Encuentran pintadas contra Belén Esteban en el chalet de Toño Sanchís

Tras el abandono de la casa, las autoridades y policía han encontrado el jardín muy descuidado, el garaje lleno de latas de refrescos y dentro, pintadas contra la colaboradora

Dos horas antes de que llegaran las autoridades judiciales, Policía Municipal y Guardia Civil, Toño Sanchís abandonaba el que ha sido hasta ahora su chalet en Villanueva del Pardillo, evitando la vergüenza de un desahucio.

Eran las ocho de la mañana y salía por la entrada principal, solo, dejando puestas las llaves en la puerta. La venganza de Belén Esteban se ha cumplido. Es dueña de la mayor posesión de su enemigo. A las diez aparecían dos personas en nombre de la contertulia de ‘Sálvame’ para revisar que en el interior todo estaba en orden. Al mismo tiempo hacían acto de presencia los representantes del juzgado, que a su llegada se han encontrado el jardín muy descuidado, el garaje lleno de latas de refrescos y dentro de la vivienda, pintadas contra la Esteban.

Toño ya había puesto rumbo a su nueva vivienda, un piso de alquiler en Majadahonda en el que, a partir de ahora, vivirá con su mujer, Lorena, y sus cuatro hijos, uno de ellos amadrinado por la “princesa pueblerina” y al que no ve desde hace años.

Así es el chalet que entrega Toño Sanchís a Belén Esteban

El inmueble en cuestión es espectacular, se encuentra situado en una de las urbanizaciones más lujosas de la zona y está valorado en más de seiscientos mil euros. Con una superficie de 310 metros cuadrados, divididos en tres plantas, y una parcela de cuatrocientos cincuenta, cuenta con cuatro habitaciones, una de ellas en modo suite con vestidor y baño, un amplio salón de cuarenta metros, una gran cocina, varios cuartos de baño, sala de juegos, buhardilla y grandes ventanales en casi todas las estancias principales.

La Esteban ya no podrá repetir esa frase, “estáis viviendo en mi casa, sois unos okupas”, y ahora su único problema es ver qué hace con el chalet. No tiene en mente dejar el suyo de Paracuellos del Jarama, y sí vender el de Villanueva del Pardillo para recuperar la inversión.

Lo que no ha querido, para evitar un circo mediático, es presentarse esta mañana para ver como el cerrajero cambiaba la cerradura, aunque, conociéndola, seguro que habría disfrutado lo suyo al ver a su ex representante despidiéndose, con dolor, del que ha sido su domicilio familiar durante unos cuantos años.

Para ella supone un logro infinito, como decimos, la venganza más dura, la humillación absoluta a Sanchís. Fueron casi hermanos, uña y carne, y la realidad les convirtió en enemigos acérrimos. Quizá la que más ha sufrido con todo este mediático culebrón haya sido Andreita, la hija de Belén, que consideraba a Toño un segundo padre, casi un primero, porque ejerció ese rol ficticio ante la ausencia de un Jesús Janeiro que jamás se ha preocupado como debiera por su hija mayor.