Un dolor infinito, el de Ana Obregón y otras madres que también perdieron a sus hijos

Carmen Martínez Bordiu, Belén Rueda, Toni Cantó, Santiago Cañizares...otros famosos marcados por la muerte de sus hijos.

La muerte de Aless Lecquio, a los 27 años por un cáncer, el pasado 13 de mayo ha supuesto un auténtico mazazo para sus padres, el Conde Lecquio y Ana Obregón. Ambos, al igual que su hijo, siempre confiaron en su recuperación. Pero la guadaña del cáncer, traicionera y cruel, acabó arrebatando la vida de Aless dejando a sus padres sin consuelo.

La trágica experiencia de perder a un hijo es, sin duda, la más dolorosa a la que se puede enfrentar un padre. Las palabras de Ana Obregón para hacer público su dolor, son todo un ejemplo de los sentimientos que producen una pérdida tan dura. “Se me apagó mi vida”, fueron las palabras con las que la actriz explicó su vacío cuando la persona más importante de su vida, su hijo Aless, expiró su último aliento.

Tras dar el último adiós a su “grandullón”, Ana y Alessandro, el momento más difícil de sus vidas, comienza el duelo, un largo período en el que deberán aprender a convivir con este dolor. Para superar esta etapa es probable que, además del apoyo de sus seres queridos, precisen de ayuda psicológica para no caer en una depresión.

Como ellos, otros famosos españoles han pasado por tragedias similares al tener que decir adiós a alguno de sus hijos, algo muy difícil de asimilar pero que sucede con más frecuencia de lo que quisiéramos. Son desafíos a la ley de la vida, muertes contra natura, que conmueven al mundo y que, debido a la exposición pública de sus padres, vivimos muy de cerca. Estas muertes, que casi hemos sufrido como propias por las conexiones que se establecen con los personajes públicos, nos permiten empatizar con el dolor de unos padres, ponernos en su piel viéndoles afrontaban sus pérdidas y alegrándonos cuándo consiguen superar tan duro trance.

Uno de los casos más trágicos y recordados fue sin duda la muerte de Fran, el primogénito del Duque de Cádiz y Carmen Martínez Bordiú. Un accidente de tráfico sesgó la vida del heredero de la Casa Borbón al trono francés dejando en un mar de lágrimas a su madre y un tremendo sentimiento de culpa al duque que conducía el vehículo en el que también viajaba Luis Alfonso de Borbón, que sobrevivió al accidente.

Toni Cantó y Eva Cobo también han visto cómo un accidente de tráfico acababa con la vida de su hija Carlota a los 18 años. La única hija que tuvo la pareja de actores, murió en una carretera de Barcelona por culpa de un conductor ebrio que chocó contra el vehículo en el que iba la joven y su acompañante, un chico de 20 años, sobrino del político Xavier Trias, que también falleció.

Belén Rueda, una de nuestras actrices más queridas, también tuvo que superar la muerte de su bebé con apenas unos meses de vida. María, de once meses, falleció por un problema cardíaco. La ex mujer del productor Dani Écija confesó a Bertín Osborne, quién también sufrió la muerte de primer hijo, recién nacido, aseguró que es lo más duro que a cualquier madre le puede suceder: “lo superas, pero nunca lo olvidas”.

Uno de los casos más recientes y que ha conmocionado al mundo del deporte español, fue la muerte del hijo de Santi Cañizares. El pequeño Santi, uno de los trillizos de la pareja, falleció con cinco años víctima de un cáncer infantil, en marzo de 2018. Su madre, Mayte, ha sido todo un ejemplo de entereza ante la adversidad.

Entre las celebrities más internacionales recordamos los casos de John Travolta que sufrió la muerte de uno de sus hijos en un accidente doméstico. Con tan sólo 16 años, su hijo Jett fallecía tras resbalarse en la ducha y golpearse en la cabeza, en brazos de su padre que trató de reanimarlo. El adolescente murió de camino al hospital.

Aún más duro ha sido el caso de Mia Farrow que ha perdido nada menos que a tres de su catorce hijos adoptivos. En el año 2000, una insuficiencia cardíaca acabó con la vida de su hija Tam y ocho años después, era su hija Lark la que fallecía por una neumonía asociada al SIDA. Aunque todas las muertes son dolorosas, sin duda, una de las más trágicas fue la de su hijo Thadeus que se suicidó con 27 años.