El emir de Dubái, culpable de secuestrar y torturar a sus hijas

El tribunal dictaminó que Sheik Mohammed llevó a cabo una campaña de miedo e intimidación contra la princesa Haya de Jordania

Imagen de archivo de la princesa Haya de Jordania y su todavía marido, el emir de Dubái.

Secuestro, retorno forzado, tortura y una campaña de intimidación”. Estas son las conclusiones del Alto Tribunal del Reino Unido tras la larga batalla legal entre Mohammed bin Rached al Maktum, de 70 años, responsable del Gobierno de los Emiratos Árabes Unidos, y la princesa Haya, de 45 años, su sexta esposa.

El verano pasado, ésta última escapó a Londres, junto con sus dos hijos, portando cerca de 40 millones de dólares para preparar el divorcio, asegurando que temía por su vida. El capítulo tan sólo fue uno más de la aterradora historia que envuelve al jeque.

La princesa Haya de Jordania, acompañada por su esposo el Jeque Mohamed, en una imagen de archivo / Efe

Aunque él mismo había intentado mantener el fallo fuera del dominio público, la BBC publicó ayer una sentencia en la que no sale precisamente bien parado. El tribunal dictaminó que Sheik Mohammed llevó a cabo una campaña de miedo e intimidación contra la princesa Haya de Jordania. Durante el proceso, el tribunal escuchó cómo le colocaron un arma dos veces en su almohada con el cierre de seguridad. Asimismo, un helicóptero aterrizó fuera de su casa con la amenaza de trasladarla a una prisión remota del desierto.

La hija del difunto rey Hussain se casó con el jeque Mohammed de Dubai, en 2004, convirtiéndose en la más joven de sus mujeres. Tienen dos hijos, de siete y once años. Ahora que el juez le ha dado la razón, ésta podrá quedarse con la custodia de sus pequeños.

La hija del recordado Hussein de Jordania y su esposa Alia con su marido el emir en los tiempos felices de su matrimonio en Ascot

Pero la sentencia no queda ahí. El juez señala que el jeque es también responsable del secuestro forzoso de dos de sus hijas (fruto de otros matrimonios). La primera, Sheikah Shamsa, escapó al Reino Unido en 2000, pero luego fue capturada en Cambridgeshire por agentes de su padre, que supuestamente le inyectaron con un sedante y fue devuelta a Dubái, donde permanece en cautiverio. La solicitud de la policía Cambridgeshire para investigar su secuestro fue rechazada.

La segunda es Sheikah Latifa, quien intentó huir fallidamente en dos ocasiones, en 2002 y en 2018. Tras el primer intento fue encarcelada por su padre durante más de tres años. En el segundo, fue capturada frente a las costas de la India y permanece actualmente en arresto domiciliario. Sheikah Latifa consiguió hacer público un video en el que hablaba de los abusos físicos de su padre, equivalentes a tortura, que el juez consideró creíbles.

La organización con sede en el Reino Unido “Detenidos en Dubái”, señala la “situación de las princesas Haya y Latifa muestran faltas graves y abusos legalizados del sistema judicial de los Emiratos, en particular en lo que respecta los derechos de las mujeres”