Ana María Aldón: un lobo con piel de cordero

La actitud de la “superviviente” está siendo muy cuestionada por su familia, en especial por su marido, Ortega Cano

Ana María Aldón, 'Supervivientes 2020'
Ana María Aldón, 'Supervivientes 2020' Telecinco

Ni su propio marido está de acuerdo con el comportamiento de Ana María Aldón en la isla hondureña es una superviviente con piel de cordero reconvertida en una fiera loba. Nadie esperaba su ímpetu, más parecía un ama de cría que una matrona polémica, de la que no se libra ni su nieta postiza, Rocío Flores. Hasta el padre de la veinteañera, Antonio David, se queja de la negativa actitud de ella hacia su hija. Porque Rocío no encontró el menor apoyo en Aldón cuando le hizo partícipe de sus encontronazos con el ¿torero? Antonio Pavón.

Y es que Ana y Antonio parecen haber encontrado en el tonteo un motivo para dar que hablar a la audiencia. El maestro José Ortega Cano alucina con un flirteo tan absurdo que no llegará nunca a nada, pero que entretiene a los telespectadores. El padre de Gloria Camila fue tentado para que defendiera a su esposa en el plató de “Supervivientes” y declinó el ofrecimiento en beneficio de su hija Gloria.

Ana María ha sacado su vena más andaluza y folclórica en el “reality”, se ha cansado de estar a la sombra de su marido y se abre en canal, no quiere ir de “mujer de…”, y, al igual que ocurrió en su momento con Rosa Benito, busca sus momentos de gloria.

José Ortega Cano, con su pareja, Ana María Aldón, a su regreso a la cárcel de Zuera (Zaragoza) el 27 de mayo
José Ortega Cano, con su pareja, Ana María Aldón, a su regreso a la cárcel de Zuera (Zaragoza) el 27 de mayo

Nacida hace 43 años, en el seno de una familia de seis hermanos, en Sanlúcar de Barrameda, es una mujer de barrio, dueña de un supermercado y reconvertida hoy en diseñadora de moda. Conoció a su marido en una visita de grupo a la finca “Yerbabuena”, y José se quedó tan embobado al verla que le faltó tiempo para pedirle su número de teléfono. El hijo vino antes que la boda, aunque el torero nunca ha ocultado que el recuerdo de su primera esposa, Rocío Jurado, sigue vivo en lo más profundo de su corazón, algo que Ana respeta al cien por cien.

Es madre de dos hijos. Gema, la mayor, tiene 24 años y vino al mundo durante el matrimonio de su madre con Manuel “El Negri”, y el segundo es el pequeño José María, cuyo padre es Ortega. Solamente se le conoce otro amor, un tal Martín, que acabó ingresando en prisión por un asunto un tanto oscuro.

A José le pregunté qué le parecía la noticia del “flirteo”, y con cara de pocos amigos optó por no contestar. Una fuente cercana al diestro nos desvela que “está más que arrepentido de haber dado el visto bueno a Ana para que participara en el concurso, pues no le gusta nada lo que está viendo.”

Y el resto de la familia se ha quedado de piedra al ver el afán de protagonismo de Ana María, porque nadie esperaba que se convirtiera en lobo más que en cordero sino que esperaban a una participante de perfil bajo y tranquilo, y se han encontrado con un torbellino mediático.