Mariló Montero se la devuelve a Pablo Iglesias: “No es ético que una pareja esté en el Consejo de Ministros"

La periodista asegura que los comentarios que hizo sobre ella el líder de Podemos “fueron muy graves”

“Escribir para mí es un placer muy doloroso. Hubo un momento en el que sentí que María se había ido de mí, o yo dejé que María se marchase. Entré en una fase de sufrimiento y tuve la necesidad de llamarla otra vez. Me puse en la pantalla de mi ordenador su cara, mirándome. Cuando la miraba yo a ella, quería escucharle el requerimiento de que le hiciera justicia. Eso, estar tan metida en su ser, en su piel, en su mente, me hizo retomar la obra hasta finalizarla. Ya doy por concluido mi compromiso con gran satisfacción de haber contribuido a su justo reconocimiento”. María Dolores Leonor Montero (Navarra, 1954) explica así lo que ha sido para ella recuperar el legado de María de Maeztu (1881-1948) humanista, pedagoga, directora de escuela y referente feminista.

La que fuera reina de la mañana de TVE hasta 2016 le ha dedicado dos de sus 54 años a la persona que “abrió las universidades a las mujeres en España a través de La Residencia de Señoritas y ayudó a que muchos padres derribasen un muro que les permitiera a sus hijas salir con seguridad de sus casas, de sus ciudades, para ir a estudiar a Madrid”. Junto a la periodista Carmen Gurruchaga, ‘partner in crime’ en su duodécimo libro, Montero enarbola la bandera del feminismo y señala al sexo opuesto como colaborador necesario: “María decía ‘soy feminista. Me avergonzaría de no serlo porque creo que toda mujer que piensa debe sentir el deseo de colaborar como persona en la obra total de la cultura’. Este mensaje debe ser el mismo para mujeres y hombres".

Mariló: “No soy la persona que han creado en las redes”

Ya metidas en harina, abro el melón del pin parental aprovechando que ella, como Maeztu, estudió Magisterio. Montero, carne de Trending Topic en cuanto mete baza, tira de oficio: “La política, la ideología y la religión deben estar fuera de la escuela pública. No se ha alcanzado un Pacto de Estado para la Educación (hubo un momento en la época de Ángel Gabilondo para poder conseguirlo, pero se abortó desgraciadamente aquella fabulosa gestión) ni se logrará porque cada partido quiere ideologizar las escuelas. Ya hay adoctrinamiento en las catalanas, según dicen muchos expertos, y temo que sea una necesidad determinante imposible en España”.

Se queja de que no nos hemos interesado en conocerla y que ignoramos los interesantes artículos que cada semana escribe para el grupo Joly. Le prometo, vía mail, que he hecho los deberes. Montero se ríe: “Jaajajaja... Desde luego no soy la persona que han creado y hacen que habite en las redes. Estoy convencida de que las personas inteligentes así lo entienden”. Comienzo mi expiación recordándole que, desde su columna ‘El mundo por montera’, ha defendido que “la Reina Sofía ha mantenido su dignidad a pesar de tantas humillaciones” y se reitera: “Es una de las personas más queridas, admiradas, valoradas y aplaudidas de España. Siento un profundo respeto por ella, como mujer y como reina”. Si continúo por Felipe VI, la flamante presentadora del debate político ‘5.C’, en Canal Sur, responde en tono ministrable: “Tenemos dos pilares que sostienen nuestro Estado: el Parlamento y la Monarquía unidas por la Constitución. Nuestra Monarquía ofrece mucha estabilidad, fomento del sector empresarial a nivel internacional. Es respetado y muy bien valorado. Hasta muchos republicanos lo aplauden. Me gusta la paz social. La política está muy fragmentada, no hay más que ver el Congreso. Los líderes, los representantes de los partidos políticos mantienen un discurso irascible, incluso muy agresivo. La gente está harta de tanta crispación. España tiene una Monarquía parlamentaria y es lo que se debe respetar. Que se dediquen a arreglar, para bien, los problemas ciudadanos y dejen de hacer experimentos con nuestra democracia”.

