Rocío Jurado, la más grande con permiso de la madre de la Pantoja

Actuación de la cantante Rocío Jurado en Sevilla
Actuación de la cantante Rocío Jurado en Sevilla

El tiempo vuela, pero queda el recuerdo. Y el de Rocío Jurado es imborrable. Aún nadie la ha superado y se mantiene como la gran voz irrepetible de una larga época que cortó su temprana muerte. Sigue sonando “Como una ola” porque nadie se atreve a resucitar –aunque bien nos vendría ahora– aquel patriótico “¡Soy de España!” de sus principios cantado con sentimiento y respeto. Pareció demasiado fuerte, casi facha, y le aconsejaron quitarlo del repertorio no se organizase otro Dos de Mayo. Pero lo dejó presente en muchos recuerdos, anhelos y corazones: “¡No consiento que rompan mi España en mil pedazos, ¡soy de España!”, gritaba Rocío con todo su potencial. Y de ahí, bien asesorada, saltó a lamentar que “algo se me fue contigo, madre, las raíces de mi vida y de mi alma”.

Imagen de archivo del 14 de abril de 1982 de la cantante Rocío Jurado con el disco de oro por su canción "Como una ola".
Imagen de archivo del 14 de abril de 1982 de la cantante Rocío Jurado con el disco de oro por su canción "Como una ola".

Conquistó parte de nuestra América, especialmente Argentina y México, pero en Nueva York, donde la vi, no fue la locura de aquí. Me propuse seguirla donde fuera y ser testigo de sus triunfos en terrenos de grandes intérpretes a los que, encima, superaba en presencia escénica. Sin llegar al estoicismo dramático y bien estudiado de doña Concha Piquer, a la que no tuve el gusto, o disgusto, de conocer, moderaba el excesivo dramatismo de Marifé de Triana.

Mamá Ana de Pantoja me dijo una vez inolvidable que “el triángulo de la canción andaluza son doña Concha, Marifé de Triana y mi niña”. Quedó tan pancha, pero tuvo mi réplica: “¿Y dónde deja a la Jurado?”. “La Jurao (decía ella muy andaluza) no es tanto”. Estaba segura y convencida. Amor de madre, aunque a Isabel no le faltan méritos y pisa y revolotea como nadie.

Isabel Pantoja junto a su madre, Ana Martín / Gtres
Isabel Pantoja junto a su madre, Ana Martín / Gtres

Nunca consiguieron que hiciese dúo con su rival, eso nos perdimos, por más emperre de Luis Sanz y otros promotores. Incluso proyectaron una gira para ellas que obtuvo el mismo fracaso. Parece que Isabel estaba dispuesta al duelo y “Rosío, ay mi Rosío” nunca lo admitió. Todo esto viene a mi memoria cuando la tele vespertina resucita a Ortega Cano y él se deja querer y entra al trapo como no lo hacía en sus mejores tiempos de “mataó”. Era dado al silencio. Le pierde estar de actualidad. Hablamos de historias que marcaron y esta no pasa de anécdota. Rocío le llamaba ¡Ooose!, sin jota pero con cariño. Viví cómo en momentos tensos Rocío le decía a Ortega lo que antes soltaba a Carrasco. Acababa en “ooón”. Pero no como insulto. Lo soltaba sin maldad. Puro desahogo como este mío de ahora recordando que cualquier tiempo pasado fue mejor.

Roció Jurado en su 61 cumpleños.
Roció Jurado en su 61 cumpleños.