Los duques de Sussex se despiden como “royals” (sin tocarse por el coronavirus)

En la Abadía de Westminster se celebra el Día de la Commonwealth, un acto presidido por la reina que pasará a la historia por ser la última aparición pública de Harry y Meghan antes de su retiro en Canadá

Parecía una historia sin fin, pero lo cierto es que el “Megxit” está a punto de empezar. Hoy hemos podido ver a los duques de Sussex en la cita anual que se celebra en la Abadía de Westminster con motivo del Día de la Commonwealth. La expectación era superior a la de otros años porque se iba a asistir al reencuentro entre los hermanos Harry y William y sus respectivas esposas, ya que los matrimonios no habían coincidido en ningún acto desde que se anunciara el “Megxit”. Ambas parejas se han mostrado cordiales, aunque nada de gestos cariñosos. Periodistas ingleses cercanos a la realeza aseguran que la Abadía pidió a los asistentes que no se saludaran dándose las manos como medida de prevención del coronavirus. Harry y Meghan se sentaron en la segunda fila de asientos, detrás de los duques de Cambridge y de Carlos y Camila. La tradición lo dicta así, ya que Harry no es el heredero al trono.

Respecto al año pasado hubo dos diferencias significativas. La primera es que los Sussex no han entrado a la vez que la reina, sino antes. Pero este detalle no ha sido exclusivo para la pareja, ya que William y Kate han hicieron lo mismo. Este cambio se habría concretado pocas horas antes del comienzo del acto y la casa real no ha dado explicaciones al respecto. El otro gran cambio respecto a 2019 es que en esta ocasión el príncipe Andrés no acompañó al resto de la familia debido a su implicación en el caso Epstein.

Meghan optó por un vestido verde con capa, diseñado por Emilia Wickstead, para despedirse de sus deberes oficiales como duquesa, acompañado por unos tacones de color “nude”. Kate, por su parte, lució un vestido rojo de Catherine Walker que ya había llevado en la Navidad de 2018, y unos zapatos de color vino. A partir de hoy, los duques de Sussex no tienen ya ningún evento al que acudir como altos cargos de la realeza y empezarán su nueva vida en Canadá alejados de la corona.