La verdadera razón de la ruptura de Rocío Flores con su madre

Un medio asegura que hubo malos tratos continuados de la hija hacia su madre

El mismo día en que Rocío Flores entra en la nueva edición de Supervivientes, se ha hecho pública una sentencia del Juzgado de Menores de 2012 en la que se asegura que Rocío Carrasco acabó en el suelo tras una discusión con su hija, Rocío Flores. En el suelo y con múltiples contusiones. Según Vanitatis, la menor, que entonces tenía 15 años, declaró ante la Guardia Civil contra su madre, a la que atribuyó un supuesto delito de malos tratos.

Se abrió entonces una causa, por lo penal, que a la larga se bifurcaría en dos. Pero no fue condenada la procesada en un primer momento, Rocío Carrasco, sino que fue la hija quien salió mal parada.

Fue el 27 de julio de 2012. Fidel Albicac aún dormía en el chalet de Valdelagua, a las afueras de Madrid, donde vive con Rocío Carrasco y los dos hijos que ésta tuvo con el ex guardia civil Antonio David Flores. El pequeño David también permanecía en la habitación, tan solo las dos mujeres de la casa ya estaban levantadas y desayunando en la cocina, ya que la niña tenía que acudir a un cursillo de verano debiado a que el curso escolar no había acabado demasiado bien.

Madre e hija comienzan a discutir por algo tan absurdo como una pieza de fruta. Se suceden los gritos y los golpes entre las dos (según narraron en sede judicial). La hija de Rocío Jurado acaba tirada en el suelo por dos veces, aturdida, tal y como refleja la sentencia del juzgado de Menores nº4 de Madrid.

Rocío Flores, que por entonces tenía 15 años de edad, abre la puerta de la casa y sale corriendo. Se introduce en el vehículo del chófer que todos los días la llevaba al colegio de La Moraleja en el que se impartía el curso de verano. “Estaba muy nerviosa”. recoge la sentencia. La nieta de Jurado le comenta al conductor que “su madre está tendida en el suelo”y le pide que la lleve al cuartel de la Guardia Civil, pero él se niega, tal y como se recoge en la sentencia.

Horas después, Rocío Flores Carrasco declaró ante la benemérita contra su madre a la que le atribuyó un supuesto delito de malos tratos. Se abría entonces una causa por lo penal que se bifurcaría en dos. La procesada en un primer momento, Rocío Carrasco, no solo no saldría condenada, sino que lo sería su hija, Rocío Flores, con la que desde entonces no tiene ningún tipo de relación.

Tras la agresión, Rocío Carrasco sufrió policontusiones con equimosis en la región frontal derecha, con edema en ambas muñecas, en muslo derecho, en el antepié derecho y un hematoma en el segundo dedo del pie derecho, para cuya curación únicamente precisó de una primera asistencia facultativa y de las que tardó en sanar ocho días, uno de los cuales estuvo impedida para el ejercicio de sus ocupaciones habituales”.

Una dura y larga investigación elaborada por el citado medio online ha permitido acceder una documentación de 2.000 folios, relacionadas con el divorcio y la lucha por la custodia de sus hijos que enfrentaba a Antonio David Flores y a Rocío Carrasco.