Fallece el gran amor de Rocío Jurado, dejando un escandaloso testamento

Enrique García Vernetta, dedicó sus últimos años de vida a escribir sus memorias amorosas que podrían ver la luz tras su muerte

Enrique García Vernetta, representante y empresario valenciano falleció el pasado lunes 17 de febrero en Carlet. Aún no había cumplido los 80 años y residía en una residencia para la tercera edad en la pequeña localidad valenciana. Enrique nunca se casó y no tuvo hijos y la escasa familia que le quedaba prefirió no hacer pública su muerte. La noticia ha trascendido por comentarios de sus amigos, que acudieron a darle su último adiós y ha sido recogida por medios de comunicación locales.

Su gran amor y representante se ha ido en silencio, aunque la discreción no fue la virtud que más destacara en su temperamento. Hacía tan sólo un año y medio que había acudido al programa Lazos de Sangre, dedicado a la chipionera, para reivindicar el papel que jugó en la vida de la mítica artista y mostró algunas de las fotografías inéditas que guardaba de la cantante. El representante, había dedicado los últimos años de su vida a escribir sus memorias amorosas en las que prometía desvelar facetas desconocidas de la vida de “La más grande”, aunque no había tenido éxito en su búsqueda de editorial dispuesta a publicar el libro.

Enrique conquistó a la Jurado y su hermano gemelo, Sebastián, se casó con la cantante Salomé

Enrique García Vernetta, era un auténtico dandy, un rompecorazones con un amplio historial amoroso y una posición económica desahogada. Era uno de los tres hijos de los dueños de la acreditada perfumería “Las Barcas” y tenía un hermano gemelo, tan atractivo como él, Sebastián, que acabaría casándose con la cantante Salomé.

Conoció a la Jurado, en la capital de Turia, cuando la cantante actuó en el Teatro Apolo. Cuentan que ella se quedó prendada nada más verle, en las puertas del teatro, y cayó rendida a sus encantos cuando éste fue a saludarla al camerino. La atracción entre ambos fue inmediata y el valenciano acudiría a verla, noche tras noche, mientras se mantuvo el espectáculo de la compañía de Enrique Vargas en la ciudad. La conquista fue a la antigua usanza, ya que la madre de la joven artista, Rosario, les vigilaba de cerca.

A pesar de que tenía fama de cambiar de novia como de camisa, aquel amor consiguió vencer las reticencias del entorno familiar de Rocío y empezaron una relación que, según unos, duro ocho años y otros aseguran que catorce. En cualquier caso, fue la relación sentimental más larga y apasionada que vivió Rocío Jurado.

Fue, además de representante de la artista, el hombre que más tiempo estuvo a su lado y al que Rocío pidió, hasta en tres ocasiones, que se casara con ella.

La de Chipiona renunció a su representante por Enrique, a quién convirtió en su mánager. El nuevo amor de la estrella de la copla, abrió una agencia de espectáculos con su hermano gemelo Sebastián, desligándose ambos del negocio familiar. Además de las carreras artísticas de la Jurado y Salomé, sus respectivas parejas, y al cantante valenciano Francisco también llevaron a artistas de otros ámbitos, como el humorístico, representando a Gila hasta su muerte, a Eugenio y M.ª Carmen y sus muñecos, y a otros menos conocidos como ,Don Pío o El Titi.

Vernetta aseguró que Rocío se quedó embarazada de él y perdió, por causas naturales, al niño que esperaba con tanta ilusión.

Junto a García Vernetta, Rocío Jurado lanzó cinco discos e hizo giras por América Latina y Estados Unidos. Su apasionado romance, ya fuera del control de Doña Rosario, madre de la artista, dio sus frutos, ya que según aseguró Enrique, Rocío Jurado se quedó embarazada de un niño. Un hijo que ella esperaba con ilusión, y que tampoco consiguió unir sus destinos. Según Vernetta, aunque el niño hubiera podido ser una cortapisa a su meteórica carrera, Rocío quería ser madre pero el embarazo no continuó adelante y se malogró por causas naturales.

Tras la negativa del valenciano a pasar por la vicaría, Rocío Jurado decidió poner fin a la relación. Según García Vernetta, la cantante llegó a pedirle hasta en tres ocasiones que se casaran hasta que le dio el ultimátum: “O nos casamos o rompemos”-aseguró el atractivo valenciano. Vernetta dijo no, perdiendo no sólo a Rocío, sino también el estatus económico que le proporcionaba ser el representante artístico de una estrella indiscutible. Tan solo seis meses después, se casó con Pedro Carrasco, según él, “por despecho” ya que, aseguraba, que desde su ruptura, Jurado lo llamaba para pedirle que retomaran la relación.

Rocío Jurado seguía enamorada de él a pesar de casarse con Pedro Carrasco

En sus declaraciones a la prensa, llegó a afirmar, que el mismo día de su boda con el Campeón del Mundo de Boxeo, Rocío le llamó para romper el compromiso si él estaba dispuesto a volver con ella. Y fue más allá, asegurando que poco después de dar a luz a su única hija, Rocío Carrasco, Rocío Jurado volvió a proponerle que se fugaran juntos, algo que rechazaría también Vernetta. Verdad o no, el que se autodefine como el gran amor de Rocío Jurado, siempre mantuvo que la tonadillera nunca fue feliz en ninguno de sus matrimonios, tampoco con Ortega Cano.

Sorprende que un testimonio tan impactante como el que habría ofrecido García Vernetta a varias editoriales no haya visto la luz ni en formato libro ni en otros programas del corazón, ávidos siempre de información sobre la malograda cantante, creadora de una saga de indudable interés mediático: los Mohedano-Carrasco-Flores. O quizás estas confidencias, en formato biográfico y póstumo, se desempolven algún día, alimentando de nuevo el escándalo que siempre persigue a los herederos de “La más grande”.