consiguió que su mujer también se enfadara.

Ahora está ocurriendo lo mismo. La hija de “la más grande” se ha volcado en Fidel, y ha dado la espalda a todo el mundo. Pero estoy plenamente convencida de que algo siente aún cuando ve a su ex marido. La relación que mantuvieron fue demasiado fuerte, quiere hundirle, vengarse, y está empleando demasiadas energías en ello.

Olvido y perdón para Antonio David

Antonio David Flores en el plató de Supervivientes
Antonio David Flores en el plató de Supervivientes

Ayer hablé con una amiga muy inteligente que conoce la historia de cerca, y me preguntó si estaba loca, que Antonio David era como un grano en el culo para su ex.

Pues bien, lo mejor que se puede hacer como cualquier tipo de grano es no tocarlo. Hay una frase que describe muy bien la situación: “Si por amor te subí hasta las nubes…Por orgullo te arrastraré hasta el infierno”. Lo malo es que la que puede acabar quemándose es ella. La venganza no es, como dice alguien a quien aprecio mucho, un placer de dioses, sino una tentación del diablo. No hay que poner la otra mejilla, pero hay que saber perdonar. Perdonar es el acto del ser humano que más nos acerca a Dios.

Y Roció corre el riesgo de quemarse en el propio infierno que se está creando con tanta querella. La opinión pública la está quemando ya en una pira. Y tampoco hay derecho. La única solución que le queda es el perdón, y olvidarse por completo de su ex. Tampoco es tan atractivo. Por cierto, un taxista que oyó toda la conversación sobre Antonio David, me dijo que se ofrece a ocupar el puesto de Fidel: “Yo de mayor quiero ser como él”, decía, y eso que tendría unos sesenta años. Pero tenía cara de buena persona. Yo creo que la trataría como ninguna de sus parejas la ha tratado hasta ahora.