Don Juan Carlos y Doña Sofía, aislados en palacio

Personas allegadas al padre del Rey se preguntan qué va a pasar ahora con Don Juan Carlos tras el comunicado emitido por Felipe VI en el que se especifica que le retira la asignación de casi 200.000 euros de la que había dispuesto hasta el momento. Muchos se preguntan si incluso abandonará palacio. Sus amigos incondicionales le han ofrecido sus casas

Los Reyes Juan Carlos y Sofía permanecen en las dependencias del Palacio de la Zarzuela, según aseguran fuentes solventes del entorno del anterior Jefe del Estado y su consorte. Dado el momento crítico que vive la población española por la amenaza de contagio del coronavirus, ellos guardan las normas de aislamiento que se dictan día a día por los responsables del control de la pandemia, al igual que el resto de la ciudadanía. Esas reglas de obligado cumplimiento hacen que sea impensable en estos momentos que el Rey Juan Carlos pueda cambiar de residencia por decisión de su hijo, el Rey Felipe, después del duro comunicado hecho público el pasado domingo por la Casa de S.M. el Rey.

En realidad, son las propias personas allegadas a don Juan Carlos las que se preguntan desde hace varios días qué va a pasar con el padre del actual monarca en el futuro, después de que su hijo decidiera retirarle la asignación de casi 200.000 € de la que ha dispuesto hasta ahora y de marcar distancia con su padre. Tal es la gravedad de los hechos que se reconocen en el comunicado de la Casa del Rey –el reconocimiento de don Juan Carlos de que nunca informó de la existencia de las Fundaciones Zagatka y Lucum, ni le dio cuenta de la supuesta designación como beneficiario cuando él muriese– parece bastante difícil entender que el anterior Rey pueda seguir viviendo en un edificio de Patrimonio Nacional.

Como dato a tener en cuenta, el que transmiten algunas de las personas próximas a don Juan Carlos: el ofrecimiento que le han hecho muchos de sus amigos españoles y de fuera de España de acogerle en diversos lugares donde poder vivir, en el caso de que su hijo, el Rey Felipe, le aconsejara dejar su residencia del Palacio de la Zarzuela.

Los médicos pendientes de su salud

Sobre cómo está viviendo la Reina doña Sofía estos momentos tan difíciles, en los que ve a su marido y a su hijo enfrentados, no hay dato alguno. Lo único que se ha podido averiguar, no por fuentes oficiales que afirman no tener referencia de los anteriores reyes, es que doña Sofía está también en la zona destinada a residencia del Palacio de la Zarzuela. El equipo médico que da servicio de forma habitual a la Familia Real forma turnos en estos momentos de crisis sanitaria para cuidar de la salud de la todos ellos.

Además, el padre de don Felipe cuenta con el apoyo de dos de los ayudantes militares de su hijo que están destinados a su servicio, para ayudarle en cualquier contingencia que se presente. Doña Sofía, al estar todavía en activo para desempeñar actos institucionales incluidos en la agenda de la Familia Real, dispone de su propia Secretaría que da apoyo también a las tareas que lleva a cabo como Presidenta de la Fundación Reina Sofía.

En cualquier caso, hay que pensar que dado el confinamiento decretado por las autoridades gubernamentales, una medida que es de suponer está siendo observada de forma totalmente estricta tanto en la residencia domiciliaria de los Reyes Felipe y Letizia y sus hijas, como en el edificio donde viven los padres, es poco probable que los dos monarcas coincidan en estos días posteriores a la difusión del comunicado de hace una semana.

La solución a la crisis surgida entre el monarca actual y el Rey anterior no va a ser fácil ni rápida. Las circunstancias sociales no propician una salida inminente. Pero lo que sí puede tacharse de reprochable es la indecente utilización política de los partidos que se declaran republicanos y que han montado una “sonora” campaña en contra de la monarquía. Pero la gota que colma el vaso es la tolerancia del presidente del Gobierno con el líder del partido que forma parte de la coalición, que se permite hacer campaña desde la sede del Palacio de la Moncloa en contra del sistema de Estado español: la Monarquía. Pablo Iglesias ha debido sufrir un ataque de amnesia que le ha hecho olvidar la promesa hecha con una mano sobre la Constitución, la de guardar lealtad al Rey. Quizá considera que sus palabras solo eran pura palabrería.