¿Por qué Camila Parker nunca será reina?

Nada parece indicar que la abdicación de Isabel II esté a la vuelta de la esquina.

Camila Parker podría ser reina

Nada parece indicar que la abdicación de Isabel II esté a la vuelta de la esquina. Ni siquiera los últimos acontecimientos acaecidos en torno a la casa real británica (“Megxit”, divorcios, la presunta vinculación del príncipe Andrés con el escándalo de Jeffrey Epstein...) le han impedido mantenerse firme en el trono. El único hándicap con el que juega es su edad, 94 años. Por ese motivo, cada vez con mayor frecuencia los medios de comunicación británicos retoman el asunto de la sucesión. Su heredero natural, Carlos, asumiría toda la responsabilidad, y casado como está desde hace quince años con Camilla Parker-Bowles, sería lógico que ella ostentara el título de reina consorte. Eso es al menos lo que especulan los diarios ingleses..

Princesa consorte, no reina

Sin embargo, la decisión está tomada y no parece que vaya a haber cambios. Por ese motivo, ‘The Times’ ha querido zanjar los rumores y publicar el comunicado oficial de un portavoz de Clarence House, según el cual, “la intención es que la duquesa de Cornualles sea conocida como princesa consorte cuando el príncipe de Gales acceda al trono”, pero nunca como monarca. Con este texto queda más que evidente que Camilla no va a reinar, algo que ya se sabía pero que se ha querido recordar para frenar rumores. De hecho, incluso se podría dar el caso de que Carlos renunciara a sus derechos al trono por su edad dando paso a su hijo Guillermo.

Ha sido el ‘Daily Star’ el que ha vuelto a sembrar la duda sobre el deseo de Carlos de que su esposa ostentara el título junto a él, pero la decisión quedó clara el día de su boda, el 9 de abril de 2005, cuando se especificó que Camilla solo ostentaría el tíulo de princesa consorte cuando Carlos fuera rey.

(De izq a der) La duquesa de Cambridge, Catalina Middleton, la duquesa de Cornualles, Camila Parker-Bowles, y la reina Isabel II de Inglaterra.

A la sombra de Diana

De hecho, en la actualidad, Camila es solo duquesa de Cornualles y ni siquiera princesa de Gales, un privilegio que sí le fue otorgado a Diana, primera esposa de Carlos. Entre los motivos que argumentaron para esta decisión hubo varios. Primero, que se trataba del segundo matrimonio del primogénito de Isabel II. También que Camilla era una divorciada, algo que en la actualidad no habría tenido la mayor relevancia teniendo en cuenta los “escándalos” en los que durante los últimos años se encuentra inmersa la corona inglesa. Además, influyeron también las sonadas polémicas en las que se había visto envuelta en el pasado (la mayoría, si no todas, relacionadas con su relación extramarital con Carlos). Pero ese título se rescatará de nuevo para Kate Middleton cuando Guillermo sea el nuevo heredero al trono.

Así, y aunque no ostente el título, Camilla será conocida como “The Queen”, al igual que Isabel II, siendo la mujer de mayor rango del país, y ejercerá las mismas funciones que el rey. El próximo 9 de abril, Camilla y Carlos celebran sus bodas de cristal, una oportunidad para festejar además cómo en estos quince años ha pasado de ser «la mujer más odiada del Reino Unido» a ganarse la simpatía de los británicos.

El duque de Edimburgo jamás ha sido rey consorte

Nacido príncipe de Grecia y Dinamarca con tratamiento de alteza real, Felipe renunció a todos sus títulos para casarse con Isabel en 1947. Jorge VI le otorgó los títulos de duque de Edimburgo, conde de Merioneth y barón Greenwich, y aunque Isabel II subió al trono en 1952, no fue hasta 1957 cuando decidió elevar el rango de su consorte con la dignidad de príncipe de Reino Unido. Con lo que la decisión de Camilla de no ser reina podría interpretarse también como un guiño a su suegro.