Tras dar rienda a su vena mónarquica, la Mariló más genuina regresa para reclamar “leyes más duras para los violadores”. “Es cuestión de sentido común, así como por deficiencias administrativas, culturales y legales. Primero, hay que encontrar la manera de que un hombre no maltrate a una mujer y mucho menos la asesine. Segundo, la mujer debe denunciar de inmediato cualquier mínima agresión, verbal y física.. Recibir la confianza y el apoyo de la familia y que la arropen en la denuncia hasta el final del proceso. Tercero: un violador condenado y en prisión no está obligado, por ley, a acudir a los talleres donde supuestamente podrían evitar la reincidencia. ¡Esto es intolerable! No habría que dejarlo salir de la cárcel hasta no estar absolutamente seguros de que no va a volver a cometer otra agresión sexual, otra violación. Hay casos en los que, tras varios estudios psicológicos, psiquiátricos, los han dejado en libertad y han vuelto a cometer delitos. Hay mucho que hacer para acabar con este grave e insoportable problema en nuestra sociedad”.

Con una víctima de violencia machista cada cuatro días en este dramático 2020, Montero también recupera para LA RAZÓN su reflexión sobre los maltratadores: “Cuando se hacen las encuestas del CIS, no sale la violencia de género como las preocupaciones de la sociedad. Como dijo Ana Bella Estévez, presidenta de la Fundación Ana Bella: ‘¿Qué hubiera pasado en España si en vez de 1.001 mujeres asesinadas en España en los últimos 15 años fueran futbolistas de primera división?’’ Creo que no se puede ser más gráfica e impactante. Debe haber campañas para que los hombres no maltraten, no asesinen. Todo lo que se haga será poco”.

Continuando con el repaso a su hemeroteca, la navarra dejó escrito que “Pedro Sánchez ha superado en peligrosidad a Zapatero”, pero ahora reconoce que “sí, me gusta ver que es uno de los gobiernos en los que hay más ministerios con mujeres a la cabeza. El talento femenino compartido con el masculino ayuda a la mejora de la democracia”. Sin embargo, no apoya la moción de que el Ejecutivo tenga una pareja en sus filas, como la que forman Pablo Iglesias e Irene Montero: “No es ético. Los que han criticado esos favores familiares ahora los defienden como una circunstancia a la que parece que han llegado sin darse cuenta. Una cosa es que la familia trabaje en la misma empresa familiar, en el cultivo de la huerta, el campo, la zapatería de barrio, pero no en puestos públicos. Son absolutamente incongruentes”. Hay que recordar que, en diciembre de 2018, se difundió un mensaje –vía telegram– entre el vicepresidente social y Juan Carlos Monedero en el que, refiriéndose a Montero, el líder de Podemos aseguraba que “la azotaría hasta que sangrase”. ¿Ya le ha perdonado a Iglesias la desafortunadísima frase que dijo sobre usted?, indago. “Yo hice lo que debía hacer en el momento adecuado. Lo suyo fue grave desde el origen”.

El nuevo “novio” de Mariló Montero

Ya en el presente, la periodista le pide a 2020 “vivir un día más y ni uno menos”, y admite que se siente “libre y motivada” desde su nuevo púlpito en Canal Sur: “Estamos haciendo un debate, semanal, de pura política y actualidad. Independientemente del resultado numérico, que aspiramos a ir conquistando poco a poco, es equilibrado, bueno, bonito y barato. El equipo trabaja sin descanso y con una profesionalidad admirable. Canal Sur necesita recuperar el tiempo perdido y para ello se requiere de trabajo, modernización, inversión económica, tiempo y confianza”.

A nivel laboral, además, le ha salido otro “novio”: un cameo en ‘Vergüenza’, una serie de Movistar. “Estoy muy agradecida de colaborar con uno de los actores que más admiro, Javier Gutiérrez. Participar en la serie de Álvaro Fernández Armero y Juan Cavestany, y todo su excepcional equipo, ha sido muy divertido, pero sentí una gran responsabilidad porque meterte a hacer un cameo entre profesionales es poder complicarles su ritmo de trabajo. Fueron muy generosos, pacientes y, para mí, un gran honor”.

Por cierto, estos días por los mentideros del corazón se rumorea que anda a la gresca con su ex, el periodista Carlos Herrera –del que se separó en 2011 tras dos décadas y dos hijos, Alberto (28) y Rocío Crusset (25)– por la venta de una casa en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz). Sentimos no aclararles nada más. Aquí hemos venido a hablar de su libro.